El Masters 1000 de París arranca este sábado 31 de octubre su segunda edición en La Défense Arena, el pabellón cubierto más grande de Europa. El torneo, el último de su categoría en la temporada, dejó atrás en 2025 casi cuatro décadas en Bercy y se ha instalado en Nanterre, al oeste de la capital, con más capacidad y más pistas.
La fase previa se juega el sábado 31 de octubre y el domingo 1 de noviembre, y el cuadro principal arranca el lunes 2 para terminar con la final del domingo 8. Son nueve días de competición en los que se repartirán los últimos puntos de un Masters 1000 antes de las ATP Finals de Turín, el torneo que cierra la temporada.
De Bercy a La Défense
El torneo nació en 1969 como Open de París y ha vivido en tres sedes distintas. Entre 1969 y 1982 se jugó en el estadio Pierre de Coubertin; desde 1986 hasta 2024, en el pabellón de Bercy, hoy Accor Arena, que acabó dando nombre popular al torneo; y desde 2025, en La Défense Arena, rebautizada como Plenitude Arena por motivos comerciales.
La mudanza respondió a la falta de espacio. Bercy se había quedado pequeño para un torneo de esta categoría, y el nuevo recinto permite recibir hasta 23.000 espectadores, con una pista central más grande y dos pistas de exhibición adicionales. El acuerdo con el pabellón de Nanterre se firmó para los próximos diez años, lo que asegura la continuidad del torneo en su nueva casa.
La última final en Bercy, en 2024, la ganó Alexander Zverev ante Ugo Humbert, en un partido en el que Francia se quedó sin campeón local. Fue la despedida de un pabellón que había acogido el torneo durante casi 40 años y que muchos jugadores asociaban con las últimas grandes noches de la temporada.
Sinner estrenó el palmarés de la nueva sede
El primer campeón en La Défense fue Jannik Sinner, que en 2025 ganó la final ante el canadiense Félix Auger-Aliassime. El italiano no defenderá el título: el 6 de octubre anunció el fin de su temporada por una lesión de rodilla derecha y no jugará en esta edición.
La plaza de ser el primero en defender el título en la nueva sede queda así para otra ocasión, algo que en toda la historia del torneo solo ha logrado un jugador.
Ese jugador es Novak Djokovic, el gran dominador de París. El serbio ha ganado el torneo siete veces, un récord, y es el único que ha encadenado títulos consecutivos, con tres seguidos entre 2013 y 2015. Su último título llegó en 2023, en una final en la que ni los abucheos ni el «Baby Federer» le impidieron ganar su 40.º Masters 1000.
El único Masters bajo techo
París es el único torneo de la categoría Masters 1000 que se disputa íntegramente en pista cubierta. Eso lo convierte en un torneo especial, en el que históricamente han brillado los jugadores de juego agresivo y buen saque. Entre sus campeones figuran Boris Becker, Pete Sampras, Marat Safin, Roger Federer o Andy Murray, todos ellos grandes atacantes.
Las condiciones bajo techo eliminan el viento y el sol, y la pista dura suele favorecer los puntos rápidos. Para los jugadores que llegan cansados al final de la temporada, adaptarse a una pista más veloz que la de los torneos asiáticos de octubre es uno de los grandes retos de la semana parisina.
España y París
El único español que ha ganado el torneo es David Ferrer, campeón en 2012, en una de las mejores semanas de su carrera, que le sirvió para cerrar el año entre los mejores del mundo. Rafa Nadal, que lo ganó casi todo, nunca consiguió levantar el título en París; su mejor resultado fue una final, en 2007.
En 2022, Nadal regresó a las pistas en París tras meses sin competir, con una derrota en su estreno. Es una de las pocas cuentas pendientes de su palmarés.
Carlos Alcaraz tampoco ha ganado todavía en París. Para el murciano, el torneo es una de las asignaturas pendientes del calendario, igual que para otros españoles que llegan a la recta final del año con opciones de sumar puntos importantes.
Entre ellos está Daniel Mérida, que entra directamente en el cuadro principal tras la baja de Sinner, sin pasar por la fase previa. La lista de inscritos se conocerá en los días previos, con la carrera a Turín como gran telón de fondo.
Lo que se juega en París
Además del título, París reparte 1.000 puntos para el ranking y es la última ocasión de sumar en un gran torneo antes de las ATP Finals, que reúnen en Turín a los ocho mejores de la temporada. Por eso muchos jugadores llegan a la semana con la calculadora en la mano, pendientes de cada victoria y de los resultados de sus rivales directos.
El torneo es también una cita incómoda en el calendario: llega tras la gira asiática y justo antes de las Finales y de la Copa Davis, y algunos de los mejores han renunciado en el pasado para cuidar su físico.
Un aniversario especial
La edición de 2026 llega además con aniversario: se cumplen 40 años desde que el torneo se instaló en París en su formato moderno, en 1986. La organización lo celebra con espectáculos de luz, actividades para el público y entradas a 19,86 euros para la pista central en algunas sesiones, un guiño al año de su llegada a Bercy.
El campeón de 2025 se llevó 946.610 euros de una bolsa total de más de seis millones, y el premio de este año aún no se ha anunciado. Lo que sí está claro es que París volverá a ser el escenario de la última gran semana del tenis masculino antes de Turín y de la Copa Davis, que cierran el año.