Pues ya hay tratamiento para los resfriados de Benzema

Su baja fue resuelta con una goleada y tantos para enmarcar de Valverde y Rodrygo, que se consagra como alternativa a Karim. Buen Mallorca, hasta que se derrumbó.

Pues ya hay tratamiento para los resfriados de Benzema

Hora de aperitivo, de brunch, de vermú, cielo despejado y temperatura agradable. Un escenario propicio… para pisar alguna trampa. Y es la que se encontró el Real Madrid en un partido en el que tuvo que sudar para doblegar a un Mallorca al que nada se le puede reprochar. Tal vez arrebatado por el escenario, o por tener un ojo en una semana de Champions y derbi, Ancelotti introdujo hasta cinco cambios para enfrentarse a los bermellones, entre ellos Ceballos (primera titularidad) y Hazard, de falso nueve por la lesión de Benzema. El planteamiento chocó de primeras contra el muro de Javier Aguirre, que golpeó primero. Pero un supersónico Valverde, un Vinicius ya instalado en la efectividad (quinto encuentro seguido marcando), un Rodrygo de vino y rosas y hasta Rüdiger dieron el triunfo y devolvieron el liderato al Madrid. Ancelotti puede respirar: ya hay tratamiento para los resfriados de Benzema. Y es una receta para muchos años…

VALVERDE

Mis ‘dieses’

Perdónmenme, pero me niego a seguir llamando a Valverde ‘El Pajarito’. Tampoco ‘Halcón’. El uruguayo es un antílope: fuerte de cabeza y ágil y veloz de piernas. Es defensa, centrocampista y delantero. En el Bernabéu derrumbó la muralla del Mallorca con uno de los goles de la temporada. Cogió el balón diez metros delante de su área y encendió el motor. Dejó atrás a dos rivales de una manera imponente, como si alguien hubiera pulsado el botón R2 de la PlayStation; encaró a otro cerca del área rival, buscó el hueco y con la zurda colocó la pelota en la escuadra. Una bala con 52 metros de trayectoria. El gol soñado para quien solo marcamos en sueños. Valverde fue el hilo del que el Madrid tiró para comenzar a descoser el partido. A ver quién se atreve a quitarle del once.

Valverde celebra su gol al Mallorca.  GETTY
Valverde celebra su gol al Mallorca. GETTY

RODRYGO

Me reafirmo

Completar un aprendizaje, como ha hecho Rodrygo en diagnóstico de Ancelotti, te encamina hacia una pequeña liberación, otra pica que clavar en el ascenso. El brasileño, en estos momentos, es un ejemplo de jugador que corre sin ningún peso, condición imprescindible para que toda tarea sea un disfrute. Contra el Mallorca comenzó en la derecha, arrinconado por el autobús bermellón, pero cuando se marchó Hazard al banquillo (inocuo) se puso el traje de falso 9 y volvió a ser determinante con un golazo tras una maniobra extraordinaria. El brasileño sí que es una solución cuando Benzema esté ausente. Capítulo aparte merece Vinicius, pero lo suyo ya es de una regularidad de crack consolidado. Los dos brasileños son la perfecta manta para cubrir a Karim hasta que sea dado de alta…

Rodrygo tras marcar el 3-1.  GETTY
Rodrygo tras marcar el 3-1. GETTY

AGUIRRE

Poco se habla de…

¡Qué chingón es Javier Aguirre! El mexicano suele ocupar más minutos de radio y televisión por su gracia con el léxico en la sala de prensa que por su destreza a la hora de edificar equipos y apagar fuegos con practicidad. Es un entrenador espléndido. En el Bernabéu plantó un Mallorca serio, muy ordenado atrás, solidario en las ayudas para cubrir todo espacio posible y explotando en ataque su arma arriba, el juego aéreo donde Muriqi es comandante del aire. Así llegó el tanto bermellón, tras aprovechar la desorientación de Rüdiger y Alaba atrás a la hora de defender una falta botada por Kag-In. A buen seguro que Aguirre soñó un partido así, pero tener enfrente a tantos cañones por banda te derrumba cualquier plan. Pero con este entrenador, el Mallorca tiene un tesoro.

Aguirre, en el Bernabéu.  GETTY
Aguirre, en el Bernabéu. GETTY

ASENSIO

Tengo un WhatsApp para ti

Asensio, no sabes cómo te entiendo. Sentir frustración es una constante en mi vida. Uno aspira a lo que cree que merece, pero se encuentra con que siempre ve el objetivo desde lejos. Por eso sé lo que sientes cuando tiraste la chaqueta del entrenamiento, con rabia, cuando viste que no ibas a jugar después de calentar. Pero ni la prenda es culpable, ni debemos ver enemigos a nuestro alrededor. Sólo hay un camino para recuperar el ánimo y el sitio. Trabajo, paciencia y más trabajo. Ahí tenemos a Ceballos. Un ejemplo que debemos seguir. Tú y yo.

Asensio se marcha al banquillo con gesto contrariado.  GETTY
Asensio se marcha al banquillo con gesto contrariado. GETTY

EL CÉSPED

Mi fondo de pantalla

La imagen del partido podría haber sido el golazo de Valverde. También se merecía ser ‘fondo de pantalla’ el brazo izquierdo de Kroos con el brazalete perfectamente ajustado. Pero la estampa (mala) del encuentro, por sorprendente, fue en malísimo estado del césped del Bernabéu. Siempre perfecto, con corte a cepillo, ante el Mallorca se descubrieron preocupantes ‘calvas’ que afeó el choque. Muchos se acordaron de Paul Burguess, el jardinero que susurraba a la hierba, que dejó el club hace dos años. Otros señalaron a las obras como culpables. Sea como fuera, una imagen poco digna para el césped del Santiago Bernabéu y a la que el Madrid debe encontrar una solución.