ABIERTO DE AUSTRALIA

Enfado, perdón y aviso a Nadal: puro Djokovic en la tierra prometida

El serbio se disculpó ante su equipo tras echar de su box a su agente y a su hermano durante la final que ganó en Adelaida.

Novak Djokovic se saca un selfie después de su victoria en el torneo de Adelaida. /LOREN ELLIOTT/REUTERS
Novak Djokovic se saca un selfie después de su victoria en el torneo de Adelaida. LOREN ELLIOTT/REUTERS

El serbio se disculpó ante su equipo tras echar de su box a su agente y a su hermano durante la final que ganó en Adelaida.

Nacho Encabo

Nacho Encabo

Novak Djokovic se enfada. Novak Djokovic pide perdón. Novak Djokovic ruge, gana el título de Adelaida y manda un aviso a todos sus rivales, en especial a uno, a Rafael Nadal.

La final de Adelaida disputada ha sido el aperitivo perfecto del 2023 tenístico, la muestra de que Novak Djokovic está encendido, hirviendo a borbotones, ansioso por aterrizar en Melbourne y demostrar que sigue siendo el rey de su tierra prometida, Australia.

El serbio salvó una pelota de partido en la final de Adelaida ante Sebastian Korda y acabó ganando en más de tres horas por 6-7 (8-10), 7-6 (7-3) y 6-4. Había tantos nervios que Djokovic protagonizó uno de esos episodios que se quedan en la hemeroteca: tras fallar un revés y entregar el primer set, expulsó de su palco a su mánager, el italiano Edoardo Artaldi, y a su hermano Marko. "¡Fuori! ¡Vai fuori!", gritaba el balcánico sentado en su silla. Acto seguido, los dos interpelados dejaron el box con cara de pocos amigos.

Paz y amor, se leía en la camiseta de Marko Djokovic. Justo lo que no debía sentir Nole en esos momentos. Pero es que el campeón de 21 Grand Slam encuentra muchas veces la gasolina en los exabruptos. Un par de horas después estaba celebrando el título 92 de su trayectoria.

La secuencia completa de la discusión entre Djokovic y su equipo. ATP Tour

"Me gustaría agradecer a mi equipo por aceptarme en los buenos y en los malos momentos de hoy", decía Djokovic micrófono en mano durante la ceremonia de entrega de premios. "Estoy seguro de que ellos no se divirtieron tanto conmigo yendo y viniendo, pero les agradezco que estén aquí. A mi hermano Marko no le veo mucho y le agradezco que esté aquí. Marko, te quiero". Paz y amor.

«Que todos sepan que siempre voy a estar ahí»

Después del escándalo que protagonizó hace un año con la vacuna del coronavirus -acabó siendo deportado-, Djokovic tenía marcado en rojo en su calendario el verano australiano. Enero y Australia no son un mes y un país cualesquiera para Djokovic: son las coordenadas de sus mayores éxitos, de nueve de sus 21 Grand Slam, un lugar donde se siente casi invencible. Su Roland Garros particular. Lleva 34 victorias seguidas en Australia, donde no pierde desde 2019.

Este año el ansia por ganar es mayor si cabe: por todo lo que ocurrió en 2022 y por la posibilidad que tiene dentro de unos días en Melbourne de dar un puñetazo sobre la mesa. Si gana este año en Australia, sería su décimo AusOpen y empataría a 22 grandes con Nadal.

"Creo que vamos a tener un gran año", dijo Djokovic nada más ganar en Adelaida en un ejercicio de supervivencia. "Quiero que todos mis rivales sepan que siempre voy a estar ahí, que siempre voy a luchar hasta el último punto y que soy capaz de dar la vuelta a las cosas independientemente del marcador". En realidad todos sus rivales lo saben de sobra, pero Djokovic quiere dejarlo claro.