El Dakar 2027 se prepara para cambiar de escenario y volver a mirar hacia África después de varios meses marcados por la incertidumbre. La semana pasada se confirmó que el Dakar abandonará Arabia Saudí y hoy mismo se ha hecho oficial su recorrido definitivo por Portugal, España y principalmente Marruecos por la organización.
El Dakar 2027 vuelve a mirar hacia África
Sobre ese cambio de rumbo, la falta de certezas de los últimos meses, sus opciones de luchar por la victoria e incluso la posible presencia de Fernando Alonso, Relevo ha hablado justo antes de la confirmación del nuevo recorrido con Josep Pedró Subirats, segundo en Original by Motul en la última edición y uno de los pilotos que más de cerca ha vivido la incertidumbre que ha rodeado al Dakar 2027.
Verte ya en Marruecos parece una pista bastante clara de lo que nos espera en el próximo Dakar, ¿no?
Sí, totalmente. Ya tenemos la confirmación de que el Dakar no va a Arabia, de que habrá una etapa en Europa y de que la carrera será en África. Por eso estamos muchos pilotos aquí haciendo test, entrenando y probando cosas. Es un cambio importante pasar de Arabia a Marruecos y estamos aquí precisamente para prepararlo.
👇 Dakar 2027 official route 🗓️ 9th – 23rd January 2027 🚩 Loulé/Faro – Marrakech 🏁 🗺️ 7,824 km (4,341 km of SS)
🔜 #Dakar2027 https://t.co/gi4Ltw9luv
— DAKAR RALLY (@dakar) October 30, 2026
Habéis tenido que trabajar casi a contrarreloj. Meses sin saber dónde correr, ¿cómo se vive una situación así?
Ha sido complicado. Creo que ha sido una situación difícil e incómoda para todo el mundo: organización, equipos y pilotos. La incertidumbre no ayuda nada. Todos sabemos lo complicado que es conseguir patrocinadores y, si además tu patrocinador te pregunta qué va a ocurrir con el Dakar y tú no puedes darle una respuesta clara, todavía se complica más cualquier proyecto deportivo.
Hace unos 15 días ASO se acercó al Rally de Marruecos para informarnos a equipos y pilotos. Por lo menos ahora tenemos un discurso claro: hay Dakar y no se cancela y lo están adaptando para que sea un Dakar de verdad, con 12 etapas y jornada de descanso. Eso nos da tranquilidad y margen para intentar llegar bien preparados.
La navegación va a ser uno de los puntos clave. Marruecos es muy complicado navegando y es muy fácil cometer errores importantes. En parte también estamos aquí por eso: entrenando con roadbooks y compitiendo en un rally muy exigente en navegación. Creo que puedo anticipar que los errores costarán mucho tiempo y van a marcar bastante el próximo Dakar.
¿La organización os presentó varios escenarios o directamente os comunicó cuál era el plan?
Al final somos muchísimas personas vinculadas al Dakar. Esto es prácticamente una pequeña ciudad y alguien tiene que tomar las decisiones y marcar la línea. Esa persona es David Castera. Hasta ahora ha organizado una competición muy profesional y confiamos bastante en David.
Sí es verdad que durante el verano, cuando ya parecía evidente lo que estaba ocurriendo en Arabia Saudí, existía una sensación general de falta de información. Hubo una clara falta de información. Se seguía insistiendo en que íbamos a competir allí cuando parecía complicado que pudiera ser así. Hubo un periodo en el que todos nos quejamos un poco.
Después, en el Rally de Marruecos, nos explicaron que tenían solucionado un plan B. Inicialmente se habló de una carrera más corta, de ocho etapas y únicamente en Marruecos, pero la mayoría compartíamos que queríamos un Dakar de verdad: 12 etapas y, si era posible, pasando por dos continentes. Parece que finalmente será así.
Si pudieras diseñar tú el recorrido, ¿qué Dakar elegirías?
Hay una cosa que me haría especial ilusión: terminar en el Lago Rosa. Para mí sería un sueño. Entiendo que es complicado porque tienen muy poco margen para preparar una carrera atravesando diferentes países africanos y políticamente tampoco debe ser fácil. A mí personalmente me favorecen los rallies rápidos más que los lentos y muy técnicos.
Marruecos, además, tiene muchas trampas. Aunque sea una zona desértica, llueve bastante, el terreno se rompe y se vuelve muy imprevisible. En Arabia, en ese sentido, el terreno era bastante más seguro. Pero, puestos a pedir, yo elegiría un Dakar rápido.
¿Te gustaría pasar por España?
Claro. Nos haría ilusión pasar por España. A todos los que somos de aquí nos haría muchísima ilusión que el Dakar pasara por nuestra casa, pero lo más importante ahora es que haya Dakar, que sea un Dakar como Dios manda, duro, difícil y que vuelva a ser la carrera más dura del mundo. Y si además pisa España, será bienvenido.
Vienes de ser segundo. Después de aquel resultado, ¿el objetivo ahora es ganar?
Sí, obviamente. El año pasado nuestro discurso era mucho más prudente porque llegábamos a una categoría nueva y, sobre todo, existía todo el componente mecánico. No sabía dónde me metía exactamente.
Pero después del resultado del año pasado, de sentirme cómodo y de ganar bastantes etapas, el discurso tiene que cambiar. A nivel personal me motiva muchísimo prepararme con ese hambre de querer ganar.
La intención es esa, aunque siendo muy conscientes de que el Dakar tiene infinitas variables y pueden pasar muchísimas cosas. Hay que mantener los pies en el suelo e ir etapa a etapa.
Compites en una categoría en la que eres piloto y mecánico al mismo tiempo, ¿cómo se lleva esa doble función?
Es muy bonito… cuando no hay problemas. La categoría tiene algo especial y además se comparte mucho con los compañeros. Si quieres competir y ser rápido tienes que hilar muy fino. Hay que ser muy organizado porque no puedes cometer errores mecánicos. Tienes que profesionalizar mucho esa parte y entrenarla.
Aquesta deu ser l’opció més barata de competir al #dakar A Original by Motul amb Josep Pedró https://t.co/nTrqImvHIx
— Damià Aguilar 🎙️ (@damCR) January 15, 2026
A mí siempre me ha gustado hacerme las cosas en casa y ocuparme de la mecánica básica. Esto ha sido como dar un paso más. He descubierto una faceta nueva que disfruto mucho y cada vez me atrevo con más cosas. Eso sí, cuando aparecen los problemas es muy sacrificado.
Y cuando hay problemas, las horas de sueño desaparecen…
Claro. Las horas del día son las que son y normalmente, cuando aparece un problema, es porque previamente ha ocurrido algo: una caída, una avería durante la etapa… Eso hace que llegues tarde y los problemas te quitan sueño por todo el retraso acumulado durante la especial.
¿Cómo afecta no dormir? ¿Hasta qué punto puede afectar al rendimiento del día siguiente?
Muchísimo. El descanso nocturno es clave para el éxito en el Dakar. Son las horas que tenemos para recuperar fuerzas, energía y, sobre todo, la cabeza. En este tipo de competición la concentración es determinante porque pasamos muchísimas horas pilotando. Si no descansas, la fatiga afecta primero mentalmente. Empiezas a perder concentración, cometes errores de navegación, te pones más nervioso y muchas veces detrás termina llegando una caída.
Como piloto tienes que saber reconocer cuándo no has descansado. Al día siguiente es mejor sacrificar algo de ritmo e ir más lento antes que intentar mantener la misma velocidad sin estar en condiciones.
Una de las cosas más especiales del Dakar es la solidaridad entre rivales. ¿Existe realmente esa solidaridad?
Sí, demasiadas veces. La ayuda aparece cuando hay problemas y normalmente lo ves especialmente cuando tienes problemas y necesitas de los demás. Cuando eres tú quien ayuda, al menos en mi caso, te sale de dentro. Me encanta ayudar a otros pilotos, también fuera del Dakar. Intento compartir mi experiencia con pilotos jóvenes, asesorarles o explicarles pequeños trucos que he aprendido durante estos años.
En el Dakar eso forma parte de la esencia de la carrera. Ayudarnos es fundamental. Además, es obligatorio ayudar a un accidentado. Cuando un piloto está accidentado hay que detenerse para ayudarle. Ya no depende de si eres más o menos solidario: el reglamento te obliga a parar.
Tú has crecido prácticamente con el Dakar en casa porque tu padre también lo disputó. ¿Te da consejos para afrontar situaciones tan inciertas como la de este año?
Mi padre disputó aquellos Dakar africanos desde un perfil completamente amateur. Siempre ha sido un apasionado del motor y de los coches, pero él vivió el Dakar como amateur, no fue allí con una mentalidad competitiva, sino como una experiencia. Me cuenta muchas historias de aquella época: cómo conseguían superar las etapas, los problemas mecánicos, la falta de recambios…
Hasta los camiones quedaban atrapados en las dunas y a veces ni siquiera conseguían llegar al final de la etapa. Ahora mi situación es diferente. Primero porque voy en moto y él iba en coche, y después porque yo estoy en una posición mucho más competitiva. Me da su opinión cuando puede, pero sabe que yo lo he profesionalizado mucho. Ahora sobre todo me apoya, me anima y está feliz de verme tan volcado en esto.
Llevas varios días en Marruecos. ¿Te has cruzado con Fernando Alonso?
Personalmente no, pero varios conocidos me han enviado fotos y me han dicho que Fernando Alonso está probando allí. Así que parece que sí está. Bienvenidos sean pilotos así al Dakar. Es un honor que pilotos de ese nivel quieran acercarse a esta carrera. Él sigue diciendo que no, pero las pistas sobre Alonso están ahí… Igual un día nos da la sorpresa.
¿Qué supondría para el Dakar 2027 tener a alguien como Fernando Alonso compitiendo allí?
Creo que el Dakar es atractivo para cualquier apasionado del motor. Es un reto hasta para campeones porque venir aquí significa competir contra los mejores especialistas del mundo del rally raid.
🐣 #DakarRookie ?
Yes, but @alo_oficial has already mastered dune surfing 🦅!
#Dakar2020 https://t.co/PREBQWGOuv
— DAKAR RALLY (@dakar) January 13, 2020
Para nosotros es un placer. Además, es un tipo de competición muy cercana. Al final coincidimos todos, somos personas y compartimos muchas cosas. La cercanía forma parte del Dakar. Si uno trae un paquete de jamón, acaba comiendo todo el mundo. Esa cercanía también forma parte del Dakar.
Y para terminar, ¿qué esperas del próximo Dakar?
El Dakar es muy difícil de predecir. Obviamente, me estoy preparando para ganar y sería el tío más feliz del mundo si volviera con la victoria en Original, pero también estaría muy satisfecho si siento que he hecho un buen Dakar y una buena carrera. Más allá del resultado, es un reto personal para el que entrenamos durante todo el año. Quiero que vaya bien, que no haya caídas, que podamos llegar al final y, si acompaña el resultado, será perfecto, será el broche perfecto.