Markel Beloki: el hijo de Joseba que apunta al World Tour

Markel Beloki, hijo de Joseba, dio el salto directo al World Tour con EF Education, sin pasar por el filial. Cómo afronta el ciclista vasco la sombra del podio del Tour 2002 de su padre.

Ciclista de espaldas atacando en la subida a un puerto de montaña entre el público
Un ciclista ataca en la subida a un puerto entre el público. Imagen generada con inteligencia artificial.

El apellido pesa más que la bici. Markel Beloki, hijo del Joseba que subió tres veces al podio del Tour, ya corre en la élite con EF Education y, a sus 20 años, empieza a escribir su propia historia.

La caída que su padre nunca olvidó

El 14 de julio de 2003, Joseba Beloki bajaba el Côte de La Rochette camino de Gap cuando el neumático trasero se salió de la llanta sobre un asfalto reblandecido por el calor.

La caída le rompió el fémur por dos sitios, el codo y la muñeca. Aquel descenso, con Lance Armstrong cruzando un campo para esquivarlo, terminó de golpe la mejor etapa de un ciclista que venía de ser segundo del Tour.

Markel nacería dos años después, en 2005. No vivió aquello, pero creció con esa imagen rondando la casa. El padre que admiraba era el del podio de París, sí, pero también el que se quedó a las puertas. Esa doble herencia, el talento y la fragilidad del ciclismo, es la mochila con la que el chico de Vitoria empezó a pedalear en serio.

Quién es Joseba Beloki y por qué su sombra es tan larga

Antes de Contador, el gran nombre del ciclismo español de grandes vueltas se llamaba Joseba Beloki. Nacido en Lazkao en 1973, el corredor de ONCE fue tercero en el Tour de 2000 y 2001 y subió al segundo escalón en 2002, por detrás de un Armstrong cuyos triunfos de aquellos años acabarían anulados por dopaje.

Beloki padre nunca dio positivo. Esa limpieza, en una época manchada, convirtió su segundo puesto de 2002 en uno de los resultados más respetados del ciclismo español. Era un escalador fino y ligero, un especialista de la general que rara vez fallaba en la tercera semana.

El problema para cualquier hijo es obvio. Cuando te apellidas Beloki y te subes a una bici, el listón ya está puesto en lo más alto. Markel lo sabe y no lo esquiva: asume las comparaciones como parte del paisaje, pero insiste en que él es otro corredor, con otro cuerpo y otra historia.

Cómo llegó al ciclismo

Markel Beloki Fernández nació el 27 de julio de 2005 en Vitoria-Gasteiz. No es de Lazkao como su padre, sino alavés, un matiz que en el País Vasco no es menor. Descubrió el ciclismo de la mano del propio Joseba, pero nunca sintió que le empujaran a ello: la afición vino de mirar, de acompañar, de ver carreras en casa.

Lo que pronto quedó claro es que el chaval pedaleaba distinto. Más alto y más corpulento que su padre, con un físico de contrarrelojista, destacó muy pronto en las pruebas de juveniles.

En 2023 se proclamó campeón de España júnior de contrarreloj y fue séptimo en el Europeo de la especialidad. No era una promesa de barrio: ganó cinco de las grandes carreras juveniles del país.

Esos números llamaron la atención antes de tiempo. Sus datos de potencia se compararon con los de estrellas del World Tour cuando todavía competía entre júniors, un dato que conviene leer con cautela: los vatios de un chaval de 18 años no garantizan nada, aunque explica por qué un equipo grande se fijó en él tan rápido.

El salto directo a la élite, sin pasar por el filial

Aquí está el detalle que distingue su carrera. EF Education–EasyPost no lo fichó para su equipo de desarrollo: lo subió directamente a la estructura World Tour. El anuncio llegó en 2023, con un contrato de tres años, y Markel debutó como profesional en 2024 con apenas 18 recién cumplidos.

Saltarse el filial es una apuesta poco habitual y arriesgada. Significa medirse desde el primer día con corredores hechos, en carreras donde el margen de error es mínimo. El equipo decidió quemar etapas porque creía tener entre manos a un futuro líder de generales, no a un gregario de relleno.

Tour Alsace 2025: la victoria que lo confirmó

La primera gran prueba de que la apuesta tenía fundamento llegó en 2025. En el Tour Alsace, una vuelta por etapas francesa, Markel ganó la general y la clasificación de jóvenes. La rúbrica fue una victoria de etapa en La Planche des Belles Filles, el muro vosgo que el ciclismo conoce bien por el Tour.

Ganar arriba, en una subida explosiva y dura, dijo más que cualquier dato de potencia. Confirmó su perfil de escalador para vueltas, el mismo rol que su padre. Para un corredor de 19 años, vencer en un repecho mítico es la clase de resultado que cambia cómo te mira el pelotón.

La Vuelta 2025: el debut en una grande

Pocas semanas después llegó el estreno mayor. EF lo llevó a la Vuelta a España de 2025, que arrancó en Turín, y Markel se convirtió en el corredor más joven de la carrera. El equipo apostó por la juventud tras la baja de Richard Carapaz, y el alavés respondió.

No ganó nada, pero dejó huella. Firmó dos top-10 en etapas de montaña: noveno en Los Corrales de Buelna y octavo en Valdezcaray. Para una primera grande, aguantar el ritmo de los mejores en puerto, durante tres semanas, es un aprobado alto que pocos debutantes consiguen.

Él mismo lo resumió sin grandilocuencia: «Para ser mi primera grande lo estoy llevando bastante bien». Esa contención, ajena al hype que lo rodea, encaja con un corredor pausado que prefiere demostrar en carretera antes que hablar.

Su estilo: un Beloki distinto al de su padre

La tentación es buscar al padre en el hijo, y ahí Markel pone freno. Joseba era un escalador puro y muy ligero; Markel pesa unos diez kilos más y mide bastante más. Lo explicó él mismo: «Él físicamente era diferente… y yo peso alrededor de 10 kilos más».

Ese cuerpo distinto dibuja a otro tipo de corredor. Más rodador y fuerte contra el crono, herencia de sus títulos júnior en la disciplina, con capacidad además para defenderse en puerto sin ser el grillo ligero de antaño. Apunta a corredor de tres semanas, un perfil de general moderno que combina montaña y contrarreloj.

Él se reconoce en ese molde desde pequeño. «Creo que en juveniles apuntaba a ello, como corredor para las generales», ha dicho. El objetivo declarado es la general de una grande, no las etapas sueltas ni el rol de escudero.

2026 y el salto a INEOS

La temporada 2026 lo trajo a su segunda gran vuelta, el Giro de Italia, en una edición ganada por Jonas Vingegaard. Markel fue décimo de la general tras la contrarreloj de la etapa 10, y llegó a rondar esa posición hasta bien entrada la tercera semana.

Acabó en el puesto 35, una muestra más de la maduración de un corredor que sigue siendo un crío para los estándares de las generales.

El movimiento de calado, sin embargo, fue de mercado. Según Marca y AS, Markel firmó por Netcompany–INEOS con un contrato de tres años que arrancará en 2027. El que fuera equipo de Carapaz pierde a su promesa española y el británico suma a otra joya del ciclismo nacional.

Para Markel, el cambio significa pasar de un equipo de aventura a una estructura histórica de grandes vueltas. Es la oportunidad de pelear generales con más recursos detrás, justo el escenario que su perfil reclama y que su apellido siempre prometió.

El peso de un apellido

Pocos deportistas arrancan con una etiqueta tan marcada. Markel ni la niega ni la persigue: convive con el apellido sin dejar que lo defina. Reconoce incluso que su padre sufre viéndolo competir, consciente de lo que el ciclismo da y quita, como demostró aquella tarde de 2003.

Ahí está, quizá, la mayor diferencia con la historia de Joseba. El padre fue una promesa frustrada por una caída; el hijo todavía tiene el guion por escribir. Y lo escribe a su ritmo, sin prometer un Tour que aún le queda lejos.

Palmarés

Año Resultado Carrera / categoría
2023 Campeón de España Contrarreloj júnior
2023 7.º Europeo júnior contrarreloj
2025 1.º general + jóvenes Tour Alsace (victoria en La Planche des Belles Filles)
2025 Debut en grande Vuelta a España (8.º Valdezcaray, 9.º Los Corrales de Buelna)
2026 Participación Giro de Italia
2027 Fichaje confirmado Netcompany–INEOS (contrato de tres años)

Markel Beloki llega a su nueva etapa con poco más de veinte años y una etiqueta que ya no puede quitarse. La diferencia es que ahora, por fin, le tocará rendir como Beloki, no solo apellidarse así.