Las canteras del Celta y la Real Sociedad han sido recientemente de las más prolíficas de la liga. Celta Fortuna y Real Sociedad B reúnen a jóvenes talentos que, por rendimiento y proyección, empiezan a llamar a la puerta del primer equipo.

El debate de los filiales

Existe un debate recurrente sobre si los filiales deberían competir únicamente entre ellos o si deberían prohibirles ascender al fútbol profesional. La discusión se reaviva cada vez que una cantera elimina a un histórico en un playoff de 1RFEF, especialmente cuando algunos clubes fichan para sus equipos B a jugadores ajenos a cualquier proceso formativo.

Ahí están los precedentes del Real Madrid Castilla en Segunda División, en la 2013/14, que incorporó a Leandro Cabrera, Jorge Pulido o Kiko Femenía. O el caso de Dani Raba, que bajó del primer equipo del Villarreal para disputar un playoff con el filial. Una desnaturalización que Celta y Real Sociedad parecen evitar con dos modelos de desarrollo absolutamente ejemplares.

Dos clubes con una política de cantera envidiable

En Vigo, el Celta Fortuna lleva muchos años siendo protagonista en 2ªB y 1RFEF. Tras generaciones como la del ‘Panda Team’ de Borja Iglesias, Brais Méndez o Gus Ledes, la producción de talento no ha parado. La apuesta por Claudio Giráldez tras la salida de Benítez fue toda una declaración de intenciones. Hoy, trece jugadores de la primera plantilla se han formado en A Madroa hasta dar el salto al primer equipo, entre ellos Javi Rodríguez, Pablo Durán y Hugo Álvarez.

La Real Sociedad sigue una línea similar: solo diez integrantes de su primera plantilla no son canteranos, gracias en parte a la confianza en técnicos de la casa como Imanol Alguacil y Sergio Francisco. Xabi Alonso pasó por el Sanse antes de dar el salto a la élite mientras Ion Ansotegui continúa ese camino desde el banquillo.

Cinco jugadores con proyección para el primer equipo

El caso más claro de talento emergente que hay que cuidar en Vigo es Ángel Arcos. El futbolista de El Rosal, de 20 años, ya ha debutado con el primer equipo del Celta de la mano de Giráldez. Extremo diestro, suele jugar en banda izquierda y en Afouteza le comparan con Bryan Zaragoza, no por la estatura, sino por su calidad técnica y capacidad de desborde, acelerando el juego en zonas clave.

Es un perfil menudo, fino y vertical, capaz de cambiar el ritmo de una acción con un solo control. Aún debe ganar físico para mantener la regularidad y mejorar sus cifras generadoras. Pero Angelito puede convertirse en un demonio para muchas defensas.

También apunta alto Dani Díaz. El cántabro, zurdo y habituado a jugar a perfil cambiado en la derecha, ha pasado de ser un revulsivo de lujo en el Sanse a titular indiscutible para Ansotegui: ha salido de inicio en los doce partidos disputados por el filial vasco. Además, es el segundo máximo asistente de LaLiga Hypermotion.

Suma un gol y cinco asistencias, siendo además el jugador que más ocasiones claras genera en la categoría. Su zurda y su capacidad para atacar desde fuera hacia dentro le convierten en una amenaza constante, cuya aportación va más allá del último pase. Con 20 años, si mantiene esta continuidad, tiene el futuro asegurado en la élite.

Más hecho está Gorka Carrera. El delantero del Sanse también ha debutado con el primer equipo de la Real. La pasada temporada irrumpió en LaLiga Hypermotion con 15 goles, una cifra que le situó como delantero de futuro. A sus 21 años, el reto ahora es repetir aquella gesta. Solo suma dos tantos y no ha empezado tan inspirado. Quizá influya la ausencia de Jon Ochieng, un futbolista que atraía marcas y generaba espacios. El keniano ya tiene dorsal en el primer equipo y seguro que el de Carrera llegará pronto.

Curiosa es la historia de otro delantero de LaLiga Hypermotion, donde está sorprendiendo Álvaro Marín en el Celta Fortuna. Ha alternado titularidades y suplencias con Bernard Somuah, pero la lesión del ghanés en Almería le abrió las puertas de la titularidad. Con siete goles y una asistencia, es el segundo jugador de la categoría con más participaciones de gol, solo por detrás de Enric Gallego, capitán del Tenerife.

Junto al delantero navarro, Óscar Marcos está siendo de los más destacados en el equipo de Fredi Álvarez. El de Vilagarcía de Arousa puede ocupar cualquier posición de la línea de tres cuartos, aunque suele partir desde la derecha con libertad. Su facilidad para interpretar el juego le permite aparecer por todo el frente ofensivo y escapar de las marcas, siendo indetectable.

Lee bien los partidos y combina esa comprensión con calidad técnica, tanto pegado a la banda como en zonas interiores. Suma tres goles y una asistencia, incluido un tanto de vaselina en El Molinón. El 10 del Fortuna, con 20 años, es internacional en categorías inferiores con España. Y ya sabe lo que es debutar y marcar con el primer equipo, aunque fuera en Copa del Rey ante el modesto Puerto de Vega asturiano.

El futuro está asegurado

Ninguno tiene garantizado un puesto en Primera División. El salto exige adaptación, continuidad y capacidad para responder a un contexto competitivo elevadísimo. Sin embargo, los cinco están acumulando argumentos para que sus respectivos clubes sigan de cerca su evolución. El futuro está en sus manos.