Jude Bellingham (21 años) es hoy el alma, el líder, el ‘9’ y el ’10’ de este Real Madrid. A falta de que Mbappé rompa y con Vinicius como escudero, el inglés se ha echado al equipo a la espalda y se erigió, otra vez, en el MVP de la semifinal de la Supercopa ante el Mallorca. Lleva nueve goles en los últimos 12 partidos y su última reubicación a mediapunta se ha demostrado como todo un acierto. El Barça ya tiembla con él. Busca su sexto título desde que viste de blanco… y jamás ha perdido una final.

Con todo, su notable actuación ante los bermellones reconfirmó otro de los aspectos que Jude no puede camuflar: le va la marcha. Casi tanto como a Vini. O incluso más, según algunos de sus rivales. La tangana final se desencadenó con su ‘colleja’ a Maffeo y antes, en medio del fragor de la batalla, ya reprochó al lateral que dijese en una entrevista que «noquearía en 10 segundos a Vinicius» en una batalla de boxeo: «10 segundos, ¿eh? 10 segundos boxeando, ¿no? Puto capullo blandengue». Las cámaras ya le han pillado jugándosela con colegiados (Munuera Montero) o contrarios (Greenwood).

De los que conviven con Bellingham sólo brotan palabras de elogio hacia su competitividad y manera de ser. Se sabe capitán sin brazalete, de los pocos capaces de pegar un grito en un vestuario carente de liderazgo sin Kroos o Nacho, y sólo él consigue sacarle de vez en cuando una sonrisa a Lunin o al decadente Vallejo. Los canteranos le adoran (ejemplar al integrarles), a Asencio lo ha apadrinado y no deja de elogiarle en público y en privado, y el cuerpo técnico presume de tener a un potencial Balón de Oro nada divo y muy currante: «No regatea un esfuerzo». A los entrenos, también con carácter y esa mala sangre cada vez que pierde un partidillo, les da un extra de intensidad que luego traslada al fin de semana.

Ancelotti elogia y explica el papel de Bellingham.

Con el inglés no hay dudas: nueve kilómetros de media en Champions, tercero en recuperaciones en Liga, máximo asistente y tercer goleador. Es un jugador casi perfecto… que, además, sabe vestirse de seda y manejarse entre las brasas. Si Ancelotti ya tuvo que pedirle que bajase pulsaciones el curso pasado (clamó en varias ocasiones contra las amarillas por protestar y Jude fue el único reincidente en Liga y Champions), los vestuarios de Primera que se han enfrentado a él ya le cuelgan una fama de guerrero que genera hasta cierta sorpresa entre los que se miden al británico por primera vez y no lo esperan. «No para de hablarte por debajo y de quejarse al árbitro. En realidad da mucho más la lata que Vinicius», dice entre risas un veterano. El curso pasado lo acabó con ocho amarillas y una roja. En este va por seis.

«Lo de Vinicius canta porque lo hace a la vista de todos; Bellingham es más inteligente, sabe camuflarlo», cuenta otro jugador con cinco años de experiencia en LaLiga y alguno que otro en el extranjero. El diagnóstico entre los hasta cuatro consultados, con matices, ofrece un resultado similar: enfrentarse al combo Jude + Vini resulta «agotador», siempre en el buen sentido. «Cuando acaba el partido ya se transforma. Un compañero le pidió dos camisetas, una para él y otra para su hijo, y tardó un minuto en ir al vestuario y volver con ellas».

Unánimemente el mejor

Más allá de eso, nadie cuestiona que el paso al frente de Bellingham ha transformado a este Madrid. El inicio pastoso coincidió con su falta de acierto (cero goles en 12 partidos) y la no definición de su rol; ahora, como llegador y hombre decisivo en los últimos 30 metros, ha despertado a los de Ancelotti. «Tiene que jugar con libertad», dijo hace poco el entrenador. Su pupilo ha cumplido y ha tomado las riendas. El CIES le designó el jueves el más valioso del mundo por delante de ‘Vini’ o Lamine y comparece como hombre clave en la Superfinal de este domingo (20:00).

El centrocampista ha superado sus problemas físicos y será de la partida. Y sus precedentes contra el Barça resultan halagüeños para el madridismo: tres victorias, sólo una derrota. Además, en todos los triunfos participó con gol o asistencia (doblete en Liga en Montjuïc en la 23-24, tanto en el Bernabéu y asistencia en la Supercopa de España). El único precedente de esta campaña es el 0-4 de Chamartín. Hay ganas de revancha… y el Madrid, sólo con las bajas de Carvajal, Militao y Alaba, se aferrará al cancherismo y calidad de Bellingham para sumar el tercer trofeo de la temporada. Un lobo con piel de cordero.