Cádiz CF: un proyecto contra el reloj con Celades al frente
El Cádiz afronta una nueva campaña tras un verano plagado de turbulencias. Celades toma las riendas del equipo tras la marcha de Idiakez y aspira a playoff.
Os lo reconozco: no me gusta demasiado el ciclismo, pero me encanta la narrativa que hay a su alrededor. Lo mejor, sin duda, es la cantidad de metáforas y analogías que se pueden importar para aplicar a situaciones relacionadas con el fútbol.
El terremoto en el banquillo
El Cádiz, tras un verano turbulento con cambio de propiedad y entrenador, pretende ser un aspirante al ascenso. Un objetivo demasiado optimista tras haberse quedado al borde del descenso el año anterior. Su principal rival no es ninguno de los equipos que optan a lo mismo. El Cádiz, como un ciclista en una contrareloj, compite contra el tiempo y contra sí mismo.
Hoy por hoy, no existe un enemigo más peligroso para el Cádiz que el propio Cádiz. Navegar en las aguas de la contradicción suele ser sinónimo de naufragio. Y el timón de la institución dio un giro de 180 grados con la destitución de Imanol Idiákez a cuatro días de arrancar la liga. El club, a espaldas de su nuevo entrenador, habla de playoff; Albert Celades, en su presentación, no daba crédito.
La ambición es necesaria, pero nunca desde la fantasía. Es normal que la nueva propiedad, liderada por Christian Septien, quiera vender ilusión en su aterrizaje. Sin embargo, hablar de promoción de ascenso es como si el que acaba de recibir el alta tras una larga enfermedad, sale del hospital gritando a los cuatro vientos que su objetivo para este año es ganar el Tour de Francia.
No hay que olvidar que el Cádiz terminó la temporada con 43 puntos, a tres del descenso, en un año donde la permanencia estuvo extremadamente barata. Y lo que ha venido después ha sido una salida abrupta en el banquillo y un video surrealista protagonizado por Ontiveros, Celades y Septien. Ingredientes más característicos de una sitcomque de un proyecto serio para volver a Primera.
💛💙 Hablar claro. Asumir responsabilidades. Mirar hacia delante. 🤝 pic.twitter.com/uIVDmCDWYc
— Cádiz Club de Fútbol (@Cadiz_CF) August 13, 2026
Vísteme despacio, que tengo prisa
Aprender a caminar antes de empezar a correr debería ser el leitmotiv en la bahía para este curso. Si la destitución de Idiákez llega por discrepancias con la dirección deportiva sobre los perfiles que se deben incorporar a la plantilla, la reconstrucción debe cimentarse desde la paciencia y sobre un modelo de juego.
El Cádiz CF ha perdido este verano 15 futbolistas. Y algunas piezas clave, tanto en la jerarquía del vestuario como sobre el césped. Mario Climent, Victor Aznar y Sergio Ortuño son tres de las salidas más importantes de este mercado, junto a la de Álex Fernández o Lucas Pérez. Estas últimas pueden no ser una pérdida gravísima para el once titular, pero sí para mantener unido al vestuario y a la afición.
Para no sufrir una pájaraen los puertos de primera categoría del calendario de LaLiga Hypermotion, el club debe hacer un esfuerzo en el tramo final de la ventana de fichajes.
¿Qué falta por incorporar?
Al César lo que es del César. No todo va a ser catastrófico. El director deportivo, Juan Cala, ha incorporado a la disciplina cadista buenos mimbres para empezar la reconstrucción. Jokin Ezkieta, Javi Castro y Damián Rodríguez llegan tras su última temporada en el Racing de Santander para ser titulares desde el primer partido.
De hecho, el guardameta fue el más destacado en su estreno contra el Celta Fortuna. Y tanto el central madrileño como el mediocentro vigués cuajaron un gran papel. Además, la llegada de Urko Izeta debería subir el nivel de cara al gol (aunque contra el Celta Fortuna no tuvo su mejor debut, fallando una acción de gol muy clara).
Los problemas que tuvo el equipo el curso pasado en el área contraria fueron muy evidentes. Y la vuelta de Antoñito Cordero junto con la llegada del lateral Cristian Gutiérrez o del joven jugador del Inter, Dilan Zárate, no suenan nada mal, pero necesitan algo más. Tanto en profundidad de banquillo como en liderazgo. Más si cabe si contamos con la masa salarial liberada con otras salidas como la de Brian Ocampo o Roger Martí.
En defensa debe llegar urgentemente como mínimo un lateral izquierdo,. El lateral derecho se puede quedar corto pese al fichaje de Beñat de Jesús y la irrupción del jugador del filial Juan Díaz. En el medio también es necesaria la incorporación de dos piezas más que suban el nivel y rodeen desde los interiores a Damián. Y en punta, si Celades opta por un único delantero, quizás necesite un perfil de referencia diferente para cargar el área.
Todo ello sin contar que pueda haber salidas como la de Iker Recio, Efe o Dómina y la duda de ver si finalmente José Campaña (a prueba durante la pretemporada) firma por la disciplina cadista. Muchas incógnitas antes del sprint final del mercado veraniego.
Lo institucional siempre pasa factura
Todo este conglomerado de inestabilidad institucional y deportiva no parece el contexto idóneo para imaginarse al Cádiz siendo candidato al top 6, pero la maravillosa e impredecible Liga Hipertensión siempre guarda alguna sorpresa. Si es capaz de iniciar con buena inercia, rodar bien en el pelotón y atacar los últimos kilómetros, llegará con opciones. Pero incluso en los guiones más rebuscados de la Segunda División parece casi irreal imaginárselo: lo institucional siempre termina pasando factura.