Australia 2022, el Mundial de las ausencias… más allá de España

Será la primera comparecencia de Estados Unidos sin Sue Bird y Diana Taurasi.

Australia 2022, el Mundial de las ausencias… más allá de España

Si en los torneos masculinos de baloncesto vencer a Estados Unidos parece una quimera imposible, en los campeonatos femeninos la misión se convierte en una utopía. Es el verdadero Dream Team del deporte de la canasta y sólo hay que ver sus números en torneos oficiales para darse cuenta de ello. El combinado de las barras y estrellas llega a Australia con tres oros consecutivos en su cuello y sin perder un partido en un Mundial desde las semifinales de 2006, cuando cayeron ante Rusia. Desde entonces suman 22 triunfos seguidos, que se suman a los 52 que acumulan en Juegos Olímpicos.

Son números abrumadores que hablan de una hegemonía que no parece que vaya a encontrar final. Y menos en un Mundial en que las estadounidenses no se verán las caras con España, el equipo que le ha acompañado más veces en el podio en los últimos campeonatos. El equipo Miguel Méndez tendrá que ver la cita por televisión después de no conseguir su clasificación el pasado verano tras caer en cuartos de final tanto del Eurobasket como de los Juegos de Tokio 2020.

Miguel Méndez, seleccionador nacional, durante su etapa entrenando en Rusia.  getty
Miguel Méndez, seleccionador nacional, durante su etapa entrenando en Rusia. getty

Sin embargo, la de la selección española no será la única ausencia a la que tendrán que enfrentarse las estadounidenses. El combinado dirigido por Cheryl Reeve contará con tres bajas que han tenido gran peso en sus éxitos en los últimos años. Las dos primeras serán las de dos jugadoras que han sido leyenda y que se retiraron de la selección el pasado verano en la cita olímpica: Sue Bird, que ha colgado las botas de manera definitiva tras finalizar la campaña WNBA, y Diana Taurasi. La mejor línea exterior en la historia del baloncesto que por primera vez en el siglo XXI no defenderá la bandera de su país.

Quien tampoco estará en la cita mundialista será Brittney Griner. La jugadora estadounidense, fija en el equipo desde 2012, se encuentra cumpliendo condena en Rusia, tras ser declarada culpable de posesión de drogas, lo que le ha valido una pena de nueve años de prisión. «Brittney es nuestra gran preocupación y nuestro estado de ánimo está tocado. Está en la cabeza de las jugadoras todo el día y es duro. Para seguir apoyándola nadie llevará el número 15. Será nuestra manera de rendirle homenaje y que siga con nosotras», aseguró la seleccionadora Reeve sobre la actual situación del equipo.

Britnney Griiner con su selección.  getty
Britnney Griiner con su selección. getty

Otro nombre ilustre que no estará en la cita mundialista será la de la heroína local Liz Cambage. La jugadora australiana no defenderá el uniforme de las Opals después de la polémica racista en la que se vio envuelta antes de los Juegos de Tokio tras un partido amistoso ante Nigeria en la que Cambage se vio envuelta en una pelea. La pívot terminó expulsada mientras se dirigía a sus rivales en términos despectivos: «Monos, regresad al Tercer Mundo». La ex jugadora de la WNBA también se enfrentó a su propia Federación por los uniformes elegidos para los Juegos y por haber excluido a la población aborigen a la que ella pertenece de los carteles promocionales.

La última estrella que se ha caído del firmamento mundialista ha sido la jugadora francesa Marine Johannes, la gran figura de una Francia que es junto a Australia y Canadá la gran candidata a acompañar a Estados Unidos en la final. La jugadora gala sufrió un golpe en el muslo en el último partido de preparación y no podrá acompañar a su equipo en un Mundial con un favorito claro. Como llevan ocurriendo en los últimos 16 años.