El grandioso camino de Cabo Verde en el Mundial
Cabo Verde ha sido la revelación del Mundial 2026 gracias a una actuación muy por encima de las expectativas de este país con medio millón de habitantes.
Pocas veces ha sido tan fácil detectar al equipo revelación de un Mundial. Cabo Verde llegaba al Mundial 2026 con la idea de sorprender con su juego y, sobre todo, con ganas de disfrutar. Han cumplido con creces.
La gran revelación de la Copa del Mundo
Muchos se han preguntado desde el comienzo del Mundial eso de “¿Dónde está Curazao?”, pero pocos ahondaron en la realidad de Cabo Verde. Tres empates tuvieron la culpa de que se metieran en eliminatorias pese a ser una de las cuatro debutantes, pero mientras Jordania, Uzbekistán y Curazao caían, los ‘Tiburones Azules’ dejaron muy claro de lo que eran capaces.
Algo que demostraron aun cayendo en un grupo con dos campeonas mundiales. Al final, el mal rendimiento de Uruguay acabó por dejarle un espacio inesperado a Cabo Verde y a su seleccionador, Bubista, de hacer lo que siempre habían tenido que hacer de manera natural: aprovechar las circunstancias y tirar de orgullo para tratar de dar su mejor versión.
Con eso les valió para poder ser el segundo clasificado del grupo H, solo superados por España, a quien sacaron un empate extraordinario en su debut. Sin embargo, el comienzo de esta historia deportiva empieza mucho antes de que el árbitro diera comienzo al primer partido de Cabo Verde en este Mundial 2026.
Las historias caboverdianas se agolpan en un tramo sin el cual sería inconcebible imaginar esta gesta y que ha dado resultado en esta increíble sorpresa en forma de equipo en Estados Unidos, Canadá y México. Una realidad que se ha ido componiendo en torno a este staff y a este grupo de jugadores.
Bubista, el gran artífice
El seleccionador nacional ya de por sí tiene una historia que contar. Exjugador en España con el CD Badajoz, donde coincidió con Tito Vilanova, su recorrido en los banquillos es humilde pero ha sabido encaminar a Cabo Verde a hacer historia.
Bubista, Pedro Leitao Brito, actual seleccionador de Cabo Verde, fue fichado por el CD Badajoz en el mercado de invierno de la temporada 1995/96.
Apenas jugó 2 partido oficiales, jornada 36ª titular en Getafe (0:3) y como suplente la 37ª ante Osasuna (2:1)#HistoriadelBadajoz pic.twitter.com/nTLJwNWtCn
— CD Badajoz Stats (@CDBadajozStats) June 15, 2026
A Bubista le viene el nombre de Boa Vista, isla donde nació, pero se llama en realidad Pedro Leitão Brito. Desde enero de 2020, sustituyendo a Janito Carvalho, Bubista se convirtió en el máximo responsable de la realidad competitiva de su país de origen.
Sus gestas, aunque contadas, son encomiables: ganó a Mozambique para entrar en la CAN y llegó a los octavos de final en 2021. Solo dos años más tarde volverían a clasificar, esta vez en Costa de Marfil, para igualar la mejor marca de su historia en el continente (llegaron a cuartos de final, como en 2013).
Un preludio de lo que supuso para ellos poder luchar hasta el final por entrar en el Mundial 2022 en Catar y una especie de revelación con el objetivo que se marcarían para 2026. Solo un empate ante Nigeria les privó de un sueño que cuatro años después se cumplió con creces.
Lo que han hecho en 2026 lo supera todo. “Espero que seamos referencia para otros países pequeños y pobres como nosotros”, dijo el técnico poco después de caer en la cita ante Argentina. Su historia resonará siempre y servirá para tratar de cimentar una tradición hacia el horizonte del fútbol de Cabo Verde.
Vozinha, el gran héroe caboverdiano
En manos de un buen portero se suele vivir con confianza. Quién le iba a decir a Josimar Dias, al que todos llamaban de niño Vozinha (abuelita, por irse cada poco con su cuidadora cuando los niños mayores le hacían daño jugando al fútbol en las calles de Mindela, su ciudad de origen) que iba a ser un héroe nacional.
Vozinha llegaba al Mundial 2026 de vuelta de todo. Incluso llegaba sabiendo que en el Chaves, equipo de Segunda División de Portugal, no le renovarían el contrato, por lo que desde el 30 de junio, sería libre de ir donde quisiera. Ese día ya era historia.
Sus siete paradas ante España resonaron bastante, pero su rendimiento como héroe en la meta caboverdiana iba a ir más allá, con grandes actuaciones ante todos sus rivales y con la tarea de parar todo lo que humanamente puede parar un portero a la selección argentina, vigente campeona y verdugo final de los suyos.
Las raíces lusas del fútbol caboverdiano
Aunque en Cabo Verde el deporte más seguido era, al menos hasta ahora, el baloncesto o el kiteboarding, el Mundial 2026 va a cambiar, sin duda, esa realidad.
Se piensa que el fútbol llega a Cabo Verde a bordo de barcos portugueses, antes incluso de tomarla como parte de su imperio. Es a comienzos del siglo XX que se cree que el balón comienza a rodar en la zona por influencia de marineros y comerciantes.
Su primera liga local data de 1953. Desde entonces, equipos como el Mindelense o el Sporting Clube da Praia son algunos de los clubes más representativos de la competición, la cual ambos han dominado con mano de hierro antes y después de la independencia de 1975.
Lograr este hito para los caboverdianos seguro que impulsará el seguimiento de un deporte que no se olvidará ya de esta isla del Atlántico. Es lo que tiene un evento como el Mundial, que hace que espacios hasta hace poco desconocidos se conviertan en historia, como ha hecho esta ya inolvidable selección de Cabo Verde en 2026.