Asensio ante su pasado… y su futuro
El balear será suplente ante el equipo que le formó y al que marcó tres goles el curso pasado. Rodrygo, titular en la derecha.
El partido contra el Mallorca (14:00 horas) es una fecha señalada para Marco Asensio (26 años). El equipo de su tierra, el que le formó y el de la ciudad donde actualmente viven su padre, su hermano y buena parte de los amigos de su infancia. El balear sigue muy unido a su tierra, tiene allí una casa propia y planes para casarse en Palma el próximo verano. Sin embargo, la visita de los bermellones tendrá esta vez para él un sabor amargo: empezará desde el banquillo.
Esto contrasta con lo ocurrido la temporada pasada, cuando fue titular y anotó su primer hat-trick con la camiseta del Real Madrid. Aquel partido lo jugó de mediapunta, el sitio que siempre reclama y que nunca ha vuelto a ocupar porque Ancelotti es fiel a su 4-3-3. No obstante, ese encuentro le sirvió para asentarse como titular en el extremo derecho, un puesto que mantuvo hasta la eliminatoria de octavos contra el PSG y que ahora ha perdido por completo: de momento, Valverde y Rodrygo están por delante.
Este domingo le tocará esperar su oportunidad desde el banquillo, porque el extremo derecho va a ser para Rodrygo y Valverde, su otro rival en el puesto, apunta a titular en el centro del campo. Por tanto, se espera que esta vez Asensio sí que tenga al menos media hora en la segunda mitad, porque es, junto a Mariano, el único recambio ofensivo que va a tener Ancelotti para refrescar al equipo (Hazard será titular como delantero centro).
Futuro incierto
Marco está ante una temporada fundamental en su carrera deportiva. Termina contrato en 2023 y el Madrid, de momento, no le ha ofrecido la renovación ni tiene pensado hacerlo. Su inicio de curso ha estado marcado por los rumores sobre su salida, porque el fuerte interés de clubes ingleses e italianos (United y Milan apretaron hasta los últimos días de mercado) le hicieron dudar. Finalmente la confianza de Ancelotti resultó decisiva: el italiano habló con él y le hizo saber que sería importante en la plantilla.
Una importancia que no se ha visto reflejada aún en forma de minutos. Los partidos disputados hasta el 1 de septiembre, fecha en la que se cerró el mercado, no son significativos, porque Ancelotti dijo que no contaría con él como uno más hasta que no se resolviera definitivamente su situación. Desde entonces, tampoco ha tenido oportunidad de revertir la situación: apenas diez minutos contra el Celtic, con el partido totalmente decidido (frente al Betis no jugó). Ante el Mallorca, el equipo de su infancia, tiene la ocasión, aunque sea en la segunda parte, de comenzar a darle la vuelta a esta situación.