El Eldense dispara contra su propia memoria
El polémico despido de Claudio Barragán tras solo cuatro partidos plantea dudas sobre la paciencia, la memoria y la toma de decisiones en el Eldense.
El deporte es un gigante capaz de devorar a sus mayores héroes. Y aunque el fútbol no tenga memoria, la destitución de Claudio Barragán ha supuesto un terremoto que se va a recordar en el Club Deportivo Eldense.
El fútbol no tiene memoria
Contaba el periodista de COPE, Carlos Ganga, que un cambio de propiedad del club alicantino es el motivo principal para que la destitución de Barragán se haya consumado (confirmándose así la primera de la temporada en Segunda). El cambio de accionariado es un hecho y próximamente anunciarán la oficialidad de la compra por parte del nuevo grupo, con Ricardo Pini a la cabeza.
Aunque la semana pasada el director deportivo, Víctor Lafuente, reconoció no tener constancia de una posible venta del club, la llegada de la nueva propiedad se viene gestando desde el mes de junio (así lo confirman diferentes compañeros que cubren la información del Eldense, como José Antonio Gil y Pablo López de Radio MARCA Elche).
👀 Esto es lo que decía el director deportivo del #Eldense, Víctor Lafuente, cuando le preguntaba el pasado viernes por cualquier novedad en el cambio de propiedad del club. pic.twitter.com/RlqlkUMmy1
— Pablo L. Riquelme (@pablolriquelme) September 6, 2026
Institucionalmente, se puede entender el movimiento, pero evaluando lo que pasa en el césped, la decisión no hay por dónde cogerla. Tras cuatro semanas de competición, prácticamente nada de lo que haya podido pasar en esos cuatro partidos puede ser vinculante.
La temporada arrancó con derrota en Almería. Salir goleado del feudo indálico puede entrar en los cálculos de cualquier equipo recién ascendido. La segunda jornada dejó un empate contra el Cádiz, donde los errores en el área propia le condenaron, pero las sensaciones generales fueron buenas. Contra el Leganés en Butarque directamente fue superior en varias fases del encuentro a pesar de la derrota.
Y este fin de semana fue capaz de arrebatarle un punto al favorito número uno al ascenso, el Mallorca. Sin ser un comienzo idílico, que un recién ascendido extraiga dos puntos tras enfrentarse a tres candidatos al ascenso y un rival directo por la permanencia no parece un mal bagaje. Además, el Eldense se ha movido mucho en el mercado, incorporando hasta cinco fichajes a última hora que deberán acoplarse progresivamente.
Más si cabe porque el Eldense es el noveno equipo de la categoría con mayor número de disparos a puerta por partido. Mientras se oficializa quién será el nuevo entrenador, Josep Ferrando ha asumido el cargo de manera interina en pleno huracán institucional, pensando en el próximo duelo ante el Real Sporting en El Molinón.
Un aterrizaje brusco de la nueva propiedad
En una decisión que ha dolido en la grada del Pepico Amat (y que no se puede justificar por el rendimiento meramente futbolístico), la andadura del nuevo grupo no puede empezar peor. Pocos en Elda habrían criticado la destitución del técnico de Manises si se hubiera producido después de quince jornadas, con malas sensaciones y con el equipo en puestos de descenso.
Pero los tiempos y las formas son más importantes que el hecho en sí. El grupo TH dará un paso a un lado a corto plazo, pero cuanto más tarden en hacerlo, más presión recaerá directamente en la presidenta, Carolina Holguín, por la decisión tomada.
Ante la máxima dificultad del inicio de curso, Víctor Lafuente pedía tranquilidad a su afición tras el cierre de mercado y transmitía la sensación de que el equipo crecería con el paso de las jornadas. El director deportivo defendió públicamente la confección de la plantilla y habló de la capacidad del equipo para hacer algo bonito e ilusionar a la gente. Un discurso que no ha podido envejecer peor.
El héroe del ascenso
Cualquier proyecto de un recién ascendido merece tiempo y paciencia. Más aún en el caso de un club cuyo técnico contaba con el crédito de toda una ciudad y de la directiva. Ningún entrenador va a llegar con la experiencia y el aval de haber sido campeón por delante de históricos como Cartagena, Nástic, Real Murcia, Hércules, el también ascendido Sabadell y de filiales poderosos como el del Villarreal y el del Atlético de Madrid.
El valenciano llegó en octubre de 2025 al primer equipo procedente del filial tras la destitución de Javier Cabello. Con solo diez puntos en ocho jornadas, terminó logrando el ascenso a LaLiga Hypermotion con 69 puntos. Una gesta al alcance de pocos entrenadores.
El pasado no suma victorias. Sin embargo, la sombra del ya exentrenador va a ser muy alargada. La destitución de Claudio Barragán se puede convertir en un arma de doble filo que puede herir la percepción que tengan los aficionados de su sustituto si las victorias tardan en llegar.
Un futuro plagado de dudas
Barragán habría sido el primero en entender una destitución si el saco de las derrotas se fuera llenando con el paso de las jornadas. Pero esta nueva situación sólo será sostenible en el tiempo si el sustituto da con la tecla y cumple el objetivo. Porque el hombre que devolvió al Eldense al fútbol profesional no será recordado por irse en la cuarta jornada. Aunque el fútbol no tenga memoria, Barragán será el ídolo del ascenso para siempre.
Mientras se oficializa la llegada del nuevo técnico y la nueva propiedad, en algún momento tendrán que defender que prescindir de Barragán fue una decisión sustentada en el fútbol y la coherencia y no en la política. Porque cuando cae un héroe, la culpa termina encontrando un villano al que señalar.