De Jong cuando Pedri está cerca

El neerlandés jugó unos notables 90 minutos como pivote ante un Elche que no ofreció resistencia después de la expulsión.

De Jong cuando Pedri está cerca

En el juego de Frenkie De Jong siempre hay una fina línea que conecta el error con el acierto. Lo correcto con lo incorrecto. Casi cada jugada en la que participa es susceptible de convertirse en destacable, porque Frenkie juega desordenando al rival… pero también al equipo propio. Su fútbol se rige por una máxima: moverse para participar. En todas las alturas y zonas posibles. Para que esto sea positivo se necesita que haya quien compense su desorden. Y ante el Elche, lo había: Pedri González.

Ante el Elche de Francisco, Xavi optó por darle la manija del centro del campo al neerlandés. Sin Busquets, Frenkie seria el pivote del equipo, pero eso no implicaría que fuese a «jugar de Busquets». De Jong permutó posiciones con Pedri, se abrió a banda, buscó conducir… Fue él. Y eso sucede porque quien está a su izquierda detecta cómo ayudar a sus compañeros y cómo darles el radio de acción que necesitan para poder brillar más. Pedri permite que Frenkie sea Frenkie mientras con Busquets, jugador mucho más posicional, De Jong debe pisar otras zonas, unas que le son mucho menos cómodas.

El partido de Frenkie en datos:

  • 114 intervenciones
  • 11 balones recuperados
  • El 67% de sus intervenciones al primer toque
  • 2 pases clave

En el partido el neerlandés tuvo un contexto idílico. Mucho tiempo para conducir, muchos jugadores ofreciéndose por delante y un rival que casi no podía salir. Dejó pases verticales para batir líneas como el que provocó la expulsión de Verdú, dio velocidad a la circulación con sus pases cuando caía a banda y formaba un triángulo con Koundé y Dembélé y se mostró especialmente agresivo a la hora de saltar. Eso sí, los saltos en la presión que no eran buenos en el partido ante el Elche quedaban tapados por la poca presencia ofensiva de los visitantes y el buen trabajo de Eric y Araújo controlando a Boyé. Frenkie carece de la lectura defensiva de Busquets, pero sí de las piernas que al de Badia le faltan. No iría nada mal que el primero le diese unas clases de cómo saltar a la presión.

¿Será De Jong capaz de jugar así de bien con continuidad cuando Busquets no esté? Esta es la pregunta que, de tener una respuesta afirmativa, le ahorraría al Barça tiempo y mucho dinero a la hora de buscar una alternativa a Sergio cuando esté ya no esté. De momento y sin que sirva de precedente, jugó unos notables 90 minutos ante un Elche que se quedó con 10 casi todo el partido. Al lado de Pedri, todo es más sencillo.