Carl Günther-König, el médico que para Saúl vale más que un riñón

Fue uno de los doctores que le realizaron la intervención quirúrgica en 2015, cuando el futbolista quedó ingresado 5 días.

Carl Günther-König, el médico que para Saúl vale más que un riñón

Regreso al BayArena para Saúl. Cuarta visita al estadio donde cambió todo para el canterano rojiblanco. «La fuerza no proviene de la capacidad corporal sino de la voluntad del alma», se tatuó en su muñeca izquierda después de que en 2015 superara un traumatismo renal que le dejó durante dos años orinando sangre tras muchos partidos y entrenamientos. En Leverkusen, tras aquel golpe con Papadopoulos el 25 de febrero de 2015, le atendieron dos doctores: Jürgen Zumbé, jefe de Urología del Klinikum Leverkusen, y Carl-G. König, que se convirtió en el ángel de la guarda de Saúl porque además habla un perfecto castellano. Le salvaron el riñón y evitaron que formase parte de la nómina de futbolistas sin riñón como Santillana, D’Alessandro, Pizzi o el mismo Pelé.

«Cuando me senté en la camilla temblaba y ni me podía mover ni me podían pinchar. No sentía los brazos ni las piernas. Pero lo peor fue cuando vi a mi padre preocupado al verme temblar. Vomité siete veces», rememoraba el futbolista en una entrevista a la UEFA en 2017, cuando regresó a ese mismo escenario por segunda vez en 2017. «Había vuelto al lugar donde pudo haber caído. Cuando metí el gol fue una liberación brutal, me sentí muy aliviado, me quité un peso de encima, incluso me quité el miedo a que me volviera a pasar algo en aquel campo», confesaba. El centrocampista del Atlético explicó que durante esos dos años acababa vomitando sangre muchas veces después de los partidos. Por eso cada vez que marca un gol se besa la muñeca izquierda.

Fue el Mono Burgos quien le quitó la idea de que le extrajeran ese riñón, que arrastraba un problema congénito que le dio problemas desde que estuvo en el Rayo: «Doctor, quíteme el riñón, tengo otro y estoy cansado de esto’, le decía al médico, y éste me aconsejó probar otras cosas. Yo no quería, quería estar fuera un mes pero luego volver bien», recordaba Saúl en The Guardian. En 2019, Saúl volvió al BayArena superados ya todos sus problemas físicos debidos al riñón. Tanto era así que el Barça le incluyó como uno de los cinco futbolistas por los que guardó una opción de tanteo por el fichaje de Griezmann junto a Giménez y Camello, entre otros. Pero en todas las visitas a Leverkusen ha recibido siempre una especial, la del doctor Carl-G. König, uno de esos doctores que estuvieron en la intervención quirúrgica para ponerle ese catéter. Hoy volverá a ver a ese ángel de la guarda, que le tranquilizó en el quirófano con sus palabras en español y, sobre todo, a su padre, Boria, que cuando iba en la ambulancia sufrió la peor tortura que puede sufrir un ser humano: temer por la vida de un hijo.