SUPERLIGA

Las cuentas de la lechera de la Superliga original: Manchester City campeón y Real Madrid quinto, por detrás del Barça

Un informe de una consultora vinculada al proyecto de Florentino Pérez realizó simulaciones sobre el hipotético rendimiento deportivo de los clubes.

La diapositiva 23, en la que se exponen los resultados del ejercicio de simulación. /RELEVO
La diapositiva 23, en la que se exponen los resultados del ejercicio de simulación. RELEVO
Andrés G. Armero

Andrés G. Armero

El ambiente era frío en Bruselas aquel viernes 13 de enero y no sólo en lo climatológico. Personalidades afines a la Superliga, con Bernd Reichart, CEO de A22, a la cabeza, se juntaban en un céntrico hotel de la capital de Europa para lanzar a la desesperada un grito. Ni ellos mismos tenían demasiada fe en aquel evento para tratar de influir en una sentencia que este jueves vio la luz tras meses de espera.

Aquella mañana en el hotel Le Plaza de Bruselas, la firma Concurrences organizaba unas ponencias bajo el título The future of Sports Governance in Europe (El futuro de la gobernanza deportiva en Europa). Detrás estaba la Superliga. Era su respuesta a un acto montado por LaLiga la víspera a 2 km de distancia, en el Hotel Renaissances, en un ambiente mucho más eufórico. "Ahora parecen un convento de monjas, pero que no nos engañen, quieren robarnos en nuestras casas", decía Javier Tebas respecto a A22, el paraguas de la Superliga.

En el aire de aquellos dos eventos de lobbying contraprogramados se respiraba el informe no vinculante del abogado general de la Unión Europea Athanasios Rantos, publicado un mes antes. Oxígeno para Tebas y la UEFA. Dióxido de carbono para los adeptos a la Superliga. Sus conclusiones habían sido muy favorables a la postura de la UEFA, los asistentes a aquellas jornadas lo sabían. "El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) rara vez da la espalda a este tipo de informes", reconocían unos y otros.

Melchior Wathelet, en el evento de la Superliga del 13 de enero.  RELEVO
Melchior Wathelet, en el evento de la Superliga del 13 de enero. RELEVO

En el acto de la Superliga, su propio ponente estrella, Melchior Wathelet, otrora viceprimer ministro de Bélgica y exabogado general del TJUE de Luxemburgo, parecía tirar la toalla. Pocas voces más autorizadas que la suya para opinar del caso: "Soy algo pesimista, pero el Tribunal tiene la oportunidad de generar un cambio importante. Lo que me asusta es que los Estados miembro, el Consejo, la Unión Europea y el Parlamento Europeo no tienen ningún deseo de intervenir".

Aquel encuentro, el último que organizaría (aunque en la sombra) la Superliga, tenía como patrocinadores a la propia A22, el prestigioso bufete de abogados Clifford Chance y la reputada consultora Compass Lexecon. Uno de los ponentes de la segunda mesa del día (llamada Nivelando el terreno de juego para todos) fue Antón García, vicepresidente de la citada firma de consultoría. Su presentación de Powerpoint versaba sobre la Superliga original, aquella anunciada en El Chiringuito en abril de 2021, y que fue frenada en seco por los aficionados en Inglaterra. Y una diapositiva, la 23, traía una sorpresa .

Con el título Efectos de la Superliga en los ingresos de retransmisión y el subtítulo Simulación de Rendimiento deportivo, se plasmaba una gráfica. En su eje de ordenadas, el nombre de 22 clubes; en el de abscisas, la probabilidad de ganar la Superliga. Sus predicciones (para las que echaron mano de FiveThirtyEight, Soccer Power Index) eran a todas luces sorprendentes, habida cuenta de que se trataba de una consultora vinculada a A22 y, por ende, a Florentino Pérez. En el ranking salía que el Manchester City era el que más probabilidad tenía de ganar la competición (18,5%), el FC Barcelona era cuarto (9,6%) y el Real Madrid quinto (7,6%).

Ranking completo

  • 1. Manchester City (18,5%)
  • 2. Bayern (15,3%)
  • 3. Liverpool (10,9%)
  • 4. FC Barcelona (9,6%)
  • 5. Real Madrid (7,6%)
  • 6. Chelsea (6,5%)
  • 7. Manchester United (5,4%)
  • 8. Atlético de Madrid (4,2%)
  • 9. Inter de Milán (3,5%)
  • 10. Borussia Dortmund (3%)
  • 11. Leipzig (3%)
  • 12. Paris Saint-Germain (2,7%)
  • 13. Juventus (2,4%)
  • 14. AC Milan (1,7%)
  • 15. Ajax (1,1%)
  • 16. Tottenham (1%)
  • 17. Sevilla (0,8%)
  • 18. Arsenal (0,7%)
  • 19. Real Sociedad (0,5%)
  • 20. Nápoles (0,3%)
  • 21. Wolfsburgo (0,3%)
  • 22. West Ham (0,3%)

Esas eran las probabilidades de los clubes europeos de ganar la Superliga original. Sólo se listaban 22, el resto estaría por debajo del 0,3%. Para el cálculo incluyeron a todos, también a los equipos alemanes y al PSG, que nunca estuvieron dentro del proyecto de los doce clubes fundadores: Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Manchester City, Manchester United, Arsenal, Chelsea, Tottenham, Liverpool, AC Milan, Inter y Juventus.

Florentino Pérez y Joan Laporta en un desayuno informativo sobre la Superliga en diciembre de 2022.  MARISCAL / EFE
Florentino Pérez y Joan Laporta en un desayuno informativo sobre la Superliga en diciembre de 2022. MARISCAL / EFE

Aquella Superliga cerrada proponía una competición de 20 equipos y 197 partidos, por los 32 equipos y 125 partidos de la Champions League, y sacaba pecho con los recursos que traería para el fútbol. "Generaríamos más del doble de ingresos con este modelo y se dedicaría un 8% de los mismos a solidaridad, incrementando significativamente el modelo actual", enfatizaba el portavoz de la consultora. A esos resultados económicos llegaron tras simular 1.000 temporadas con el método Montecarlo, una técnica matemática para afrontar modelos de probabilidad múltiple.

Un mes más tarde, A22 recularía y propondría un sistema de divisiones -con ascensos y descensos que abrirían supuestamente la competición- que recibiría igualmente las críticas de la contraparte, especialmente de Javier Tebas, por ser un modelo al que no se accede vía las ligas nacionales. "Este modelo aumenta las diferencias y disminuye la competitividad. En cinco años destruyen las ligas nacionales. No hay meritocracia", insistía el presidente de LaLiga.

Un año después de aquellos encuentros de lobbying en la capital de Europa llegó este jueves la sentencia del TJUE de Luxemburgo, más favorable a la Superliga de lo que se presuponía. Tras un 2023 de letargo público, exceptuando un puñado de entrevistas del CEO Bernd Reichart, que se dedicó a recorrer Europa en busca de clubes afines, A22 despertó sorprendentemente hace un par de semanas. Era un movimiento extraño que hacía presagiar que aún había partido.

Ni el más optimista de los defensores de la Superliga de aquel evento de enero podía soñar con tal sentencia del TJUE. Como tampoco Florentino Pérez se imaginaría que una de sus consultoras afines airease en una diapositiva que es el quinto favorito para ser campeón en la competición que salió de su mente. Y, mucho menos, estar en esos pronósticos por detrás del FC Barcelona de las palancas. Pero en la Superliga, como en el fútbol y en la vida, todo es posible.