El Mundial de boccia se juega en Seúl: 504 deportistas, 47 países y una racha coreana de 10 Juegos

El Mundial de boccia se juega en Seúl del 24 de agosto al 4 de septiembre con más de 504 deportistas de 47 países. Qué es la boccia y cómo son sus clases.

Integrantes de los equipos de boccia de Corea del Sur, Australia y Grecia durante los Juegos Paralímpicos de 2024.
Foto: Gail Leenstra / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0), recortada a 16:9.

Hay un deporte paralímpico que no tiene equivalente olímpico y que se juega en silencio absoluto. Se llama boccia y su Mundial se disputa en Seúl del 24 de agosto al 4 de septiembre.

La sede es el Olympic Gymnastics Arena del Parque Olímpico, el mismo complejo levantado para los Juegos de 1988. Más de 500 deportistas de 47 países participarán en el mayor campeonato internacional de boccia celebrado nunca en Asia.

Entre ellos habrá un nombre especialmente reconocible para el público español: Juan Manuel Montilla, El Langui. El rapero y actor competirá con España en BC1 después de una progresión meteórica. En poco tiempo ha pasado de descubrir la boccia a disputar un Mundial.

Qué es exactamente la boccia

El juego consiste en acercar seis bolas propias a una bola blanca, llamada diana, más que el rival. Suena a petanca, y el parentesco existe, pero la estrategia y las reglas convierten la boccia en algo muy diferente.

El propio El Langui la define como “el ajedrez de las bolas”. La comparación tiene sentido: se puede atacar la diana, bloquear la línea del rival o desplazar la propia bola blanca, y cada decisión condiciona las siguientes.

Se juega en una pista rectangular y bajo techo, con bolas de cuero blandas que apenas ruedan. El deportista debe calcular dónde se detendrán y anticipar varias jugadas. La precisión importa tanto como la capacidad para pensar por adelantado.

La concentración exigida es tal que el público guarda silencio durante los lanzamientos. El contraste entre una grada llena y una pista prácticamente muda constituye una de las estampas más reconocibles de cualquier competición de boccia.

Las cuatro clases y una regla sorprendente

La boccia está dirigida a deportistas con discapacidad física severa y se compite en cuatro clases funcionales: BC1, BC2, BC3 y BC4. La clasificación busca enfrentar a deportistas con capacidades funcionales comparables, independientemente de su diagnóstico concreto.

La BC3 es probablemente la más singular para quien descubre este deporte. Reúne a participantes con una afectación muy significativa del movimiento y la coordinación, que lanzan mediante una canaleta o rampa orientada hacia la pista.

En esa clase aparece una figura poco habitual: el asistente. Coloca y orienta la rampa siguiendo las indicaciones del deportista, pero debe permanecer de espaldas al juego. Solo ejecuta las instrucciones y no participa en las decisiones tácticas.

Ese detalle reglamentario garantiza que la lectura del juego corresponda exclusivamente al deportista. Además de los individuales, existen pruebas por parejas y equipos, una estructura que añade nuevas variables tácticas y multiplica el número de títulos.

El Langui, de los escenarios al Mundial

Juan Manuel Montilla será uno de los representantes españoles en Seúl. El rapero, actor y ganador de dos premios Goya competirá en categoría BC1 después de una progresión extraordinariamente rápida dentro de la boccia internacional.

El Langui empezó a practicar este deporte hace relativamente poco, pero en 2026 se proclamó campeón de España y comenzó a competir internacionalmente. En julio disputó su primera Copa del Mundo en Póvoa de Varzim y regresó a España con una medalla de bronce.

Su resultado tuvo todavía más valor porque en semifinales se enfrentó al número uno mundial. Seúl será ahora el mayor examen de su trayectoria deportiva y otro paso hacia un objetivo que mira directamente a los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.

La presencia de El Langui aporta además algo poco habitual en una disciplina minoritaria: reconocimiento fuera del entorno paralímpico. Su popularidad puede conseguir que miles de personas descubran por primera vez cómo funciona la boccia.

Corea, la potencia que juega en casa

Corea del Sur llega como anfitriona y como una de las grandes potencias históricas de la boccia paralímpica. Su relación con este deporte se remonta precisamente a los Juegos celebrados en Seúl en 1988.

Desde aquella cita, los deportistas surcoreanos han mantenido una presencia extraordinariamente constante entre los campeones paralímpicos. El Mundial devuelve ahora la élite internacional al lugar donde comenzó buena parte de esa historia.

Con este campeonato, Corea completa además lo que los organizadores presentan como su particular Grand Slam de la boccia. Ya había acogido unos Juegos Paralímpicos, un World Open, un Asia-Oceanía y una World Boccia Cup. Solo le faltaba organizar el Mundial.

Es el primer país asiático que reúne esos cuatro grandes eventos internacionales de la disciplina. Más allá de los resultados deportivos, el dato refleja hasta qué punto la boccia está implantada en Corea del Sur.

Cómo se puntúa una parcial

Cada enfrentamiento se divide en parciales. En cada uno, un jugador lanza primero la diana y después ambos van soltando sus bolas hasta agotarlas. El objetivo siempre es terminar más cerca de la bola blanca que el adversario.

La puntuación premia la acumulación. Se concede un punto por cada bola propia que quede más cerca de la diana que la mejor del rival, por lo que un solo parcial puede generar varios puntos y cambiar completamente el marcador.

El orden de lanzamiento importa mucho. Quien está peor colocado debe seguir tirando hasta mejorar su posición, mientras el rival puede preparar bloqueos o cerrar determinados espacios. Cada lanzamiento modifica las posibilidades disponibles para el siguiente.

La suma de los parciales decide el ganador. Si existe empate al final se disputa un parcial adicional con la diana colocada en el centro de la pista. Una mecánica aparentemente sencilla esconde una enorme cantidad de decisiones tácticas.

Un deporte que creció con los Juegos

La boccia entró en el programa paralímpico en 1984 y desde entonces no ha salido. Su expansión internacional ha avanzado de la mano del propio crecimiento y profesionalización del movimiento paralímpico.

El caso surcoreano explica parte de ese fenómeno. Organizar los Juegos Paralímpicos de 1988 dejó instalaciones, técnicos y estructuras deportivas que después permitieron sostener y desarrollar la boccia durante décadas.

Esa continuidad ha convertido a Corea en una referencia internacional y explica que Seúl pueda reunir ahora a más de 500 participantes. El legado de 1988 sigue teniendo consecuencias deportivas casi cuatro décadas después.

Quién estará y qué se juega

La organización adelantó una primera lista de clasificados con varios medallistas de París 2024. Entre ellos figuran John Loung, Ho Yuen Kei, Stephen McGuire, Lin Ximei y Worawut Saengampa, repartidos entre distintas clases y continentes.

Para el deporte paralímpico español, estas citas sostienen el ciclo entre unos Juegos y los siguientes. España cerró París 2024 con 40 medallas y el puesto 17 del medallero, uno de sus mejores registros de los últimos ciclos.

La boccia forma parte del programa paralímpico junto a otras 21 disciplinas, según el listado oficial de deportes de los Juegos. Su gran particularidad es que no tiene una modalidad equivalente dentro del programa olímpico.

El Mundial también permitirá seguir moviendo un ranking internacional fundamental para el siguiente ciclo. Para deportistas como El Langui, cada competición supone otro paso en el largo camino hacia Los Ángeles 2028.

Seúl, un Mundial que se jugará casi en silencio

El Mundial reúne a la élite de una disciplina que combina precisión, estrategia y control corporal. Durante casi dos semanas, Seúl será el principal escenario internacional de uno de los deportes más singulares del programa paralímpico.

España tendrá además en El Langui un protagonista capaz de llevar la boccia más allá de su público habitual. Su Mundial empieza como otra etapa de una aventura deportiva reciente, pero su verdadero horizonte continúa estando en Los Ángeles 2028.

Más de 500 deportistas competirán en Seúl, pero habrá momentos en los que el Olympic Gymnastics Arena quede completamente en silencio. Ahí está la paradoja de la boccia: uno de los deportes más estratégicos del programa paralímpico necesita que nadie haga ruido para poder entenderlo.