Está siendo una semana intensa en el Valencia Club de Fútbol y eso que apenas estamos a martes. La tensa y larga charla que el entrenador protagonizó con su vestuario el pasado domingo en la que cedió el testigo a los jugadores para que estos expresaran sus opiniones abiertamente sobre la crisis del equipo poco a poco se empieza a ver reflejada y el viernes en Pucela habrá cambio de sistema, o al menos eso ensaya Baraja.

Tal y como desvelaba Relevo, buena parte del vestuario era partidaria de regresar al original 4-4-2 que tan buen resultado ha dado al equipo desde que está Rubén Baraja. Ese tema se habló en la charla en el vestuario y aunque no quedó definido tras la charla si El Pipo escucharía el feedback de sus jugadores, apenas unos días después lo está aplicando: Baraja ensaya en Paterna regresar a su sistema original.

Los argumentos en el vestuario fueron sencillos, desde que se aplica el 5-4-1 el equipo defiende igual de mal (no ha cesado de encajar goles), pero ataca bastante peor. De hecho hasta que se aplicó dicho sistema, los che llevaban más goles a favor que la campaña pasada. Baraja tiene claro que si ‘muere’ en Valladolid será siendo fiel a sus ideales y uno de ellos ha sido siempre escuchar a su vestuario.

Varios jugadores trasladaron al entrenador que están más cómodos con el 4-4-2 cuando Baraja se encerró con ellos para escuchar su feedback de la crisis del equipo

A destacar

Además hay otra razón táctica que lo explica. En ese 5-4-1 que ha aplicado el técnico, cuando estaba Gayà en ataque se tornaba en un 4-4-2 con José como un extremo, Diego que pasaba a ser segundo punta y Yarek que se quedaba como lateral. Con la ausencia del capitán por lesión esa modificación constante de sistema durante los partidos se cae y entre ello y la opinión de sus jugadores, Rubén ha estado ensayando el clásico sistema de dos puntas.

Dos puntas con Diego López junto a Hugo Duro arriba, no Rafa Mir que todavía no está para ser titular a ojos del cuerpo técnico. La idea es que Jesús Vázquez juegue pegado al carril izquierdo y Mosquera en la derecha si no se recupera a tiempo Foulquier.

En el centro del campo Baraja ha ensayado tanto con Javi Guerra como con Barrenechea acompañando a Pepelu, quien sí o sí va a jugar. Baraja tiene claro que si muere, va a ser con los suyos y Pepelu es uno de sus soldados más fieles desde el día uno, tras varias jornadas dejándole en el banquillo, el de Denia va a volver a jugar de inicio.

Con toda esta situación Rubén Baraja ha decidido además llevarse a su vestuario de comida antes de la final de Valladolid. El Pipo siempre ha querido proteger a su vestuario y en estas horas bajas, tras decirse las cosas claramente, también ha buscado un ambiente distendido en una comida de equipo previa a lo que será la final de Pucela en una comida que ha promovido él mismo. De hecho las cámaras de ElChiringuito captaron a Baraja llegando a la comida «siempre es bueno juntarse, vamos con confianza a Valladolid», espetó.