Las tres reuniones que dinamitaron el vestuario
El conflicto con Vilda se ha trasladado también a las jugadoras, con dos bandos muy diferenciados en la forma de actuar.
El malestar de parte del vestuario con la gestión de Jorge Vilda viene desde hace tiempo. En la pasada Eurocopa, donde España partía como una de las grandes favoritas, la Selección sufrió para pasar la fase de grupos y cayó en cuartos de final contra Inglaterra, que posteriormente se proclamaría campeona. Las futbolistas terminaron el torneo con la sensación de que se pudo hacer una mejor gestión, tanto a nivel deportivo como personal, desde el banquillo, mientras que en la RFEF dieron por bueno el trabajo del seleccionador al tener en cuenta que La Roja perdió por lesión a las dos mejores jugadoras del mundo (Jenni Hermoso y Alexia) y que fueron eliminadas por Inglaterra, anfitriona y campeona del torneo.
Aquella disconformidad del vestuario se transformó en una llamada a Luis Rubiales, presidente de la Federación, a principios de agosto. Las capitanas de la Selección, en el papel de portavoces, le trasladan el sentir del vestuario y Rubiales responde tajante: Jorge Vilda va a seguir en su cargo. En esa conversación las internacionales no piden en ningún caso su destitución.
Después de estas llamadas, las jugadoras establecen una reunión al inicio de la próxima convocatoria para tratar la situación, que cada una exponga sus pensamientos y decida qué hacer. Según fuentes consultadas por Relevo, en esa reunión, se repite en varias ocasiones si alguna no está conforme con el sentimiento general y nadie se pronuncia de forma contraria. Insisten en que había unanimidad. Sin embargo, cuando se reúnen con Vilda, no todas las futbolistas mantienen su postura inicial.
Vilda comienza una ronda de reuniones individuales en el que comienzan las fracturas. Ahí se diferencian dos bandos: las jugadores del Madrid (a las que se une Jenni Hermoso) y las del Barcelona. Las discusiones son fuertes y algunas futbolistas quedan muy tocadas en el plano emocional, incluso llegando a derrumbarse en la reunión individual con Vilda. Finalmente, todo termina con una comparecencia de prensa en la que las capitanas aseguran que nunca han pedido la destitución del técnico y Vilda dice sentirse «con más fuerzas que nunca». El incendio parece, aparentemente, apagado…
División
Sin embargo, poco antes de que Vilda dé la lista para los amistosos de octubre, llega un correo de 15 jugadoras que renuncian a ir a la Selección: presencia mayoritaria de las futbolistas del Barcelona (6), ausencia de las jugadoras del Real Madrid y sin Irene Paredes ni Alexia Putellas. En ese correo, las futbolistas expresan que los últimos acontecimientos están afectando de «forma importante» su «estado emocional» y, que por lo tanto, no se ven en condiciones de «ser jugadora seleccionable».
Ahora el conflicto va mucho más allá de Vilda y las jugadoras, ya que dentro de las futbolistas seleccionables hay un grupo que no están para nada de acuerdo en la forma de actuar que han tenido las que han renunciado.