ATLÉTICO

Uno de los descubridores de Roro Riquelme: "Puede hacer cosas muy similares a las de Joao Félix"

Armando de la Morena, que trabajó 17 años en la cantera del Atlético, define a Riquelme como "un chico súper humilde".

Armando de la Morena, en la oficina de Dribling, en Boadilla del Monte. Warrior
José Luis Guerrero

José Luis Guerrero

Armando de la Morena (Madrid, 1977) es uno de esos técnicos de fútbol que respira fútbol por los cuatro costados. Compartió equipo con Raúl en los alevines del Atlético hasta que Jesús Gil se cargó la cantera rojiblanca y "los buenos como Raúl se fueron al Madrid", como él mismo lamenta con una sonrisa. De La Morena se marchó al Vicálvaro y una lesión de rodilla acabó con su carrera futbolística. Con 16 años fue el entrenador más joven en sacarse el carné. Se licenció, además, en Arquitectura Técnica, pero el ojo clínico de Eduardo Caturla (mítico entrenador y profesor del fútbol madrileño) y una carambola del destino le permitieron llegar a la cantera del Atlético, su equipo de toda la vida.

Ahí estuvo como técnico durante 17 años (hasta 2017). En sus tiempos de jugador no existían academias como las que él mismo regenta (Dribling), donde desde los benjamines hasta seniors perfeccionan sus habilidades tácticas y técnicas al margen del trabajo que hacen en sus clubes de origen. Por sus manos han pasado más de 60 jugadores que actualmente militan en el fútbol profesional (Koke, De Gea, Rodri, Oliver Torres, Lucas Hernández…) y uno ellos fue Roro Riquelme, actualmente cedido en el Girona por el Atlético.

De la Morena explica su primer recuerdo con Roro: "La primera vez que le conocimos fue en nuestra Academia. Él jugaba en Las Rozas y le decimos que nos estaba llamando la atención y que si quería probar en el Atleti, donde entrenábamos. Pero el padre nos decía que tenía un conocido en el Rayo y que ya había dado la palabra. Al año y medio o dos de aquella conversación, nos preguntó por la posibilidad de ir al Atleti. Y, claro, yo le dije que tenía la puerta abierta. A esas edades ves a muchos jugadores con esas condiciones, pero luego es un mundo: que tenga buena suerte, la gente que le rodea, que tenga la cabeza bien amueblada para tomar las decisiones… Ingresó en la Academia creo que por 2010 y luego yo le entrené un año en el Juvenil Nacional".

Sin cláusula del miedo

Roro Riquelme vivirá el sábado un partido especial en el Metropolitano. Sin cláusula del miedo en su contrato, el canterano rojiblanco, que amplió su contrato hasta 2028 justo antes de irse cedido, será uno de los focos del Atlético-Girona (sábado, 16:30 horas) después del golazo que marcó el pasado domingo ante la Real Sociedad en Montilivi. Debutó con el primer equipo rojiblanco ante el Eibar en 2019; después se marchó al Bournemouth sin jugar todo lo que le hubiera gustado (20 partidos); y el año pasado destacó en el Mirandés, con su amigo Sergio Camello, donde marcó ocho goles y repartió 12 asistencias en 39 partidos. Este verano hizo la pretemporada con el Cholo, pero en su posición existía overbooking para el cuerpo técnico e hizo las maletas: 'Erasmus' al Girona.

"Roro me recuerda muchísimo a Joao Félix (un año mayor que él). Puede hacer cosas muy similares. Es cierto que es un crack mundial, pero Roro va por esos pasos. Si le damos cariño y minutos podrá llegar a ese nivel", subraya De la Morena. El tiempo pasa volando. Parece que fue ayer cuando los padres de Riquelme se dirigieron a la Academia para apuntar a sus dos hijos. "Le recuerdo perfectamente con 10 añitos, junto a su hermano Riqui, que luego se fue a Estados Unidos a jugar al fútbol. La suerte que ha tenido Roro es el entorno que ha tenido con sus padres. Es un chico súper humilde y trabajador. Escucha los consejos y quiere aprender", detalla.