¿Se parece Rüdiger a su ‘modelo’ Pepe?
Similares en envergadura y 'locura', los datos de Opta devuelven una conclusión: el portugués es más impetuoso; el alemán es más 'jugón'.
Se imita a quien se admira y Antonio Rüdiger (29 años) miró al Real Madrid a la hora de coger su referente. «Pepe fue mi gran modelo a seguir, siempre quise ser como él», confesó el central alemán este martes en una entrevista en Sport1. Pero, ¿ha logrado parecerse al portugués? Aunque son semejantes en envergadura, posición, liderazgo y ‘locuras’, la estadística favorece al ex del Chelsea en cuanto a juego. Un central de siempre (Pepe) frente a otro más ‘jugón’ (Rüdiger).
Para poner a ambos jugadores frente al espejo, tomamos como referencia las temporadas en las que más partidos de liga jugaron: la 2013-14 de Pepe en el Real Madrid (el año de la Décima: 30 encuentros) y la campaña pasada de Rüdiger (34). Según los datos facilitados por Opta, el portugués es más impetuoso y directo en su juego, imponiéndose al germano en duelos ganados (66% ante el 60%), en intercepciones (2,53 por partido frente a 0,85) y en pases en largo (9,57 frente a 8,79). A Rüdiger le falta un poco de lectura en estas situaciones. Un dato lo refleja: de todos los centrales del Chelsea, fue el que menos despejes hizo (3,02) y el que menos duelos aéreos tuvo (1,84). Eso sí, ambos centrales recuperan lo mismo (cinco balones de media).
Ambos recuperan casi los mismos balones, pero Pepe gana más duelos y Rüdiger pasa más y mejor
«Una locura lo bueno que era Pepe. No solo en un duelo, también en la estructura del juego», opinó el ahora madridista. Pero la realidad es que él es muy superior a su ‘modelo’ en conceptos de creación y elaboración: pasa más por partido (73-52), acumula más pases progresivos por encuentro (25-19) y tiene más acierto en el pase (88%-85%). A este ‘retrato robot’ de los centrales contribuyen también los estilos de cada equipo. Rüdiger actuaba en un sistema de tres centrales por la izquierda y se encargaba más de la salida de balón que Pepe en el Madrid, que tenía como compañero de zaga a Ramos, jugador que siempre iba arriba con la pelota. Conduciendo, el alemán ha marcado diferencias y la temporada pasada se convirtió en uno de los centrales de Europa que más ayudó a progresar a su equipo gracias a su potencia, su buen manejo de balón y su personalidad para asumir riesgos.
¿Y qué sucede con las faltas? Pepe tenía más fama de infractor que estadísticas. «Yo solía ver vídeos de Pepe montando a horcajadas sobre sus oponentes. Todavía era joven y quería mostrarles a todos que yo también puedo ser duro», desveló Rüdiger. Puede que esas imágenes le influyeran en su juego hasta el punto de que el alemán, de promedio, comete casi el doble de faltas que el portugués (1,03 frente 0,53)… En definitiva, pese a que Pepe era su modelo, Rüdiger es muy diferente al portugués. También en el peso que, de momento, tiene en el equipo blanco. Fichado esta temporada como agente libre desde el Chelsea, el teutón no ha logrado romper con la pareja Alaba-Militao. Ha jugado en los nueve partidos de la temporada, cierto, pero sólo en cuatro salió de inicio. Y de estos últimos, dos fueron por causa de la lesión de Militao. Aún le queda camino en Chamartín para convertirse en otro Pepe…