Montmeló no fue el giro de Hamilton: sigue con una victoria

Once carreras después de Montmeló, Hamilton sigue con una sola victoria en 2026 y el Mundial se le ha ido más lejos. Lo que sí cambió fue su relación con Ferrari.

El Ferrari número 44 de Lewis Hamilton traza una curva del Hungaroring durante el Gran Premio de Hungría
Lewis Hamilton pilota su Ferrari durante el Gran Premio de Hungría de Fórmula 1, en el circuito de Hungaroring de Mogyoród, cerca de Budapest, el 26 de julio de 2026. AP Photo/Darko Bandic

Montmeló parecía el punto de inflexión de la temporada de Lewis Hamilton. Once carreras después, con Zandvoort ya disputado, los números dicen otra cosa: aquella victoria sigue siendo la única del británico en 2026 y el Mundial se le ha ido más lejos, no más cerca.

La pregunta que dejó Barcelona

El 14 de junio, en el Circuit de Barcelona-Catalunya, Hamilton ganó por primera vez con Ferrari. Fue su victoria número 106, un registro que solo le pertenece a él, y llegó 686 días después de la anterior, el Gran Premio de Bélgica de 2024 con Mercedes.

Cruzó la meta 19,561 segundos por delante de George Russell, con Lando Norris tercero, en la carrera más calurosa del año y a los 41 años. La imagen del box de Maranello viniéndose abajo dio la vuelta al mundo.

La tarde tuvo más capas de las que cabían en el titular. Ferrari se la jugó a tres paradas y arrancó a Hamilton con blandos mientras Russell, que salía desde la pole, montaba medios.

Fue una apuesta por el agarre de salida que no le dio la primera curva, pero que preparó el adelanto en la segunda tanda de paradas, que es donde se decidió la carrera. Charles Leclerc, mientras tanto, se había estrellado en la Q3 y salía décimo.

El podio fue íntegramente británico, algo que no ocurría desde 1968, cuando Jackie Stewart, Graham Hill y John Surtees lo coparon en el Gran Premio de Estados Unidos.

Y llegó, además, por una vía que no estaba en el guion: Andrea Kimi Antonelli, líder del campeonato, se retiró a cuatro vueltas del final con el coche apagado cuando marchaba segundo, justo después de haber adelantado a Russell. Ese abandono provocó el coche de seguridad virtual y le dio el tercer puesto a Norris.

Aquel domingo la pregunta era legítima: ¿era el arranque de algo? Hamilton dejaba de ser el hombre al que preguntaban por su retirada en cada rueda de prensa y pasaba a ser el que había roto una racha de Mercedes. En la general quedaba segundo, a 41 puntos de Antonelli, con Russell a 50.

Lo que sí cambió: Hamilton dejó de pelearse con Maranello

Lo relevante de Barcelona nunca fue el marcador, sino lo que lo explicaba. Durante año y medio, Hamilton pareció incapaz de entender un coche que Leclerc sí exprimía. La lectura del paddock apunta a un cambio de fondo: el británico dejó de pelear contra la estructura de Maranello.

En 2025 quiso imponer sus métodos de Mercedes en un equipo con otra cultura de trabajo. El resultado de aquel primer año de rojo fue una temporada sin un solo podio, por detrás de su compañero, hasta el punto de llamarse a sí mismo «inútil».

En 2026 empezó a fiarse de los ingenieros italianos y a adaptarse a su forma de desarrollar el coche. Ese es el cambio que sigue en pie, y es el que de verdad importa para lo que queda de temporada.

El propio entorno de Ferrari matizó la euforia entonces, y conviene recordarlo ahora. Algunos relatos apuntan a que el británico tuvo que imponerse en los pasillos de Maranello para que el equipo trabajara a su manera.

Es una tensión interna habitual cuando llega una figura acostumbrada a mandar en otra casa. Y la Scuderia reconocía ya en junio un déficit de potencia frente a Mercedes que pretendía compensar con velocidad en curva.

Y lo que no cambió: el campeonato

La respuesta a la pregunta de Barcelona ha tardado once carreras en llegar, y es un no. Hamilton salió de Montmeló a 41 puntos del liderato. Tras Hungría, la última cita antes del parón, la distancia era de 50: Antonelli acumulaba 219 puntos por los 169 del británico, con Russell tercero con 160.

Zandvoort, este domingo, no ha hecho más que confirmarlo. Ganó Norris, su segunda victoria consecutiva, con Antonelli segundo y Russell tercero tras defenderle la posición a un Hamilton que acabó cuarto.

El italiano se marcha de Países Bajos con 59 puntos de ventaja, y Hamilton y Russell quedan empatados a 183. Quedan once carreras por delante.

El desglose de victorias del curso es todavía más claro que la tabla: seis de Antonelli, dos de Norris, dos de Russell, una de Leclerc y una de Hamilton. La de Montmeló. En un campeonato en el que el líder gana una de cada dos, una victoria aislada en junio no es un punto de inflexión: es un buen domingo.

Por qué sigue mereciendo la pena mirarle

Nada de esto convierte Barcelona en un espejismo. Hamilton llegó a Zandvoort peleando el podio del Mundial y salió de allí empatado con su ex compañero, no descolgado.

A los 41 años, y con el fichaje que firmó en 2024 por fin funcionando en su cabeza, el británico ha pasado de no pisar un podio en todo 2025 a sumar cinco esta temporada.

Lo que Montmeló no fue, y ya se puede decir, es el momento en que el campeonato se abrió. Lo que sí fue es la prueba de que la adaptación a Ferrari era real, y esa sigue siendo la historia con recorrido.

La pregunta ya no es cuándo se retira Hamilton, ni siquiera si Ferrari puede pelear el título de 2026. Es si el coche de Maranello llegará a estar a la altura del piloto que ya se ha puesto a la altura del equipo.