La Fórmula 1 vuelve a Madrid 45 años después: así es el Madring y su curva peraltada del 24%

El GP de España se corre en el Madring del 11 al 13 de septiembre: 5,47 km, 22 curvas y una peraltada de 547 metros al 24%.

Tres monoplazas en fila trazan una curva peraltada ante una grada llena de público
Monoplazas encaran la curva peraltada de un circuito ante una grada llena. Imagen generada con inteligencia artificial.

La Fórmula 1 vuelve a Madrid 45 años después y lo hace con un circuito que no existía hace tres. El Gran Premio de España se disputa en el Madring del 11 al 13 de septiembre.

La carrera es el domingo 13 y es la decimocuarta cita del Mundial, justo después de Monza. Entre el primer contacto y el semáforo verde han pasado más de cuatro años.

No es una visita puntual. Madrid tiene contrato para organizar el Gran Premio de España desde este 2026 y hasta 2035, una década entera asegurada.

Cómo es el Madring

El trazado definitivo ronda los 5,4 kilómetros, tiene 22 curvas y dos túneles. La carrera se disputa a 57 vueltas y lo firmó el estudio italiano Dromo, de Jarno Zaffelli, que ganó el concurso al omnipresente Tilke.

Su singularidad es que mezcla dos naturalezas. Combina tramos permanentes con viales públicos trazados sobre el recinto ferial de IFEMA y sobre los terrenos de su expansión en Valdebebas.

Esa mezcla no es habitual. La mayoría de los circuitos del calendario son o bien permanentes o bien urbanos puros, y aquí conviven los dos conceptos.

La recta principal sale de la zona sur de IFEMA y lleva a los coches por encima de los 340 kilómetros por hora. De ahí el trazado sube por la llamada Subida de Las Cárcavas hasta la parte alta del recinto.

La Monumental, la curva que define el proyecto

La curva 12 se llama La Monumental y es el emblema del circuito. Mide 547,82 metros, tiene un peralte del 24% —el mayor del calendario— y se recorre en unos seis segundos a más de 300 kilómetros por hora.

El nombre no es casual. Su forma semicircular remite a una plaza de toros, y alrededor de ella se sientan unos 50.000 espectadores, casi una grada de 360 grados.

Antes de entrar, dos giros la preparan. La chicane de las curvas 10 y 11 frena a los monoplazas para que puedan encarar el peralte a fondo, que es justo lo que se busca ver.

Después llegan las Enlazadas de Valdebebas, las curvas 14, 15 y 16, y el túnel que devuelve la pista a IFEMA. El adelantamiento está previsto en la curva 13, donde se pasa de 300 a 140 por hora.

El final es la parte más lenta y estrecha. Las dos últimas curvas, escoltadas por muros, bordean los pabellones 12 y 14 del recinto ferial antes de desembocar en la recta de meta.

Llega en el año del gran cambio técnico

El estreno del Madring coincide con la mayor revisión reglamentaria de la última década. La Fórmula 1 ha cambiado en 2026 tanto los motores como la aerodinámica, y los coches no se parecen a los anteriores.

Ese contexto añade una incógnita al circuito. Nadie ha corrido nunca aquí, y además nadie tiene todavía una referencia larga con la nueva generación de monoplazas.

El propio diseño del trazado se hizo pensando en ellos. La Monumental está concebida para exigir a los coches de esta normativa, no a los de la anterior.

El asfalto tampoco ayuda a las certezas. Es firme nuevo, sin goma acumulada, y los primeros en probarlo fueron Carlos Sainz y los monoplazas de Fórmula 3, no la parrilla que va a correr.

Lo que la ciudad se juega

Un Gran Premio no se mide solo en asistencia, y aquí las cifras son grandes. Un estudio de PwC eleva el impacto del fin de semana a 467 millones de euros, por encima de los 450 que se manejaban, y a 8.850 los empleos asociados.

El mismo informe calcula 83 millones de euros en impuestos y cotizaciones sociales. IFEMA cifra en más de 120.000 las entradas vendidas, de las cuales unas 80.000 han ido a manos de turistas.

El acceso se ha diseñado como parte del evento. La organización ha apostado por el transporte colectivo, con lanzaderas desde Plaza de Castilla, Canillejas, Avenida de América y el Metropolitano, además de varias líneas de la EMT.

La carrera funciona, en el fondo, como un escaparate a diez años vista. El contrato hasta 2035 obliga a que el proyecto funcione más allá del estreno.

Y ese es el verdadero examen. La primera edición vende sola; la quinta, en cambio, depende de que el circuito haya dado carreras.

Madrid le quitó el nombre a Montmeló

El anuncio oficial llegó en enero de 2024 en el propio IFEMA. Relevo lo contó entonces: la capital se quedaba con el nombre de Gran Premio de España, arrebatándoselo al Circuit de Montmeló.

Aquella decisión cerró un pulso largo entre Cataluña y Madrid. El trazado barcelonés había acogido la carrera desde 1991 y perdió la denominación por contrato.

La operación se había cocinado en la sombra durante casi dos años. Relevo reconstruyó los 700 días de reuniones y cambios de dirección que precedieron al anuncio.

El nombre del circuito tardó todavía un año más en llegar. En marzo de 2025 se presentó Madring como marca del trazado y de todo lo que rodea al Gran Premio, no solo de la pista.

Lo que significa para el calendario

La cita madrileña se encaja entre dos clásicos. Llega justo después del Gran Premio de Italia en Monza y antes del de Azerbaiyán en Bakú, en plena recta final del Mundial.

Es además el primer trazado nuevo que entra en el calendario desde Las Vegas en 2023. La Fórmula 1 lleva años ampliando su mapa hacia ciudades en vez de hacia circuitos.

Para España, el regreso tiene también una lectura histórica. La última carrera del Mundial en la Comunidad de Madrid se corrió en 1981, en el circuito del Jarama.

Desde entonces han pasado generaciones enteras de aficionados que nunca vieron una carrera en casa. Los 45 años que separan 1981 de 2026 explican buena parte de la expectación.

Queda por comprobar lo más difícil, que es si el circuito ofrece buenas carreras. Un trazado técnico y estrecho puede dar espectáculo o convertirse en un desfile.

El precedente del Jarama pesa en esa comparación. Aquel circuito perdió la carrera por falta de inversión y de accesos, justo los dos puntos en los que el Madring presume.

Madrid ha construido 45 años después justo lo contrario: un trazado pegado a la ciudad, con transporte público hasta la puerta y contrato para una década.

Puedes seguir el fin de semana completo en la sección de Fórmula 1 de Relevo, con toda la actualidad del Mundial.