La NBA quiere unirse a la Euroliga: qué se decide el 5 de octubre en el lago de Como

Adam Silver quiere un frente común con la Euroliga, que aún no tiene oferta y prepara su propia expansión. Los clubes deciden el rumbo el 5 de octubre.

Adam Silver gesticula con la mano derecha tras el atril durante una rueda de prensa, con el panel azul de la NBA al fondo
Adam Silver, comisionado de la NBA, antes del partido de la NBA en París entre los Brooklyn Nets y los Cleveland Cavaliers, disputado en el Accor Arena el 11 de enero de 2024. IMAGO / Panoramic by PsnewZ

La NBA ya no habla de competir con la Euroliga sino de unirse a ella. La respuesta de los clubes llegará el 5 de octubre, en una asamblea a orillas del lago de Como.

Dos proyectos para un mismo mercado

El baloncesto europeo lleva año y medio con dos planes encima de la mesa. La NBA y la FIBA sellaron en marzo de 2025 su alianza para crear una liga propia en el continente, y la Euroliga respondió blindando a sus clubes con franquicias permanentes. Los dos modelos quieren a los mismos equipos y los mismos pabellones.

El proyecto estadounidense, bautizado como NBA Europa, prevé 16 equipos y arranque en octubre de 2027. Las 12 franquicias fijas irían a Roma, Milán, Londres, Mánchester, París, Lyon, Madrid, Barcelona, Berlín, Múnich, Atenas y Estambul. Las otras cuatro plazas se ganarían por mérito deportivo: una a través de la Basketball Champions League de la FIBA y tres desde las ligas nacionales.

La fase de pujas ya se cerró. La NBA dio por terminadas a finales de junio de 2026 unas ofertas en las que ninguna plaza bajó de 500 millones de dólares, con más de 20 grupos interesados y varias ofertas por encima de los 1.000 millones en los mercados más codiciados, según ESPN. Lo que todavía no ha anunciado es quién se queda cada franquicia.

El giro de Silver en Nueva York

El martes 15 de septiembre, al término de la Junta de Gobernadores de la NBA, Adam Silver cambió el tono. «Creemos que la liga se fortalecería uniendo fuerzas con la Euroliga», dijo el comisionado. Y añadió el matiz que resume la negociación: «No tiene por qué ocurrir, pero creo que todos estaríamos mejor como un frente unido en Europa».

Silver habló de «progresos» en las conversaciones, de una «oportunidad histórica» para Europa y de nuevos anuncios en las próximas semanas. No dio fechas para desvelar a los dueños de cada plaza, pese a que varios inversores empiezan a impacientarse, y admitió que cerrar el proceso «llevará algún tiempo».

La prensa griega fue más allá. El medio SDNA publicó ese mismo día que la NBA estudia una oferta para hacerse con la Euroliga, en lugar de levantar una competición rival desde cero. Ninguna de las partes lo ha confirmado y, a fecha del 18 de septiembre, esa propuesta no existía por escrito.

La Euroliga: sin oferta y con plan propio

Chus Bueno, consejero delegado de la Euroliga y antiguo directivo de la NBA, lo dejó claro el 17 de septiembre ante varios medios europeos: «Aún no hemos recibido ninguna propuesta de la NBA». El presidente del Maccabi, Shimon Mizrahi, confirmó lo mismo. Hay declaraciones públicas y contactos, pero ningún documento que votar.

Bueno tampoco esconde la alternativa. Días antes había avisado de que, si no hay acuerdo, la Euroliga competirá en Europa y está preparada para hacerlo sola. Su plan pasa por ampliar la competición a 24 equipos desde la temporada 2027/28, con 21 plazas permanentes que ya no dependerían de licencias renovables.

El dinero sostiene ese discurso. La Euroliga cifró a finales de agosto en casi 700 millones de euros las ofertas vinculantes de 11 candidatos a franquicia, y Bueno habló el 17 de septiembre de 12 propuestas por unos 800 millones. Son grupos de mercados tradicionales del baloncesto europeo y nuevos inversores de Europa y Oriente Medio.

Qué se decide el 5 de octubre

La cita es una asamblea de accionistas de Euroleague Commercial Assets, la sociedad que controlan los 13 clubes propietarios. La organiza el Olimpia Milano en Villa d’Este, en Cernobbio, según adelantó La Gazzetta dello Sport. Es un órgano que se reúne pocas veces, solo cuando hay que redefinir el rumbo de la competición.

Sobre la mesa hay dos carpetas. La primera es la posible propuesta de la NBA, si llega antes de la asamblea. La segunda es la fase operativa del plan de Bueno, con la aprobación prevista de ocho nuevos socios para completar la Euroliga de 24 equipos. Las dos no son excluyentes sobre el papel, pero sí en la práctica.

Tres escenarios y lo que supone cada uno

Si hay acuerdo, Europa tendría una sola gran competición con el sello de la NBA y la estructura de la Euroliga. El gran escollo es la gobernanza: quién manda, qué pasa con clubes de ciudades pequeñas como Baskonia, Zalgiris o los dos equipos de Belgrado, y qué papel queda para la FIBA, socia de la NBA desde 2025.

Si no hay acuerdo, la Euroliga ejecuta su expansión y la NBA sigue con su liga propia. Europa tendría dos competiciones de élite peleando por los mismos derechos de televisión y patrocinadores, y por los mismos aficionados. Es el escenario que los dos lados dicen querer evitar y para el que ambos se han preparado.

Si la oferta no llega a tiempo, la asamblea puede avanzar con su plan y dejar la puerta abierta. Cada franquicia nueva que apruebe la Euroliga encarece una futura fusión, porque suma socios a la mesa y eleva el valor de la competición que la NBA tendría que integrar o comprar.

Madrid, Barça y Baskonia, atados hasta 2036

Los tres clubes españoles con licencia firmaron su continuidad por diez años. El Barça ratificó la suya el 22 de enero de 2026 y el Real Madrid apuró hasta el 22 de junio para renovar hasta 2036, con una cláusula de salida de 10 millones más los daños que reclamen el resto de socios.

Esa firma explica por qué la negociación importa tanto en España. Madrid y Barcelona figuran entre las 12 ciudades de NBA Europa, pero sus dos grandes clubes siguen en la Euroliga. Sin acuerdo, esas franquicias podrían acabar en otras manos. Con acuerdo, la pregunta pasaría a ser cuánto vale una plaza que ya tienen.

El baloncesto del continente llega así a octubre con el calendario más apretado de su historia reciente: una asamblea el día 5, una liga nueva prevista para dentro de un año y una oferta que todos esperan y nadie ha visto.