FÓRMULA 1

El Gran Premio de Madrid cerca de ser una realidad: llegaría a la Fórmula 1 en 2026

El regreso de Madrid al calendario del Gran Circo puede llegar a coincidir con el GP de España en Barcelona en, al menos, su primera temporada, tras firmar un contrato a 10 años.

Recreación de la curva estilo Indianápolis del GP de Madrid para la F1 2026. /Relevo/S.Cerqueira
Recreación de la curva estilo Indianápolis del GP de Madrid para la F1 2026. Relevo/S.Cerqueira
Guillermo García
Sergio Lillo

Guillermo García y Sergio Lillo desde París

Madrid volverá a acoger una cita del Mundial de Fórmula 1. Según adelantó OKDiario y ha podido confirmar Relevo, todas las partes involucradas han firmado el acuerdo necesario con la FOM (propietaria de los derechos del campeonato) en las últimas semanas, después de meses de intensas negociaciones. Solo falta el anuncio oficial.

La temporada de regreso de la capital de España a la F1 -la última vez que se celebró un gran premio en Madrid fue en el Jarama en 1981- será 2026. Sí, 2026. Es ese mismo año cuando el actual GP de España, que se celebra en el Circuit de Barcelona-Catalunya desde 1991, termina su contrato actual con la F1. Por lo tanto, podría haber dos pruebas en suelo español esa temporada por primera vez desde 2012 (cuando en Valencia se disputaba el llamado GP de Europa).

El proyecto para devolver a Madrid al calendario del Mundial se ha ido cociendo a fuego lento, pero ha acelerado en los últimos meses con el empuje del presidente del Comité Ejecutivo de IFEMA, José Vicente de los Mozos, a la cabeza. Él mismo, el pasado mes de julio ya dejó entrever que sabía cuándo se iba a firmar el contrato con Liberty (propietaria de la F1) y cuándo se iba a celebrar ese primer gran premio en el circuito urbano, cuyo trazado desveló Relevo.

La duración del acuerdo firmado estos días con la FOM es de 10 años, según ha podido saber este medio, y se espera que el evento genere unos 500 millones de euros al año para Madrid, según sus impulsores.

La pretensión es que sea algo más que una carrera; un ejemplo de lo que el Gran Circo busca en la actualidad, al estilo del GP de Miami. Para ello, se aprovecharán los 12 pabellones de los que dispone el consorcio en el recinto de IFEMA. Todo con un objetivo, como reconoció De los Mozos el pasado mes de julio: "Convertir este gran premio no en una carrera, sino en una experiencia que sea la mejor que haya en Europa".

La denominación sería GP de Madrid

El trabajo para lograr contar con el visto bueno de la F1 se lleva desarrollando en la sombra desde marzo de 2022. El objetivo primordial es que todo el capital llegue procedente de inversión privada, y, para ello, los responsables del mismo han encontrado a varios inversores internacionales de máximo prestigio (según ha podido saber Relevo actualmente son tres candidatos a liderar la entidad organizadora del evento: Carlos Slim, Stephen Ross -propietario de los Miami Dolphins e impulsor del GP de Miami- y el ente del GP de Países Bajos en Zandvoort).

El siguiente paso será sacar a concurso la creación de la empresa promotora del evento, que no será finalmente IFEMA, tal y como estaba inicialmente previsto. Los tres posibles socios económicos pugnarán por ello.

La denominación de la prueba sería GP de Madrid, después de que el pasado 28 de marzo se registraran en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI) los nombres Formula 1 Madrid Grand Prix y Madrid Grand Prix. Así, el evento no sustituirá inicialmente a la cita actual en Barcelona, cuyos responsables están desde hace meses en conversaciones con Liberty Media para tratar de renovar su contrato.

Vista exterior del pabellón principal del recinto ferial de Madrid.  IFEMA
Vista exterior del pabellón principal del recinto ferial de Madrid. IFEMA

Así sería el circuito urbano de Madrid

Desde el pasado mes de febrero Relevo ha ido recopilando datos para realizar un boceto bastante aproximado sobre cómo va a ser el trazado del circuito urbano, elegido entre varias opciones que Liberty tenía sobre la mesa y que recorrerá los alrededores del IFEMA y de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, en Valdebebas (al noreste de la ciudad).

El circuito contaría con algo más de cinco kilómetros, con lo que seguiría la tendencia de las últimas incorporaciones al calendario. Pero añadirá dos grandes atractivos: un curvón estilo Indianápolis con las cinco torres de la Castellana de fondo y un tramo que pasará por dentro de dos pabellones del recinto ferial de IFEMA.

La recta de meta se situaría en la Vía de Dublín y el pitlane, los boxes y el paddock se instalarían en lo que actualmente es la entrada principal a IFEMA y los aparcamientos más cercanos. La primera curva, a derechas, se encontraría en la rotonda frente a la M-40, antes de encarar una segunda recta en la propia Vía de Dublín camino de la M-11 (autovía de acceso al Aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas, también conocida como Avda. Manuel Azaña).

En ese punto, pasaría por debajo de ella hacia la Calle de Francisco Umbral, que deja a su derecha los terrenos que hasta ahora ocupaba el festival musical Mad Cool. El descampado donde se ha celebrado desde su tercera edición, en 2018, hasta la de 2022 (en 2023 se trasladó a Villaverde, al sur de la ciudad) es propiedad de IFEMA y albergaría la zona más revirada del trazado y donde se ubicaría la curva más emblemática del trazado: una peraltada estilo Indianápolis.

El regreso hacia el recinto ferial se realizaría a través del túnel actualmente peatonal creado a raíz del Mad Cool (que cuenta con la anchura suficiente, según los responsables del proyecto), dejando a la izquierda la ciudad deportiva del Real Madrid, volviendo a pasar por debajo de la M-11 y adentrándose en las instalaciones de IFEMA.

Las tareas de construcción y adecuación de los terrenos empezarían en torno al verano de 2024, según ha podido saber este medio, una vez se reciba el OK de la FIA (vía la Real Federación Española de Automovilismo).

Un trazado 100% sostenible

Uno de los planteamientos claves es que su construcción y funcionamiento (suministro eléctrico de las diferentes instalaciones, asfaltado, barreras de protección, etc.) han de cumplir el requisito de la neutralización de las emisiones de CO2. Para ello, se utilizarán energías renovables en todo el proceso y se compensarán las emisiones con distintos proyectos de captura de CO2 de la atmósfera.

Este filosofía encaja a la perfección con la de la propia F1, que en la temporada 2026 estrenará su nueva generación de motores de combustibles sintéticos. Estos consumirán un 30% menos de combustible y contarán con tres veces más energía eléctrica durante su funcionamiento. Esto ha atraído ya la entrada de Audi como nuevo fabricante de propulsores para la categoría, en asociación con el equipo Sauber, y el interés de otros fabricantes.