Juventud al poder: España pasa por encima a un Chile sin picante

'La Armada' consigue el billete a Bolonia para disputar la final de la Copa Davis tras arrollar a Chile por un contundente 0-4 cediendo tan solo un set.

Rafa Jódar se da la mano con David Ferrer, el capitán español de la Copa Davis, tras conseguir el 2-0 de España en la serie ante Chile.
Foto: IMAGO / Photosport

Tierra batida, Santiago de Chile, grada a rebosar de gente, Copa Davis… Eran los ingredientes perfectos para que los chilenos formasen una verdadera caldera. Hicieron mucho ruido, eso sí, pero el chi-chi-chi, le-le-le se quedó sin fuerza. El tenis chileno no acompañó. Básicamente, porque ‘los chavales’ de David Ferrer firmaron cuatro partidos que fueron una oda al tenis, sin Carlos Alcaraz ni Marcel Granollers.

Sábado: la actuación brillante de los novatos

20 y 21 años. El claro ejemplo de que la edad es solo un número. Y mira que podría pasar factura la primera vez de Rafa Jódar y Dani Mérida, la apuesta en individual de David Ferrer, pero el estreno fue el soñado. Al final, los novatos fueron los que hicieron la novatada a Alejandro Tabilo y Cristian Garín, que no la vieron venir.

Todo comenzó el sábado con los madrileños. Mucho frío. No era la temperatura de hace unos días en Nueva York, pero eso quedó en un segundo plano. Mérida fue el encargado de abrir la jornada contra el chileno más peligroso que tenía en la alineación Nicolás Massú: Alejandro Tabilo.

Tabilo, actual número 28 del mundo y ex top-20 hace dos años, fue capaz en su día, si echan la vista atrás, de conseguir una victoria histórica cuando derrotó a Novak Djokovic, siendo la primera vez que el serbio cayese en unos octavos de Masters 1000 de Roma.

Nunca se habían enfrentado. El papel de Mérida era importante: debut con España en la Davis y encima contra el número uno de Chile, en su casa y con el ambiente en contra. Con sus 29 años, iba a jugar con la experiencia y el comodín del público. Zurdo, agresivo y con mucho talento, Tabilo tenía claras sus cartas y en el primer set le salió bien la jugada al ganar 5-7.

El capitán David Ferrer supo templar y guiar a Mérida. Con una sonrisa para rebajar la tensión al joven madrileño, supo dar con la tecla para llevar esa rabia a la pista. Mérida, quien tiene el corazón dividido entre Madrid y Alicante, sacó la garra para pararle los pies en la tierra batida del estadio Anita Lizana, bautizado así en honor a la única campeona de Grand Slam de Chile. Reaccionó y se llevó el partido con un doble 6-3. Un partido de los que recuerdan a una Davis. Primer paso dado.

Turno de Rafa Jódar. Un debut con la responsabilidad en sus hombros de liderar al combinado español siendo el número uno del equipo. Sin embargo, como dijo él al aterrizar en Santiago: «Estoy descubriendo que soy una persona valiente». Y vaya si lo es. Qué manera de jugar al tenis.

La probabilidad de lluvia amenazaba, pero Rafa no dio ni tiempo a que se asomaran las primeras gotas. A sus 20 años recién cumplidos, firmó un partido estelar contra un Cristian Garín al que su tenis no le alcanzó ni siquiera para firmar un juego en el primer set, por que lo intentó. La segunda manga iba por el mismo camino, pero finalmente cerró el partido con un 6-2.

Rafa puso la guinda a su propio pastel de cumpleaños en un sábado perfecto, pero tocaba tener la mente fría y acabar el trabajo el domingo. Básicamente, porque nadie mejor que ellos sabían lo que era remontar un 0-2 abajo. Como hicieron hace un año ante Dinamarca en Marbella.

Domingo: la generación del 97 da la clasificación a España

Tenían que ser ellos: Pedro y Jaume. Dos amigos. Bueno, mejor dicho, mejores amigos. Dos niños que crecieron raqueta con raqueta y que ahora juegan juntos para dar alegrías a todo un país. El sueño de todo deportista. Los elegidos de Ferrer para el partido de dobles contra Alejandro Tabilo y Tomás Barrios.

Suena raro que dos chicos de 29 años sean los veteranos, pero es que los otros tres chavales tienen 20 y 21 años. La generación del 97 fue la que dio el punto que necesitaba España para conseguir el billete a Bolonia, donde se jugarán la Copa Davis con otras siete selecciones del 24 al 29 de noviembre.

A las 8:45 de la mañana ya estaban saltando a la central para calentar. Junto a ellos, todo el equipo liderado por ‘Ferru’. Primero, lo hicieron Pedro y Jaume; después, los demás españoles, ya que sí o sí se iba a jugar un partido individual. En caso de empate, se tendría que jugar un quinto partido. Pero no hizo falta.

Jaume Munar y Pedro Martínez dijeron adiós a la estadística que con tanto orgullo Chile sacaba a relucir: 15 años invicto como local. Los nuestros comenzaron de manera idílica. Un servicio de Munar soberbio y enseguida llegó el break. Aunque Tabilo y Barrios tuvieron opciones de recuperar, los españoles se mantuvieron firmes para no ceder y firmar un 6-0 de escándalo. Todo iba sobre ruedas.

Empezaba a ser una humillación. Tanto es así, que en el segundo set llegaron a estar 5-0 y match point a favor, pero llegó la reacción de los chilenos. Tres juegos consecutivos ayudados por el ruido del público. Más que ruido, mala educación al silbar y chillar cuando los españoles tenían que sacar. Pero surtió efecto. Metieron presión.

Hasta que en el 5-3 con saque, España dijo que hasta aquí. Cerraron el partido dejando con la miel en los labios a los chilenos, que empezaban a soñar con la épica.

Martín Landaluce se estrena en la Davis

A pesar de que España estaba ya clasificada, se jugó el cuarto partido. Ferrer dio minutos a Martín Landaluce, aunque no estaba previsto que jugase, ya que iba a ser Jódar el encargado de hacerlo. Sin embargo, con todo ya resuelto, el capitán escogió a Martín.

El joven madrileño, con un rol ejemplar durante todo el fin de semana, estrenó su casillero en la Davis y privó del punto del honor a Chile, representado por Matías Soto, con un contundente 6-2, 6-3. Una victoria que reflejó el gran año de Martín Landaluce, que firmó el 0-4 de una España llena de debutantes. ‘La Armada’ estará en Italia para luchar por la séptima ensaladera.