España, ante el reto de la profundidad

El combinado de Luis Enrique cuajó uno de sus peores partidos en mucho tiempo ante una Suiza que desnudó sus carencias.

España, ante el reto de la profundidad

Si hay un concepto que en el fútbol se usa de forma incorrecta es el de dominio. Y es que se suele usar esta palabra para referirnos a la posesión del balón, ya que se asocia que un equipo que tiene mucho balón está dominando el partido cuando, en realidad, no tiene porque ser así. Ayer España cuajó el que sea uno de sus peores partidos bajo el mandato de Luis Enrique pese a que tuvieron más del 70% de posesión. Y lo cierto es que el combinado nacional no dominó el encuentro casi bajo ningún parámetro. No hubo profundidad ni capacidad de desordenar el bloque rival, tampoco se controló la pérdida con seguridad y el balón parado fue una tortura constante. ¿Por qué España no generó nada ofensivamente?

Ayer Luis Enrique apostó por jugar sin una referencia clara en punta, apostando por Marco Asensio en detrimento de Morata o del debutante Borja Iglesias. Al balear le acompañaron Ferran y Sarabia, ambos jugando a pierna natural. Con esta elección, el técnico asturiano mandaba un mensaje de cómo conquistar el partido a sus futbolistas: sin una referencia clara arriba, se necesitaría que fuesen otros quienes llegasen a la zona de remate. Pero nadie logró llegar porque para ocupar esta zona antes hay que hacer muchas cosas bien. Y ayer España no las supo hacer.

España tuvo los Goles Esperados más bajos (0.46) desde 2018. Opta Jose
España tuvo los Goles Esperados más bajos (0.46) desde 2018. Opta Jose

Hay un movimiento que la Selección realiza constantemente y que ya es una de las señas de identidad del conjunto y es la rotación en banda entre sus piezas: el interior se sitúa como lateral, el lateral como extremo y el extremo de interior. Pero ante una organizadísima Suiza y con la elección de piezas de Lucho, España se terminó ahogando en esos primeros pases y cuando el balón llegaba al extremo, este ya se encontraba en inferioridad numérica. Sarabia y Ferran tienen mucho gol, determinación e inteligencia, pero son dos extremos con poco desborde. Si a eso le sumas que Asensio (gran jugada en el gol) casi nunca se pudo generar situaciones ventajosas desde el 9, te queda un equipo muy poco profundo.

Gavi, el elemento profundo

Como en el FC Barcelona, Gavi es una ficha que destaca sobre todo por su despliegue y energía en el último tercio. Ante una Suiza que tapaba a Busquets con un marcaje individual y que controlaba los descensos de Asensio, a Luis Enrique le quedaban pocas formas de ganar la espalda a la defensa. Y la más repetida fue la de Gavi rompiendo en el intervalo central/lateral para poner ese pase hacia atrás.

Uno de los problemas en esta fórmula es que España tenía tan pocas referencias que cargasen el área porque al jugar los extremos a pierna natural y ser jugadores con poco desborde, el margen de maniobra era limitado. Así, una vez España usaba esta fórmula se encontraba con un dominio suizo claro en área rival. España mejoró con la entrada de Borja Iglesias, Yeremi Pino y sobre todo Nico Williams, que desde el ala derecha le dio mucha verticalidad y sentido a las recepciones abiertas. Luis Enrique tiene muy clara la idea y la mayoría de piezas, pero de cara al Mundial la tripleta atacante es la más abierta de todas. Para trasladar dominio real a la posesión, Lucho necesitará acertar con sus atacantes.