EUROLIGA

Al Real Madrid bajarse al barro también le sabe a dulce en Berlín

Los de Chus Mateo logran una trabajada victoria ante el Alba (77-84). Estrella Roja recupera a Vildoza y se impone al AS Mónaco para dar el liderato en solitario a los blancos.

Mario Hezonja, durante una acción del partido ante el Alba Berlín. /GETTY IMAGES
Mario Hezonja, durante una acción del partido ante el Alba Berlín. GETTY IMAGES

Los de Chus Mateo logran una trabajada victoria ante el Alba (77-84). Estrella Roja recupera a Vildoza y se impone al AS Mónaco para dar el liderato en solitario a los blancos.

Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

El Real Madrid está de dulce... Y eso que los chocolates, mantecados y turrones de la Navidad ya han pasado. El tropiezo en Liga Endesa ante el Barça era el step back que necesitaban los de Chus Mateo para coger impulso y despegar. Al menos así se ha comprobado semana y media después. De los cuatro compromisos que ha tenido el conjunto blanco desde entonces -tres a nivel continental y uno en competición doméstica-, cuatro victorias. La última, ante un Alba Berlín que no lo puso nada fácil (77-84) en Euroliga. Así se vio este jueves en el que fue el único conjunto español que jugó en una jornada en la que también destacó la vuelta de Luca Vildoza con Estrella Roja, tras dejar atrás su lesión, y la incorporación de Chima Moneke al AS Mónaco, que no tardará en hacerse oficial.

El partido en Alemania no era fácil. Y aunque durante la primera mitad pudiera parecerlo, lo cierto es que el marcador ya dejaba entrever que los de Israel González habían mostrado un buen baloncesto para seguir en el partido (35-46). De hecho, hasta el propio Chus Mateo lo dejó claro durante el descanso. Y durante el tercer cuarto los berlineses pusieron las cosas muy difíciles a los blancos. Con una gran serie de lanzamientos desde la línea de tres, manteniendo su estilo de juego fugaz y muy ordenado, Alba Berlín hizo daño a través de Koumadje, Tamir Blatt, Smith y Delow, has llegar a ponerse a solo dos puntos, pero el Real Madrid, al que regresó un Mario Hezonja que, tras una semana de permiso, firmó un gran partido, supo bajarse al barro y se encomendó a la concentración y seriedad colectiva para mantenerse firme y no ceder (77-84). Victoria y mantenimiento del liderato europeo para los de Chus Mateo, de momento en solitario tras la caída de Mónaco ante Estrella Roja. Solo el Barça podrá coliderar la clasificación con el Real Madrid si este viernes se impone en su cita ante Anadolu Efes.

Resultados de Euroliga este jueves:

  • Fenerbahçe 79 - Bayern de Múnich 71
  • Estrella Roja 92 - AS Mónaco 68
  • Alba Berlín 77 - Real Madrid 84
  • Virtus Segafredo Bologna 83 - Olympiacos 85

TAVARES VS KOUMADJE

😎 Me reafirmo

La Euroliga es una competición que cada vez gusta más. Por nivel, por juego y por espectáculo (y Luka Doncic está de acuerdo, como buen seguidor confeso de la competición que es). Un ejemplo de ello nos lo han dejado los dos pívots de Real Madrid y Alba Berlín en el Mercedes Benz Arena. El duelo entre ambos en la pintura, ya fuera en uno u otro lado de la cancha es de esos que gustan a quienes siguen el baloncesto. La pena es que la torre del conjunto entrenado por Israel González se cargase de faltas en el tercer cuarto y ese uno contra uno fuese a menos en la recta final. Pero vaya lucha baloncestística nos han brindado ambos.

MARIO HEZONJA

😬 Me ha hecho cambiar de opinión

Cuando hace dos días, en la primera cita europea del Real Madrid de esta semana, Mario Hezonja no disputó de minutos -acababa de aterrizar en Belgrado, donde ya estaba el equipo, tras una semana de permiso por motivos personales-, todo invitaba a pensar a que este jueves sería el momento de su regreso. Eso sí, mi expectativa era la siguiente: jugará unos minutos para volver a coger rodaje y poco más. Me equivoqué por completo. La versión del croata, sobre todo en la primera parte, ha sido la que se esperaba de él cuando se fichó. Primer balón que tuvo, lo mete. Segundo, lo machaca. Falla un triple. Y la siguiente, bajo aro y para adentro. La impresión que dio es de estar más activo que otras veces y atento en el rebote. Y qué bueno fue eso para el Real Madrid.

JALEEN SMITH

👏 Mis 'dieses'

Su equipo no ganó, pero lo cierto es que el estadounidense con pasaporte croata fue el mejor de los suyos y del partido. 22 puntos hizo el base-escolta del Alba Berlín, entre los que dejó cuatro triples y dos tiros libres (14 puntos) en menos de doce minutos durante la primera mitad. Su buen hacer de cara a aro, a lo que se suman, además, los tres rebotes que cogió le sirvieron para firmar un 21 de valoración y ser mejor que el propio Tavares (20 créditos hizo) que fue el mejor del Real Madrid.

LUCA VILDOZA

🤳 Mi fondo de pantalla

A Estrella Roja, y al baloncesto en general, le estaba doliendo el no ver al base argentino -y no, no hablo de Campazzo, aunque también, sino Luca Vildoza- sobre el parqué. Esa imagen de los dos compatriotas sentados, sin poder jugar ante el Real Madrid el martes dolió. Pero el que no tiene impedimento reglamentario para jugar (Vildoza) pudo volver este jueves y demostrar que la lesión que arrastraba desde que los suyos se enfrentaron al Barça está más que superada. Nueve puntos, en los que se incluyen dos triples, un rebote y tres asistencias para un once de valoración fue su carta de presentación ante el AS Mónaco. ¿Lo mejor? El +15 de su equipo con él en pista, solo superado por el +19 de su compañero Lazarevic. El tango argentino ya baila (y hace bailar) de nuevo sobre el parqué.

EL CHACHO Y LLULL

📀 Mi 'bonus track'

Las viejas glorias nunca mueren. Y los Sergios del Real Madrid lo han vuelto a demostrar. El Chacho lleva unas semanas de esas que gustan y al equipo de Chus Mateo le está viniendo de escándalo. Además, por si fuera poco, a la primera que pudo ante el Alba Berlín enchufó un triple que le hizo llegar a la cifra de 3.500 puntos anotados en Euroliga. Sexto máximo anotador histórico de la competición continental. Y si el canario había dejado su sello, quien también lo hizo fue Sergio Llull de la mejor forma que sabe: con una mandarina de las suyas para sentenciar el partido. Lo dicho al principio: las viejas glorias nunca mueren... y qué bien.