Que no os engañen, que Aitana gane el Balón de Oro no es normal…
Suelo huir -en ocasiones, lo aborrezco- del manido discurso de los campos de tierra, del de los insultos por jugar al fútbol siendo una niña, del de los referentes, etc. Porque me gusta pensar que el fútbol femenino ha pasado página (aunque siga siendo muy necesario, no me malinterpretéis).