MUNDIAL DE CATAR

Un derrumbe en cuatro años

Hazard, Isco, Coutinho... Dominaban el mundo en 2018 y ahora llegan a Catar devaluados... o ni siquiera llegan.

Hazard, en un partido con Bélgica. /GETTY
Hazard, en un partido con Bélgica. GETTY

Hazard, Isco, Coutinho... Dominaban el mundo en 2018 y ahora llegan a Catar devaluados... o ni siquiera llegan.

Jordi Cardero

Jordi Cardero

El fútbol viaja muy deprisa. Con la velocidad que te erige como mejor promesa del continente o estrella mundial, te puede hacer caer en el olvido. En 2018, Hazard, Isco o Dele Alli eran algunos de los futbolistas más determinantes del planeta. Ahora, por ejemplo, solo el belga está en la cita mundialista, mientras los otros dos, aun con edad de mantenerse en el más alto nivel competitivo, han dado un paso atrás.

Es el mismo caso que Samuel Umtiti, Saúl o Coutinho. En ocasiones, el valor de mercado puede resultar engañoso por edad o lesiones. En este supuesto, más bien se debe a un bajón de rendimiento inesperado. Incluso Pogba, que apuntaba a titular con Francia en esta Copa del Mundo, ha pasado de estrella mundial a un futbolista más dubitativo. Estos son algunos de los que han caído en picado.

Hazard

"Espero que mi imagen sea mejor después de la Copa del Mundo (...). Quiero jugar partidos importantes después de años de penurias", reconoció Hazard en una entrevista en L'Équipe. El delantero del Madrid fue uno de los líderes de la selección belga en Rusia. Junto a Courtois, fue una pieza fundamental en la victoria ante Brasil en cuartos de final. Y ya había sido clave contra Japón.

El Hazard del Chelsea desapareció, nunca llegó a ser el de Stamford Bridge. Se despidió anotando un hat-trick ante el Arsenal, en la mejor presentación para el que sería el sustituto de Cristiano Ronaldo. Roberto Martínez le mantiene en el once por su jerarquía, ocupa la mediapunta junto a De Bruyne. Con Trossard esperando turno en el banco, solo la fe del entrenador sostiene a este Hazard como titular. Su valor, según Transfermarkt, cayó tanto como la confianza en que mejore su versión de Premier: de 120 millones de euros a tan solo siete. No estuvo bien ante Canadá, donde se le vio falto de ritmo y sin capacidad rompedora en el tú a tú. Fue sustituido, fundido, a la hora de encuentro.

Isco

En 2013, Isco marcó el gol que culminaba el triunfo de España sobre Italia en la final del Mundial sub21. Aquella noche también vistieron La Roja De Gea, Thiago Alcántara, Bartra, Íñigo Martínez, Bartra o Illarramendi. El torneo de Catar lo habrían venido en plenitud, pero tan solo Koke y Morata asistirán.

Isco lideró a España en Rusia. En la eliminación ante los anfitriones, fue uno de los más participativos. Su presencia en Madrid fue menguando hasta que se agarró a Sevilla para volver a reconocerse como pieza importante. No lo logró. En las listas de Luis Enrique se polemiza más por los que no están que por los que van convocados. El termómetro de Isco fue precisamente ese: nadie pensó en él. Su valor decayó de 75 a nueve millones.

Pogba

En el viaje de vuelta a Mánchester, Pogba no alcanzó la versión todocampista mostrada en Turín. La segunda etapa con la camiseta del Manchester United fue muy irregular. Cambió varias veces de rol, jugó como pivote, como mediapunta, en zonas intermedias y hasta en banda izquierda. Fue como falso extremo donde mejor rindió. El fichaje de Bruno Fernandes firmó su sentencia. Deshizo su viaje y volvió a apostar por la Juventus. Una lesión le impidió redebutar con la Vecchia Signora, también se quedó fuera del Mundial. La línea decreciente de su rendimiento le ponen una etiqueta de 35 millones, tres veces menos que en 2018.

Saúl

En la retina, el gol maradoniano ante el Bayern de Múnich. Era 2016 y Saúl se presentaba a Europa ya no solo como uno de los mejores centrocampistas del futuro, sino como uno de los más atractivos del momento. En el último suspiro del mercado veraniego de 2021 hizo las maletas para desembarcar en Stamford Bridge. "Me sentía estancado, mi cabeza no aceptaba mi nuevo rol", reconoció en el canal de Twitch de Ibai Llanos.

Thomas Tuchel no logró hacerle un hueco en el Chelsea campeón de Europa. En su regreso al Metropolitano, no ha recuperado la sensación de dominio que mostraba antes. No ha logrado ser más que un comodín, la cara negativa de la polivalencia. Su devaluación así lo demuestra: más de 50 millones de caída.

Umtiti

Junto a Varane, cimentó las bases de la Francia pragmática de Deschamps que salió campeona de Rusia. En aquel entonces había pocos centrales más completos que Umtiti. El todo o nada del central del Barcelona para convertirse en campeón del mundo le salió caro. Nadie le puede arrebatar el trofeo Jules Rimet, tampoco nadie le podrá devolver su mejor nivel. El Lecce de la Serie A creyó que sería posible recuperarle. De momento, no está siendo posible. Su valor pasó de 60 a dos millones. Su presencia en Italia, testimonial: ha participado en cinco encuentros de liga.

Coutinho

A golpe de talonario, el Barça intentó taponar el hueco de la marcha de Neymar con Coutinho y Dembélé. El francés, gracias a la insistencia de Xavi, ha dejado destellos, aunque sigue lejos de la tan ansiada regularidad que nunca ha tenido en el Camp Nou. Menos paciencia se tuvo con Coutinho, que actualmente vale 82 millones menos que en 2018. Su primera media temporada en Barcelona fue ilusionante. En la segunda, dejó muestra de su mejor virtud: el disparo desde fuera del área. La imagen que mejor simboliza su paso por el Barça: Coutinho enterró toda una generación anotando un doblete en el 2-8 ante el Bayern.

Coutinho marcando uno de los goles que metió al Barça.  GETTY
Coutinho marcando uno de los goles que metió al Barça. GETTY

Dele Alli

Cuando Mauricio Pochettino lo elevó al estatus de estrella, Dele Alli se unió a Harry Kane como líder de un Tottenham que llegaría hasta una final de Champions. Alli se movía entre el centro del campo y la mediapunta y se destapó como goleador. Sus llegadas desde segunda línea sorprendían a los rivales. José Mourinho reavivó su mejor nivel cuando se presentó como entrenador spur, pero tan solo fue un espejismo. La cesión al Everton de Frank Lampard pronunció su declive. Muchos, seguramente, no sabe ni dónde está jugado. Ha encadenado una segunda cesión, esta vez a Turquía. Juega en el Besiktas y está tasado, siempre según Transfermarkt, en una décima parte de lo valía en 2018.