El portero Pau López ha confirmado después de la derrota de este miércoles contra el Arsenal en Montilivi (1-2) que deja el Girona y que despedirse en un partido de la Liga de Campeones es «un sueño cumplido» para él, que creció en la base del club, y «la despedida soñada», porque además detuvo un penalti.
El portero, que llegó cedido a Montilivi desde el Olympique de Marsella, ha corroborado que si nada se tuerce pondrá rumbo a México y se ha mostrado «contento y triste a la vez«, por afrontar una «experiencia» que es buena para él y para su familia y por dejar atrás el Girona y el fútbol europeo.
Pau López ha admitido que «sabía a lo que venía», a ser suplente del argentino Paulo Gazzaniga, y que ha «respetado» la situación, pero ha explicado que los últimos meses han sido «complicados» porque ha echado de menos «jugar» y ha señalado que tiene «ganas» de volver a sentirse futbolista.
A las puertas de «comenzar un nuevo camino», también se ha mostrado «agradecido» a la afición y sobre todo al club por darle la «oportunidad de jugar en el Girona».
El exportero del Espanyol, de 30 años, dejará el Girona tras haber jugado solo tres partidos: uno en la Copa del Rey, uno en LaLiga EA Sports y uno en la Champions.