Xavi vuelve para coger las riendas de Países Bajos

Tras la experiencia en el banquillo del Barça, Xavi vuelve a la primera plana haciéndose cargo de Países Bajos con la mirada puesta en la Eurocopa 2028.

Xavi Hernández dirigiendo un partido durante su etapa en el Al-Sadd de la liga de Catar.
Foto: Fars Media Corporation / Wikimedia Commons (CC BY 4.0), recortada a 16:9.

Xavi ha decidido volver a los banquillos. Exjugador y exentrenador de Barça y Al-Sadd catarí, ha decidido retomar su camino para coger las riendas de Países Bajos. En la federación se espera con muchas ganas que el de Terrassa dé con la tecla para entender cuáles son los puntos clave para que la selección neerlandesa pueda dar un salto competitivo.

Un paso serio por parte de la Oranje

Hacía mucho, exactamente desde 1977, ue la selección nacional de Países Bajos no dejaba el cargo en manos de un entrenador extranjero. En ese entonces, de hecho, fue para la difícil misión de olvidar la final de 1974 con Rinus Michelsq en el cargo.

Tras dos sucesiones sin peso por parte de Knobbel y Zwartkruis para intentar olvidar al viejo Rinus, el responsable de tomar la responsabilidad fue un mito. El cargo fue para el austriaco Ernst Happel, que trataría de hacerse con el título en la Copa del Mundo de 1978 sin éxito a pesar de llegar a la final.

Que desde entonces el cargo haya pasado por las manos de los mejores entrenadores de la historia del país habla de la importancia de esta decisión . Países Bajos necesita mirar afuera. Dejar pasar el aire, nuevas corrientes y retomar la capacidad de sorprenderse de su propia capacidad.

La escuela y la filosofía, a pesar de eso, parece estar protegida de la mano de un Xavi Hernández que ha sabido crecer como futbolista al amparo de las enseñanzas de un Barça que veneró siempre la mano de Michels y Cruyff, con el peso específico de este segundo en las enseñanzas de Pep Guardiola como jugador y, posteriormente, como entrenador.

La búsqueda del estilo

Parece que Xavi tendrá vía libre para explorar una idea de juego que, en teoría, debería casar con la escuela neerlandesa. Esa mentalidad ofensiva, asociativa, de control y de vértigo ofensivo, responde bien a la evolución natural que siguieron los preceptos de Cruyff y compañía a lo largo de los años.

La inspiración de Xavi, siempre acompañada de un estilo inconfundible a la hora de presentarse como jugador clave en el estilo del FC Barcelona y de la España campeona de Europa y del Mundo, se ve también en su forma de entender el fútbol desde el banquillo.

Esa mentalidad y esa actitud ganadora habla también de sus necesidades. La selección de Países Bajos tiene capacidad para crecer y, ante todo, considerar que pueden llegar mucho más lejos de lo que ha demostrado su fútbol en los últimos grandes torneos.

Una Países Bajos cansada de ser segunda

Ni Van Gaal ni Ronald Koeman (que se han repartido gran parte del pasado Oranje) han sabido ser los elegidos para potenciar su escuela y, desde Michels en 1988, solo Bert van Marwijk ha conseguido llevar a Países Bajos a la final de un Mundial. Fue, precisamente, en 2010, para perderla ante España tras el gol de Andrés Iniesta.

El único gran título, logrado por Michels en 1988, fue esa Eurocopa bañada del éxito de jugadores como van Basten, Gullit o Rijkaard, que fueron capaces de revertir las dudas que los acompañaron siempre para levantar el trofeo al final.

Talento y mucho que demostrar

Cabe destacar que más allá de sus ideas y su pizarra, la gran variable de Países Bajos nace de su materia prima en cuanto a futbolistas seleccionables. Si bien es cierto que en el actual fútbol de la selección neerlandesa no parece encontrarse ese talento potencial que permitiría escalar en nivel competitivo en las grandes citas.

Aunque las generaciones parecían prometer un nivel estable para el futuro, la realidad ha sido cruel con un equipo neerlandés que no ha sabido consolidar su juego asociativo ni ha sabido invertir en el talento que iba saliendo, mientras que algunas de sus promesas más destacadas no acababan de ver su nivel potencial en hechos contrastados en cada uno de sus clubes.

Olvidarse de los fantasmas del pasado

Pero no es solo Países Bajos existe esa inseguridad. Xavi no tuvo el mejor de sus comienzos en el banquillo del Barça y su paso por el club que lo vio nacer en la élite del balompié fue muy cuestionado por el techo competitivo y por la capacidad para dar un salto cualitativo que, sin embargo, sí ha sabido sacar partido Hansi Flick.

A pesar de todo, la capacidad para detectar talento y potenciarlo sí tiene un gran peso en lo que a canteranos se refiere, pues se potenció en su etapa la promoción de algunos de los mejores futbolistas del Barcelona actual, entre ellos, Pau Cubarsí o Lamine Yamal.

Ese ojo clínico quieren explotarlo en Países Bajos, conscientes de que las escuelas de los grandes clubes de la Eredivisie sí están sacando talento para potenciar el nivel de las grandes figuras destacadas de este país, más allá incluso del éxito en la Eurocopa que el horizonte está poniendo delante de la mirada de Xavi.