Sergio González se ha despedido este lunes de la que durante dos años fue su casa, el Cádiz CF. Un club donde ha vivido «dos años increíbles» y al que ahora dice adiós tras haber sido destituido el pasado sábado como entrenador. Y lo ha hecho en una rueda de prensa en la que manifestó que el conjunto gaditano es una «gran familia» y dio las «gracias» por «todos los momentos vividos».

El ya extécnico, que abandonó su puesto después de perder ante el Alavés el viernes (1-0), señaló que en su periplo en el club, al que llegó en enero de 2022, ha sentido «muchas y fuertes emociones» y se consideró un «privilegiado». Sergio, que salvó al Cádiz del descenso las dos temporadas anteriores, indicó que él y su cuerpo técnico han sido «muy felices».

El Cádiz se encuentra en puesto de descenso a Segunda División, con 15 puntos, a uno de la permanencia, pero acumula diecisiete partidos seguidos de Liga sin conocer la victoria y se remonta su último triunfo al 1 de septiembre, en la cuarta jornada cuando superó al Villarreal (3-1). Sergio González consideró una «losa» ese periodo sin ganar y animó a la plantilla, que le acompañó en la sala de prensa del estadio Nuevo Mirandilla.

El técnico reflejó que ha podido la presión por no vencer desde hace tanto tiempo y que su plantilla, por ello, ha estado lejos de su mejor «nivel». González consideró que el «bache» de resultados pasará y recordó los problemas sufridos por lesiones y sanciones cuando intentaba recomponer la situación.

El entrenador catalán agradeció al presidente, Manuel Vizcaíno, su presencia en la rueda de prensa de despedida y también el apoyo del resto del consejo de administración, la dirección deportiva y los demás componentes del club.