29 abajo: la mayor remontada en unas Finales NBA
Los Knicks levantaron 29 puntos ante los Spurs en el cuarto partido de las Finales de 2026 y firmaron la mayor remontada de la historia de una final.
Los Spurs firmaron la mejor primera parte de triples de la historia de unas Finales y aun así perdieron. El cuarto partido de las Finales de 2026 dejó la mayor remontada jamás vista.
El Garden ya se había rendido
El 10 de junio de 2026, Madison Square Garden vivía un velatorio. Los Spurs mandaban por 29 en el tercer cuarto, 81-52, y el pabellón mascullaba entre dientes. Nadie en Nueva York imaginaba que aquella noche iba a terminar en la mayor fiesta de las últimas cinco décadas.
La remontada quedó consumada con un rebote ofensivo. Jalen Brunson falló un triple lejano, OG Anunoby apareció por el carril y palmeó el balón dentro cuando quedaban 1,2 segundos. Los Knicks ganaron 107-106 y firmaron la mayor remontada de la historia de unas Finales.
Anatomía de una remontada récord
El desastre tenía cifras de escándalo. San Antonio metió 14 triples en la primera parte, récord de una primera mitad de unas Finales, y se fue al descanso 76-49. Los Spurs castigaban cada ayuda defensiva neoyorquina desde el perímetro y parecían encarrilar el partido.
La respuesta también fue desde fuera. Nueva York acabó 15 de 32 en triples, un 46,9%, y apoyó toda la remontada en el mismo tiro que le había hundido en la primera parte. El equipo pasó de no encontrar el aro a no fallar en el tramo decisivo.
El final dejó también polémica. San Antonio lanzó 20 de 24 tiros libres en la segunda parte, por 6 de 8 de los Knicks, un desnivel que el entrenador Mike Brown señaló sin morderse la lengua. Aun con esa ventaja en la línea, los Spurs no supieron cerrar.
El giro empezó con un detalle. Con los Spurs 29 arriba, Victor Wembanyama cometió una falta flagrante por un codazo a Karl-Anthony Towns que lo dejó al borde de la suspensión. Nueva York respondió con un parcial de 13-0, con triples de Brunson, Anunoby y Josh Hart, y el Garden despertó.
El desenlace fue una montaña rusa. Stephon Castle anotó dos tiros libres para poner a los Spurs 106-105 a 30 segundos. Entonces De’Aaron Fox, en lugar de esperar la falta, intentó una bandeja en carrera y Anunoby lo taponó desde atrás, jugada que abrió la última posesión de Nueva York.
Por qué este partido va a sonar todo el año
Aquí es donde el partido trasciende el resultado. La NBA tiene ya el clip que repetirá en cada promoción del arranque de la temporada 2026/27, prevista para octubre. El palmeo de Anunoby y el bloqueo previo a Fox son el tipo de secuencia que fabrica aficionados nuevos, sobre todo fuera de Estados Unidos.
El valor está en el contraste. Unos Spurs jovencísimos, liderados por un Wembanyama de 24 puntos y 13 rebotes, tuvieron el anillo casi en la mano y lo dejaron escapar. Esa fragilidad pesa tanto como la épica neoyorquina a la hora de convertir el duelo en un relato con moraleja para toda una generación.
La imagen que quedó del lado de San Antonio fue un error garrafal. Con la posesión para sentenciar, Fox eligió tirar a canasta en vez de forzar la falta, y el tapón de Anunoby regaló a Nueva York la última bala. Las redes lo bautizaron como uno de los mayores fallos de la historia de unas Finales.
Para San Antonio, el consuelo es el calendario. Wembanyama apenas empieza y unos Spurs tan jóvenes tendrán muchas más oportunidades de volver. Perder de esta manera, sin embargo, deja una cicatriz que la franquicia arrastrará hasta que regrese a pelear por el anillo.
Conviene medir la hazaña con precisión. Fue la mayor remontada de la historia de unas Finales, aunque no de todos los playoffs: en 2019, los Clippers levantaron 31 puntos ante los Warriors en un partido de primera ronda. En el escenario grande, sin embargo, nadie había remontado tanto.
Brunson y Anunoby, los dos autores
La remontada tuvo dos firmas. Brunson terminó con 36 puntos y 7 asistencias, y asumió el mando cuando el partido pedía un tirador sin miedo. Su triple por encima de Wembanyama, que dejó el marcador en un solo punto, fue el golpe que puso el desenlace al alcance.
Anunoby fue el héroe improbable. Sumó 33 puntos con un extraordinario 7 de 9 en triples y firmó las dos jugadas decisivas: el tapón a Fox y el palmeo ganador. El propio jugador lo resumió como resiliencia pura: el equipo, dijo, nunca se rinde cuando va por detrás.
Un anillo 53 años después
El triunfo del cuarto partido puso el 3-1 en la serie. Nueva York cerró después la eliminatoria por 4-1 y levantó su tercer anillo, el primero desde 1973. La franquicia solo había ganado en 1970 y 1973, y no pisaba unas Finales desde 1999, un desierto de más de dos décadas.
El quinto partido tuvo su propio guion. Brunson firmó 45 puntos en el cierre y se llevó el premio al MVP de las Finales, en una serie que los Knicks ganaron a base de arrancar mal y remontar una y otra vez. Aquella remontada de 29 fue solo el capítulo más salvaje.
El desenlace corona a esta generación de los Knicks. Para quien quiera seguir la NBA desde España, el episodio funciona como puerta de entrada, y el archivo de Relevo ya había contado por qué remontar en unos playoffs suele ser una misión casi imposible.
De cara a la 2026/27, este partido es la mejor postal de bienvenida a la NBA para el aficionado español. No hace falta madrugar meses para engancharse: basta con ver cómo el Garden pasó del velatorio a la gloria en poco más de 20 minutos. La liga arranca en octubre.