Este viernes arranca la NBA Cup, el torneo que la mejor liga de baloncesto del mundo incluyó hace tres años en el desarrollo de la temporada regular para potenciar el interés de la competición cuando los playoffs aún quedan lejanos en el horizonte.

Guía rápida para entender cómo funciona la NBA Cup

Incluso para los más fieles seguidores del baloncesto estadounidense todavía resulta extraño seguir una competición extra durante el desarrollo del curso. La NBA Cup, sin embargo, llegó en la temporada 2023/2024 para quedarse, por lo que conviene entender su funcionamiento.

De entrada, la NBA Cup estará vigente, como mínimo, hasta la temporada 2029/2030, si bien es cierto que podría darse una rescisión mutua un año antes si así lo deciden directivos y jugadores. Así lo recoge el contrato firmado en 2023 por el convenio colectivo de la NBA (CBA), que define la Copa como una competición incluida dentro del marco regulatorio de la liga, es decir, como parte de los 82 partidos de fase regular.

Adam Silver, comisionado de la mejor liga del mundo desde 2014, propulsó el proyecto con la idea de buscar nuevos focos de interés y potenciar las audiencias televisivas durante una fase regular que resultaba cada vez más monótona y anticompetitiva.

Así, el formato de la Copa es sencillo y se mantiene intacto desde su primera edición: divididas por conferencia y asignadas según el desempeño del curso anterior, las 30 franquicias de la NBA se reparten en seis grupos de cinco.

En noviembre, cada equipo juega un partido contra cada rival de su grupo (dos como local y dos como visitante). Todos los encuentros de la Copa contabilizan, no obstante, para la temporada regular de cada uno de ellos.

Acceden a cuartos de final ocho equipos: los seis ganadores de grupo y los dos mejores segundos. Desde ese momento, las rondas se disputan a vida o muerte y a partido único.

La gran final se disputa en sede neutral y es el único partido que no contabiliza para la temporada regular de los equipos participantes, pues se disputa como un encuentro adicional a la ya de por sí comprimida campaña de la NBA.

La Copa de la NBA, un incentivo deportivo… y económico

Desde la primera edición, la Copa ha sido recibida con buenos ojos por parte de los jugadores, que contemplan la posibilidad de saborear las mieles del éxito por un camino mucho más corto que el tradicional: mientras que el anillo de la NBA exige meses de sacrificio, la NBA Cup es un torneo, en esencia, de solo siete partidos.

Por si fuera poco, el incentivo no se resume únicamente en el plano deportivo. La NBA premia a los mejores equipos del torneo, y por ende, a sus jugadores, con cuantiosos bonos económicos.

Cada jugador del equipo campeón recibe entre 530.000 y 550.000 dólares (al cambio, cerca de medio millón de euros). En el subcampeón, el premio cae hasta los 212.000 dólares por cabeza, mientras que en los semifinalistas la dotación es de 106.000 dólares por cabeza y en los cuartofinalistas de 53.000.

No son cifras, conviene aclarar, diferenciales para una estrella de la liga, cuyo contrato supera con creces las decenas de millones anuales. El premio sí representa un extra considerable, sin embargo, para todos aquellos jugadores que tienen firmado el salario mínimo o contratos duales. Para ellos, ganar la NBA Cup puede suponer hasta un 20% más de sus ingresos anuales.

Todo el dinero, en cualquier caso, se extrae de la bolsa de ingresos compartidos de la NBA (Basketball Related Income o BRI, por sus siglas en inglés). El reparto se explica desde el propio convenio colectivo (CBA), que establece que todos los ingresos de la NBA se dividen al 50% entre los propietarios de las franquicias y el sindicato de jugadores (NBPA). Dentro de la mitad correspondiente a los jugadores, la NBA reserva cada año una parte para financiar los premios de la Copa.

Una pista tramposa para el resto de la temporada

Se han disputado tres ediciones de la Copa hasta la fecha y aún no se ha repetido campeón. En 2023, Los Angeles Lakers conquistaron el título tras ganar en la final a los Indiana Pacers (123-109); en 2024, los Milwaukee Bucks le arrebataron el trofeo a los jovencísimos Oklahoma City Thunder (97-81); y el pasado año, los New York Knicks batieron en Las Vegas a los San Antonio Spurs (124-113).

Esta última batalla por la Copa, la disputada entre los Knicks y los Spurs, estos últimos los máximos favoritos en las casas de apuestas de cara a esta NBA Cup 2026, calcó la que a la postre sería la final de la NBA. Es la única vez que ha sucedido y, tras el anillo knickerbocker, la única vez que el campeón de la Copa ha repetido hazaña en las NBA Finals.

Antes, el desempeño fue muy dispar. En la 2023/24, los Lakers, campeones de Copa, superaron a duras penas el play-in de la NBA y cayeron en primera ronda de los playoffs ante los Denver Nuggets (4-1). Los Pacers, sin embargo, se resarcieron de la derrota en Las Vegas y alcanzaron las finales de conferencia, donde fueron barridos por los Boston Celtics (4-0).

Un año más tarde, los Bucks corrieron suerte muy similar a sus predecesores tras ganar la Copa: cayeron eliminados en primera ronda ante los Pacers (4-1). Mientras, los Thunder, subcampeones de aquella segunda edición, consumaron la mejor de las remontadas hasta ganar el anillo en junio ante Indiana (4-3).

La NBA Cup no es, por tanto, una pista perfecta de lo que nos puede deparar el resto del curso, pero el camino que arranca este viernes y que finaliza el próximo 11 de diciembre en el Hinkle Fieldhouse de Indianápolis sí servirá, sin duda alguna, para calibrar el primer tercio de temporada de los mejores equipos del mundo. El torneo podrá verse en España a través de Amazon Prime Video y NBA League Pass.