Adiós a la LNFS: el fútbol sala español estrena la Liga Prime Futsal

La LNFS se disuelve tras 36 años y la RFEF asume el control. La Liga Prime Futsal arranca el 11 de septiembre con Apertura, Clausura y una Copa unificada.

Un jugador de rojo protege el balón ante la entrada de un rival de azul en una pista de fútbol sala
Acción de un partido de la máxima categoría del fútbol sala español sobre pista azul. Imagen generada con inteligencia artificial.

El fútbol sala español estrena esta semana una temporada que cambia bastante más que el calendario. La Liga Nacional de Fútbol Sala, la asociación que ordenó la élite durante 36 años, ha quedado disuelta.

La Real Federación Española de Fútbol asume el control total de una máxima categoría que ya no se llama Primera División, sino Liga Prime Futsal. El Torneo Apertura arranca el viernes 11 de septiembre.

La Supercopa, disputada el 5 y 6 de septiembre en el Palau Blaugrana, ya sirvió de prólogo, con ElPozo Murcia levantando su séptimo título. El estreno de la liga llega solo una semana después

El final de una asociación con 36 años de historia

La LNFS se fundó en 1989 y durante casi tres décadas fue el motor de un deporte que llenó pabellones. Firmó acuerdos con Televisión Española que llevaron el futsal a horario de máxima audiencia, con una pista azul que se hizo icono.

La asociación gestionó la Primera y la Segunda División hasta que el conflicto con la federación la fue vaciando de competencias. En septiembre de 2025 sus propios clubes votaron por unanimidad iniciar el proceso de disolución.

El comunicado de aquella asamblea extraordinaria admitía el motivo sin rodeos: la imposibilidad de ejercer funciones ejecutivas. Se cerraba así la etapa de la entidad presidida por Javier Lozano, que había reunido a los clubes de élite desde los años de las dos federaciones rivales.

Quién manda ahora en la máxima categoría

La respuesta es la RFEF, que desde 2019 había ido asumiendo la organización directa de las competiciones y que ahora la ejerce sin contrapesos. Toda la élite depende ya de la federación, presidida por Rafael Louzán.

El día a día lo pilota Mario Hernando, nombrado en junio de 2025 director general del fútbol sala en la RFEF. Los clubes recibieron a este ejecutivo con más de 25 años en la industria del deporte como el hombre llamado a reflotar la competición.

Junto a él trabaja un comité con representación de los propios clubes, además del Comité Nacional de Fútbol Sala. La federación decide ahora calendarios, arbitrajes y derechos audiovisuales en una cadena de mando única.

De la guerra abierta al consenso

El pulso se recrudeció en octubre de 2019, cuando la RFEF de Luis Rubiales anunció que asumía la competencia plena sobre la Primera y la Segunda División. Aquella decisión abrió un periodo de recursos judiciales y comunicados cruzados.

La LNFS intentó sobrevivir como representante de los clubes ante los organismos internacionales, pero sin competencias efectivas su papel quedó reducido a lo testimonial.

El giro llegó con la nueva presidencia federativa. En una votación de mayo de 2026 diez clubes apoyaron el proyecto frente a seis reticentes, y la propuesta se pulió hasta salir adelante por unanimidad en la Asamblea General del 30 de junio.

Qué cambia con la nueva marca

El rebautizo no es cosmética. La Primera División pasa a ser un producto con identidad propia, presentado en marzo de 2026, con el que la federación busca modernizar una competición desgastada por un lustro de conflicto.

Desaparece la liga regular de siempre. En su lugar nacen dos torneos independientes de quince jornadas: el Apertura, de septiembre a diciembre, y el Clausura, de enero a mayo, cada uno con su propio campeón.

Pero ganar un torneo no da el título. El campeón de Liga se decide en un playoff final de ocho equipos que se juega cuando termina el Clausura, y ese playoff es el único juez del campeonato.

A esas ocho plazas se entra por dos vías. Van los dos primeros del Apertura y los dos primeros del Clausura, y se suman los cuatro que más puntos acumulen entre ambos torneos, una cifra que crece si alguno ya estaba clasificado.

El descenso cambia con la misma lógica. Bajan los dos equipos que menos puntos reúnan en la clasificación conjunta, así que un mal arranque ya no condena por sí solo pero la regularidad del curso entero pesa más que nunca.

Los seis primeros del Apertura se llevan billete directo a la fase final de la Copa de España, que se disputa del 11 al 14 de marzo. Y ahí está el otro gran cambio: la Copa del Rey desaparece tras 16 años, absorbida en un trofeo unificado.

La parte televisiva también quedó resuelta. RFEF, LALIGA y DAZN han acordado retransmitir los 240 partidos de la competición, con Teledeporte emitiendo un encuentro semanal en abierto, y la entrada de LALIGA en el futsal no es un detalle menor.

Lo que se juega esta temporada

El telón del modelo antiguo cayó el 25 de junio en Murcia, cuando el Barça se impuso a ElPozo por 4-6 en la prórroga del cuarto partido de la final y conquistó su octavo título de liga. Fue el último campeón del viejo sistema.

ElPozo había forzado esa serie con un gol de Gadeia a cinco segundos del final del tercer choque. El playoff de ocho sigue en pie, pero lo que desaparece es la liga a doble vuelta que decidía quién entraba en él.

El reglamento también se mueve para ganar ritmo. Cada equipo dispone de un único tiempo muerto por encuentro y el descanso baja a ocho minutos, con cuenta atrás visible en el pabellón.

Son dieciséis clubes, con Wanapix AD Sala 10 Zaragoza y CD El Ejido Futsal como recién ascendidos. La primera jornada del Apertura marca el debut real de la marca para un deporte que en la selección sigue en otra dinámica.

La incógnita ya no está en el reglamento, sino en la respuesta del público. Después de 36 años asociados a las siglas LNFS, el fútbol sala español empieza el viernes a comprobar si una nueva marca puede construir también una nueva etapa.