Bellingham potencia las soluciones ofensivas del Real Madrid
Más allá de los tres goles de Mbappé en la victoria del Madrid ante la Real Sociedad, Jude Bellingham fue clave, demostrando todo lo que se espera de él.
El centrocampista inglés fue el gran potenciador de juego ofensivo del Real Madrid entre líneas, siendo un perfecto enganche entre la gestación de la jugada y la movilidad de un equipo merengue mucho más entonado en la segunda mitad para encontrar su mejor versiónen el primer duelo en casa tras la vuelta de Mourinho.
El vital giro entre líneas del inglés
No es sencillo encontrar un partido tan completo en la trayectoria de Bellignham como jugador del Real Madrid, pero aún más en esa función tan importante que se le ha pedido recurrentemente: ser un centrocampista con capacidad para cambiar partidos.
El inglés ha sabido hacerlo a las mil maravillas en el partido contra la Real Sociedad, donde su papel, sin goles, pero con dos asistencias y un nivel de juego por encima de lo común, es la única actuación del partido con capacidad para rivalizar con el desempeño de un Mbappé autor de un hat-trick con el que acabó con el conjunto txuri-urdin.
Y es que el papel que Bellingham transitó en la primera noche liguera del Santiago Bernabéu es el mejor ejemplo para entender para qué se fichó al centrocampista británico. Esa capacidad para moverse en espacios reducidos, ganar duelos, encontrar un pase que desenrede la jugada, activar la carrera cuando hace falta o atacar los espacios para encontrar opciones de finalización o de último pase.
Un rol lo suficientemente completo como para entender que su rol hace sistema y mejora la jugada cuando interviene con y sin balón. Ese rol que se echó de menos a menudo y que parece haber comprendido que le viene mejor para ser más efectivo y útil a un Madrid que hoy no necesita tanto su presencia como atacante como su rol de activador.
La necesaria vitalidad entre líneas
Una participación y un rol que, más allá de sus aciertos, le permitieron también tener excelentes acompañamientos. En movilidad, siempre presente para acelerar y encontrar nuevas pautas para mover el juego, Arda Güler, que volvió a ser un elemento interesante y que parece ganar peso en el juego del Madrid a nivel creativo.
Pero, más allá de esos socios creativos, la apertura de juego por parte de las bandas mejoró al Real Madrid. Tener dos bandas activas es más que efectivo y lo ha demostrado el equipo merengue en las dos jornadas que ha jugado. El añadido de Dumfries, aunque sea desde el lateral, potencia y mucho el juego exterior y, en consecuencia, los espacios a explotar por dentro.
Jude Bellingham vs Real Sociedad:
1 through ball
2 assists
2 big chances created
3 successful take-ons
4 big chances created
40/42 accurate passes (95%)His first multi-assist game in LaLiga since 2024. pic.twitter.com/KqsXEeBS64
— StatMuse FC (@statmusefc) August 26, 2026
A la conocida y peligrosa presencia de un Vinicius siempre activo, Dumfries trata de aplicar lo que ha sido su tradicional peso como lateral profundo en un Real Madrid que manda por ambas bandas, con su llegada doblando la espalda a Güler, pero también con la presencia de un Yan Diomande que poco a poco irá ganando peso en ese perfil diestro o como relevo del ‘7’ brasileño.
La movilidad de un Mbappé hiperactivo
El MVP del partido, sin embargo, cayó del lado de Kylian Mbappé, pues el atacante galo supo dominar con su acierto y movilidad todo el frente de ataque del equipo madridista. Sus tres goles no son solo una parte esencial de la victoria por razones obvias, sino que reconocen la mejoría general del colectivo.
La capacidad de Mbappé para hacerse patente más allá de las anotaciones es evidente. Fue el jugador con más toques en el área de Remiro y también el que más tiró durante el encuentro. En su haber, poder decir que en los siete disparos que no fueron interceptados (de un total de ocho), todos fueron a portería, llegando a gol tres de ellos.
Una efectividad que habla de su presencia, de su comodidad y también de su movilidad e importancia para el ataque madridista, con opciones fuera del área y desde distintos puntos del frente de ataque, dejando claro que el francés está viviendo momentos de clarividencia ofensiva más allá de su contribución anotadora.
El equilibrio y la presión tras pérdida
Una excelente noticia, sabiendo que, en el colectivo, la mejor de las vías para el crecimiento es el resultado. Desde la victoria, Mourinho lo tendrá mucho más sencillo para mejorar aquellos detalles que aún no acaban de precisarse dentro del equipo.
La presión fue uno de los problemas más notables del equipo en la 2025/26 y ni Xabi Alonso ni Álvaro Arbeloa supieron dar con la solución. En el aún infantil Real Madrid de la 2026/27 hay mucho camino por andar, pero la presión ha dejado de ser un tema pendiente, con acciones muy llamativas que parecen motivar colectivamente a quienes menos ponen de su parte.
En el tercer gol, sin ir más lejos, la acción de Ibrahima Konaté en campo contrario abrió el escenario a Bellingham para poder crear la jugada del tanto de Vinicius, facilitando que el Bernabéu viera la victoria aún más cerca.
Ese tipo de acciones sirven de ejemplo para que José Mourinho implemente su idea y sistema apoyado en la realidad: si se hace lo que se pide, el trabajo sale adelante.