Aleix Espargaró, abatido: “No soy Marc Márquez, hoy hemos dado un gran paso atrás”

El piloto de Granollers, que salía sexto, tuvo un fallo electrónico en la moto durante la vuelta de calentamiento y perdió todo el trabajo del fin de semana.

Aleix Espargaró, abatido: “No soy Marc Márquez, hoy hemos dado un gran paso atrás”

Quién sabe si Aleix Espargaró ha dicho adiós a sus opciones de título. El piloto de Granollers, que llegaba tercero en la tabla a Japón, a tan solo 17 puntos de la cabeza, salía sexto en Motegi, por delante de Quartararo (noveno) y Bagnaia (duodécimo), los otros dos favoritos al triunfo final. Todo invitaba al optimismo, más aún cuando, ya subido a su moto en la parrilla de salida, el español se mostraba más concentrado que nunca ante los micrófonos de DAZN.

Lo que no sabía es que esa misma moto sobre la que hablaba, tranquilo, enfocado, iba a aguarle el plan. Al comenzar la vuelta de calentamiento, todo se torció de forma inesperada. Cuando las otras 24 motos arrancaron con fuerza, Aleix notó que algo no iba bien. La Aprilia no aceleraba. Las revoluciones parecían limitadas. ¿El motivo? Un fallo electrónico.

Para entenderlo, todos los pilotos acuden desde los boxes a su posición de salida —antes de la vuelta de calentamiento— con el mapa eco-lap activado en la moto. Este modo ahorra combustible, fundamental en una disciplina en el que los equipos se esmeran tanto en la ligereza y en la aerodinámica.

Cuando los pilotos se hidratan en parrilla bajo el paraguas, abstraídos de lo que pasa a su alrededor, visualizando la carrera, los mecánicos deben desactivar ese mapa eco-lape instaurar el modo carrera en la moto. Pues bien, el encargado de cambiar ese apartado en la moto de Aleix se olvidó de hacerlo. Tan simple como eso. Tan cruel, al mismo tiempo.

En la vuelta de formación, Aleix, desesperado, viendo cómo todos sus rivales se escapaban rumbo a la parrilla, no podía creerlo: «La moto no iba, lo he probado todo, he apretado todos los botones, he parado la moto y la he vuelto a arrancar, pero es un mapa que tienen que precargar ellos (los técnicos) y nada…».

Obligado a coger la segunda moto, el de Granollers ha tenido que salir desde el pit lane, perdiendo todas sus opciones en carrera. «Era una moto que no la había cogido en todo el fin de semana, llevaba unos neumáticos que no eran los de carrera y no funcionaba. Aún así me he quedado en pista por si había una bandera roja o algo, pero no ha sido posible llegar a los puntos».

Abatido tras la conclusión, el ’41’ no podía creer lo sucedido en Motegi: «Es nefasto, me da igual el resultado de los demás. Hoy podía haber ganado tranquilísimamente y nos poníamos casi arriba. […] No estoy enfadado con el equipo, al final de la carrera ha venido el electrónico a pedirme disculpas diciendo que era su culpa y le he dado un abrazo, son cosas que pasan. Pero hoy hemos dado un paso muy atrás para el campeonato«.

Ahora, Espargaró, «sin fuerzas», reconoce que se le hace muy cuesta arriba pensar en el campeonato: «Esto cuesta mucho. La Aprilia no es la Ducati, la Yamaha ni la Honda, yo no soy Marc Márquez y estar donde estoy me ha costado mucho, mucho. Un error así me deja tocado. Es difícil digerirlo, pero ahora más que nunca hay que intentar ganar una carrera, es la única opción que me queda, ahora Fabio tiene un gran premio de ventaja y quedan cuatro, tengo que ganar una de las próxima carrera, si no es imposible».