MUNDIAL DE CATAR

El batacazo de Argentina ya pone patas arriba los cruces

La derrota de la Albiceleste derrumba los planes de los posibles cruces de la fase de eliminatorias a partir de octavos de final.

Di María se lamenta tras la derrota ante Arabia Saudí./AFP
Di María se lamenta tras la derrota ante Arabia Saudí. AFP

La derrota de la Albiceleste derrumba los planes de los posibles cruces de la fase de eliminatorias a partir de octavos de final.

Patxo De la Rica

Patxo De la Rica

Argentina volvió a patinar. Un Mundial más, Messi y los suyos comenzaron con un tropiezo histórico ante Arabia Saudí, de la selección del francés Hervé Renard, emulando el inicio en Rusia 2018 cuando empataron ante Islandia. ¿Y ahora? Los planes de cara a los cruces de octavos de final han saltado por los aires cuando apenas se habían jugado cinco partidos de un Mundial de Catar que ya tiene su primera gran sorpresa.

Hacer pronósticos en una cita mundialista no sirve de nada. Ese es el principal aprendizaje de esta dolorosa derrota para los argentinos. Pero año a año, Mundial a Mundial, volvemos a tropezar con la misma piedra. Los cálculos previos dibujaban un cuadro de la muerte con Argentina, Brasil, Países Bajos y Alemania o España -en función de quién gane el Grupo E-, además de Uruguay o Portugal -en función del segundo del Grupo H-, pero la derrota de la Albiceleste cambia ahora cualquier pronóstico.

Bien es cierto que aún es muy pronto y que Argentina puede ser primera de grupo con la calculadora en la mano. Algunos dirán que ya lo consiguió España en Sudáfrica 2010, iniciando con una derrota ante Suiza y finalizando primera tras vencer a Honduras y Chile, pero la realidad es que los planes de los chicos de Scaloni han cambiado radicalmente tras sus primeros 90 minutos. 

Desde 1958, Argentina siempre se clasificó para la siguiente fase cuando perdió el primer partido. Sucedió en 1974, 1982 y 1990, aunque nunca fueron primeros.

Están obligados a vencer a Polonia y México para sumar seis puntos y esperar los resultados del resto de sus rivales para conocer cuál será su futuro. Si únicamente consiguen clasificarse como segundos, el castigo puede ser cruzarse de nuevo en octavos de final con Francia, siempre que estos cumplan el pronóstico en su grupo. Es decir, se repetiría la historia de Rusia 2018, cuando los de Deschamps 'expulsaron' a los sudamericanos tras la debacle de estos en fase de grupos.

La lógica, perdón por volver a caer en el mismo error, lleva a pensar que Brasil se clasificará como primera de su grupo. Si lo consiguen, encabezará el tren de candidatas en este lado del cuadro, junto al primero de los grupos A y E. Mejor no seguir haciendo pronósticos, porque estos pueden volver a saltar por los aires como lo han hecho en esta mañana mundialista.

Últimos antecedentes

Los últimos torneos de selecciones ya han demostrado que las sorpresas pueden cambiar completamente los cuadros finales y que de nada sirve hacer números en la previa. La Eurocopa 2016 es un claro ejemplo, cuando Inglaterra, España o Portugal tropezaron en fase de grupos, consiguiendo el pase como segundas de grupo en el caso de los británicos y los españoles -con Gales y Croacia como ganadores de esos grupos- y en el tercer puesto en el caso de Cristiano y compañía.

Aquello dibujó un cuadro final muy desigual. En un lado lucían Alemania, Italia, España, Francia e Inglaterra, además de Islandia, Irlanda o Eslovaquia. En el otro, en cambio, únicamente figuraban Portugal o Bélgica como grandes candidatos al título que finalmente se llevarían los lusos.

En el Mundial de Rusia los tropiezos los protagonizaron Alemania o Argentina. Los primeros, por caer en un grupo con Suecia y México, y los segundos por empatar ante Islandia y perder ante Croacia, clasificando en segundo lugar. Esto condujo a una fase de eliminatorias en el que en un lado del cuadro únicamente España e Inglaterra brillaban como principales candidatas, acompañados de la sorprendente Croacia.

Los de Modric consiguieron el subcampeonato superando a Dinamarca, Croacia e Inglaterra. Un camino bien distinto al que tuvo Francia, midiéndose a Argentina, Uruguay y Bélgica, que incluso pudo ser peor ya que por aquel lado del cuadro también estaban Brasil o Portugal.

En la última Eurocopa también vivimos algo similar, con la mala fase de grupos de España, que desdibujó los pronósticos y generó una fase final en la que Bélgica, Portugal, Italia, Francia, Croacia y España compartían lado del cuadro. En el otro, solo estaban Inglaterra y Alemania como principales candidatos al título. La conclusión es sencilla: No vale de nada hacer pronósticos porque el primer batacazo lo pone todo patas arriba.