MUNDIAL DE CATAR

Alemania se asoma al precipicio: "¿Cómo queréis parar a esta España?"

La derrota ante Japón y la goleada de España colocan a la selección alemana en una situación delicadísima en Catar: el domingo puede hacer las maletas.

Una aficionada alemana se lamenta en una fan zone de Doha tras la derrota de su selección ante Japón. /EFE
Una aficionada alemana se lamenta en una fan zone de Doha tras la derrota de su selección ante Japón. EFE

La derrota ante Japón y la goleada de España colocan a la selección alemana en una situación delicadísima en Catar: el domingo puede hacer las maletas.

Nacho Encabo

Nacho Encabo

"Si yo fuera futbolista de la selección, esta noche dormiría mal o incluso no dormiría". La frase del ex internacional Thomas Hitzlsperger resume a la perfección el ánimo de Alemania en el Mundial de Catar tras un miércoles negro. Al borde del precipicio y con España en el horizonte.

El regreso de Alemania a la Copa del Mundo tras el desastre de Rusia 2018 estaba yendo como la seda, ganando y dominando a Japón, pero ocho minutos fatídicos el estadio Khalifa cambiaron por completo la hoja de ruta. La derrota por 2-1 con los nipones fue dura, pero el conjunto de Hansi Flick recibió un rato después otro golpe al mentón. A más de un alemán le habrán entrado temblores viendo el despliegue de España y su exhibición ante Costa Rica.

"En esta forma, España es un obstáculo casi imposible para Alemania", afirmaba el periódico Die Welt. "¡Ayúdanos, Hansi! ¿Cómo queréis a parar a esta España?", suspiraba Bild, el diario más leído en Alemania, con la vista puesta en el partido del domingo a las 20:00 en el estadio Al Bayt. Es una final para los germanos: si pierden y Japón puntúa unas horas antes ante Costa Rica, estarán eliminados. De nada les serviría ganar en la última jornada a los costarricenses.

"Alemania será la outsider el domingo, no nos engañemos", continuaba Hitzlsperger en la cadena ARD. Efectivamente, la primera jornada del Mundial ha disparado la moral de los españoles y ha hundido la de los alemanes. Después del encuentro ante Japón, las caras era de muy pocos amigos y saltaron chispas en los micrófonos.

"Nos han metido los dos goles de una forma demasiado fácil. Sobre todo el segundo. No sé si alguien ha metido un gol más fácil en la historia de los Mundiales. Eso no puede pasar, estamos en un Mundial", disparó Ilkay Gündogan. Y Flick respondió al rato en Bild: "Son unas declaraciones de Ilkay y las puede decir. Para mí es importante que el equipo saque las conclusiones correctas y asuma la responsabilidad".

La peor racha de la historia de Alemania

La selección germana tiene ahora cuatro días para reponerse de los golpes y salir con los ánimos renovados en la final ante España. "La derrota es fácil de analizar en términos deportivos, pero difícil de asimilar desde el punto de vista emocional", advertía Thomas Müller en la tarde del miércoles. Campeón en Brasil 2014 y eliminado en la primera fase de Rusia 2018, Müller conoce bien las dos caras de Alemania.

Después de la decepción de Rusia llegó la eliminación en los octavos de final de la Euro 2021. Nunca en su historia había encadenado dos grandes eventos sin alcanzar los cuartos de final. Un tercero sería un récord negativo difícil de repetir para una nación que respira fútbol por los cuatro costados. No hay ninguna selección que haya mantenido una línea de éxito tan constante.

Claro que Gary Lineker exageraba cuando decía aquello de que El fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan 11 contra 11 y siempre gana Alemania, pero lo decía por algo. Hablamos de una selección que ha jugado 13 semifinales de 19 posibles en Mundiales y otras nueve de 13 en la Eurocopa. De una fija en las rondas finales que el domingo puede volver a hacer las maletas antes de tiempo.