Vinicius, el nuevo ‘muñeco del Pim Pam Pum’ de la afición atlética

Hereda el papel de Cristiano y Ramos, los últimos detestados por los vecinos de la capital. Antes lo fueron Guti, Raúl o Míchel.

Vinicius, el nuevo ‘muñeco del Pim Pam Pum’ de la afición atlética

La relación de rivalidad constante que existe entre Real Madrid y Atlético desde hace más de un siglo la han personificado muchos jugadores a lo largo de la historia. La afición rojiblanca en particular se ha encargado de colocar en la diana a diferentes futbolistas madridistas. Por norma general, han sido a aquellos que no solo más peligro han generado sobre el terreno de juego, sino también a los que han promovido esa enemistad a través de gestos o declaraciones. El último en colgarse el sambenito ha sido Vinicius, el nuevo ‘muñeco Pim Pam Pum’ de los colchoneros.

Los sucedido en estos últimos días en los que el brasileño ha sido duramente criticado por la celebración de sus goles, hasta el punto de haber recibido comentarios racistas, han calentado aún más un ambiente contra él. Koke, capitán rojiblanco, puso el primer chispazo al incendio que ha venido después cuando en Movistar+ aseguró que si Vini bailaba en el Metropolitano «habría lío seguro».

Esta difícil relación viene de lejos. Empezó en el primer encuentro oficial de Vinicius con el Real Madrid. Fue un mini-derbi con él jugando para el Real Madrid Castilla de Solari. El de Sao Gonçalo se presentó en sociedad con un repertorio de regates inmenso que desquició a los chicos del filial atlético. Tanto es así que, además de las innumerables faltas que le hicieron, el central Tachi le mordió la cabeza de manera literal en un gesto de desesperación. La imagen, que dio la vuelta al mundo, fue criticada por el madridismo y celebrada por parte de la afición atlética.

Tachi mordiendo la cabeza de Vinicius.
Tachi mordiendo la cabeza de Vinicius.

No fue el único choque que ha tenido con los vecinos de la capital. El año pasado los blancos se llevaban el derbi de LaLiga en el Bernabéu por 2-0. Asensio, autor de uno de los goles, publicaba una foto en Instagram que era respondida por Vinicius con el siguiente mensaje: «Muy fácil». Al texto lo acompañaban tres emoticonos de caras riéndose. Este comentario fue respondido por numerosos fans rivales y no precisamente con palabras de aprecio.

Herencia de Cristiano y Ramos

Los predecesores a Vinicius fueron Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos. Durante años, portugués y español fueron víctimas de ataques, insultos y pitadas como máximos representantes del madridismo. El carácter de ambos motivaba a la afición atlética, pero lo que realmente la desquició fue el rendimiento que dieron ambos sobre el terreno de juego. El portugués le marcó 22 goles como jugador blanco, mientras que el andaluz marcó el más doloroso de todos: el que forzó la prórroga en la final de Champions de 2014. También marcó en la final que jugaron dos años más tarde en Milán.

Cristiano y Sergio Ramos, en el Vicente Calderón.  GETTY
Cristiano y Sergio Ramos, en el Vicente Calderón. GETTY

Si nos vamos unos años más atrás, Guti, Raúl o Míchel ocuparon ese rol. «El Atlético siempre será el segundo equipo de la capital», dijo el primero en 2015. Un año después, preguntado por qué jugador ficharía para el Madrid, aseguró que no veía a ningún jugador del Atleti con nivel para jugar de blanco. El ‘hate’ a Raúl viene de su pasado en la cantera colchonera para acabar convirtiéndose en un ídolo del Bernabéu, además de los once goles que le marcó a lo largo de su carrera. Míchel, al igual que Guti, sacaba de quicio a sus vecinos por su fuerte carácter y sus gestos a la grada cuando visitaba el Calderón.

Raúl celebrando un gol en un derbi.  GETTY
Raúl celebrando un gol en un derbi. GETTY

Mañana se espera que gran parte de esa furia que descarga la grada del feudo atlético cuando recibe la visita del Madrid recaiga sobre Vini. El jugador está preparado. De hecho, es de los que se crece ante este tipo de situaciones, una forma de ser que también ha heredado de los Cristiano, Ramos o Raúl. ¿Podrán los 68.000 hinchas del Metropolitano amedrentarlo?