México y la maldición del quinto partido: ¿se rompe en 2026?
México solo llegó a cuartos en 1970 y 1986, siempre como anfitrión. En 2026, de nuevo en casa, busca romper la maldición del quinto partido.
Ningún relato mundialista pesa tanto en México como el del quinto partido. La selección lleva décadas atascada en octavos y en 2026, como anfitriona, quiere romper por fin la maldición.
Qué es la maldición del quinto partido
El «quinto partido» es el nombre que México le puso a una barrera. Tras tres partidos de grupo y los octavos, el equipo nunca logra dar el paso a cuartos de final. Esa fase se le resiste una y otra vez.
No es una cuestión de un mal torneo. Es un patrón repetido durante décadas que se ha vuelto parte de la identidad mundialista del Tri. La estadística pesa como una losa.
1970 y 1986, las únicas veces
México solo alcanzó los cuartos de final en dos ediciones: 1970 y 1986. Las dos se jugaron en territorio mexicano. Solo en casa pasó de octavos.
Ese dato alimenta la esperanza para 2026. La localía aparece, una vez más, como el factor que podría cambiar la historia. Jugar en casa lo cambia todo.
Décadas atascado en octavos
Desde Estados Unidos 1994 hasta Rusia 2018, México cayó en octavos siete veces seguidas. En Catar 2022 ni siquiera superó la fase de grupos. Siete eliminaciones en la misma ronda.
Algunos golpes fueron dolorosísimos. La tanda de penales ante Bulgaria en 1994 y el polémico penalti de Robben en 2014 quedaron grabados. El fútbol le negó el paso en los detalles.
El nuevo formato cambia la cuenta
El Mundial de 48 equipos añade una ronda previa. Ahora hay dieciseisavos antes de los octavos, así que los cuartos serían el sexto partido, no el quinto. La cuenta cambia, el reto no.
2026, la oportunidad en casa
México vuelve a ser anfitrión, junto a Estados Unidos y Canadá, con Javier Aguirre en el banquillo. La afición sueña con que la localía rompa el mito de una vez. El desquite se juega en casa.
La maldición del quinto partido es ya parte del folclore mundialista mexicano. En 2026, con el torneo en casa, el Tri tendrá su mejor ocasión de enterrarla.