BALONCESTO

Quiénes son los jugadores más altos de la NBA esta temporada

Dos extranjeros son las torres actuales de la NBA. Uno juega para Houston Rockets y el otro para San Antonio Spurs.

Boban Marjanovic en un partido con la Selección de Serbia de baloncesto./Reuters
Boban Marjanovic en un partido con la Selección de Serbia de baloncesto. Reuters
Alejandro Lingenti

Alejandro Lingenti

La altura no es todo para un jugador de la NBA, pero sin dudas ayuda. Que lo digan si no los aficionados de Houston Rockets y San Antonio Spurs, que contarán en la temporada 2023/24 con las dos torres más elevadas de la competición, una ventaja que puede contribuir a que hagan diferencia bajo los aros, tanto en el aspecto ofensivo como en el defensivo.

El serbio Boban Marjanovic (Houston Rockets) y el francés Victor Wembanyama (San Antonio Spurs), que debuta este año en la liga de baloncesto más importante del mundo, son los dos más altos de la NBA, con sus 2,24 metros. Tienen, eso sí, una gran diferencia en términos de experiencia: Marjanovic, de 35 años, juega en el baloncesto de élite desde 2015, mientras que Wembanyama acaba de llegar.

Jugador carismático y muy querido por aficionados y compañeros, Boban Marjanovic cuenta con su inusual altura y con una buena mano para los tiros de media y larga distancia, características que lo convierten en un recurso muy importante para los Houston Rockets.

Wembanyama, por su lado, tiene un enorme potencial como tirador, una virtud no tan fácil de encontrar en los jugadores de baloncestos tan altos. Registra un 40% de acierto en triples a pie firme y un 45% en acciones de pick and pop, tiene una pulida mecánica de tiro y ronda el 85% de eficacia en libres. Una auténtica rara avis.

Marjanovic: polivalente y promotor del buen rollo

Más allá de sus virtudes en la pista de baloncesto, Marjanovic es un promotor del buen rollo en los equipos de los que forma parte. Siempre es bueno tener en una plantilla un perfil de este tipo, alguien que fortalezca el aspecto anímico del grupo de cara a los desafíos que debe enfrentar en una competición tan dura.

Pero para el serbio no ha sido fácil hacerse un lugar en la liga de básquet profesional más exigente del mundo: su estilo de juego y su morfología van a contramano del perfil de jugador polivalente, atlético y rápido que es tan buscado en la NBA de hoy. Y de hecho nunca alcanzó en Estados Unidos el nivel que logró en Europa. Boban tiene menos juego de pies y menos velocidad que la mayor parte de los jugadores de la liga estadounidense. Aún así ha conseguido consolidarse.

Nacido en Zaječar, una ciudad del este de Serbia, Marjanovic sufrió de niño una afección en su glándula pituitaria que lo llevó al gigantismo: a los 14 años ya había sobrepasado los dos metros de altura. Sus padres no eran altos: su mamá medía apenas 1.52m y su padre, 1.75m. Sí tuvo un bisabuelo longilíneo al que le costaba encontrar calzado de su talla en el pueblo serbio donde vivía.

A los 14 años fue fichado por el Hemofarm, un equipo profesional de Serbia, que lo ayudó a foguearse e incentivó su desarrollo físico y deportivo. Poco a poco, Boban fue transformándose en uno de los mayores proyectos del país y en la temporada 2005/06 pasó a formar parte del primer equipo, sumando experiencia en la Liga Adriática antes de firmar un contrato de tres años con el poderoso CSKA de Moscú en 2010. Como no logró allí el rendimiento esperado, fue cedido al Zalgiris Kaunas de Lituania. Pasó brevemente por otros clubes rusos y serbios hasta que en 2013 se asentó en el Estrella Roja de Belgrado y llamó la atención de Gregg Popovich, que logró que San Antonio Spurs lo fiche con un contrato de un año y 1.2 millones de dólares.

En la Euroliga, Marjanovic rompió todo tipo de marcas en la temporada 2014/15: alcanzó récords de valoración (25.6), rebotes (256) y dobles-dobles (16). También fue el MVP de los playoffs en el campeonato local del Estrella Roja, en el que su equipo liquidó con un 3-0 la serie ante el Partizan.

En su temporada debut en la NBA, el jugador serbio marcó un promedio de 5.5 puntos y 3.6 rebotes en 9.9 minutos por partido durante los 54 encuentros que jugó. Al terminar la campaña 2015-16 se convirtió en agente libre restringido y la franquicia texana no pudo igualar la oferta de tres años y 21 millones de dólares que le acercaron los Detroit Pistons.

En el conjunto de Míchigan, a las órdenes de Stan Van Gundy, Marjanovic mantuvo sus números en ambas temporadas, pero en 2018 fue incluido en un traspaso multitudinario a Los Ángeles Clippers y después pasó a los Philadelphia 76ers, con los que llegó hasta las finales de la Conferencia Este contra los Toronto Raptors, logrando sus mejores promedios: 8.2 puntos, 5.1 rebotes y 1.5 asistencias que fueron suficientes para que los Dallas Mavericks lo sumen a su equipo, donde formó una pareja eficaz y graciosa como como pocas en la NBA con el talentoso Luka Doncic.

Tras tres temporadas en Dallas, el 15 de junio de 2022 pasó a Houston Rockets junto a Sterling Brown, Trey Burke y Marquese Chriss, a cambio de Christian Wood. El 9 de febrero de 2023 fue cortado para liberar un espacio en la plantilla y permitir realizar traspasos al equipo, pero cuatro días más tarde fue readquirido por los Rockets.

Con la Selección de su país, Marjanovic ganó dos medallas de oro (en el Mundial Sub-19 de 2007 y en el Mundial Sub-20 de 2008). Jugó el EuroBasket 2011 y no pudo estar en el de 2015 porque San Antonio Spurs no lo cedió. Volvió en el Eurobasket 2017, donde Serbia perdió la final con Eslovenia. Y en 2019, participó en el Mundial de China, llegando a cuartos de final.

Wembanyama: máxima seguridad defensiva y gran carisma

Lo que más llama la atención de este pivot francés es la capacidad atlética, la agilidad y las habilidades de perimetral con las que cuenta, todas características de jugadores con otra contextura física. Pero su mayor virtud, al menos en esta etapa inicial de su carrera, es su eficacia defensiva.

Tiene una gran capacidad para proteger el aro propio (3,2 tapones por partido) y también muy buenos números como rebotero. Y sobre todo, por lo visto desde su llegada a los Spurs, un enorme carisma: los aficionados lo han celebrado como un ídolo antes de que jugara un partido oficial y algunos especialistas en la NBA aseguraron que añadirá unos 500 millones de dólares al valor de la franquicia que lo ha seleccionado.

Las condiciones físicas de este jugador francés llamaron la atención muy pronto: a los 10 años, el Barcelona y el ASVEL de Francia quisieron ficharlo, pero sus padres prefirieron que siga en el Nanterre 92. Finalmente, en 2021 firmó un contrato de tres años con el ASVEL y brilló: fue elegido dos veces como el mejor jugador joven de la liga francesa. Después pasó al Metropolitans 92 y allí tuvo como entrenador a Vincent Collet, también entrenador de la selección francesa de baloncesto.

Wembanyama tuvo un papel decisivo en el Eurobasket Sub-16 de 2019, cuando Francia ganó la medalla de plata. También fue muy importante en el Mundial Juvenil de Letonia de 2021, cuando Francia perdió la final ante Estados Unidos.

Pertenece a una familia de deportistas: su madre, de 1,90 m de altura, fue saltadora de altura y jugó a básquetbol en Nacional 1, su padre (un congoleño de más de 2 metros), especialista en triple salto y salto en largo, su hermana Eve (21 años, 1,80 m) juega al baloncesto en ASVEL y su hermano menor, Oscar (12 años, 1,80 m) sueña con jugar profesionalmente al balonmano.

En la NBA ya lo comparan con Kristaps Porzingis y Tim Duncan. Y hasta LeBron James lo llenó de elogios: "Todo el mundo ha etiquetado a Victor Wembanyama como un unicornio, pero en realidad es un extraterrestre. Nunca he visto a nadie tan alto como él que juegue tan fluido y elegante".

Los jugadores más altos de la NBA actual

Boban Marjanovic (2,24 m, Houston Rockets)

Victor Wembanyama (2,24 m, San Antonio Spurs)

Kristaps Porzingis (2,21 m, Washington Wizards)

Bol Bol (2,18 m, Orlando Magic)

Luke Kornet (2,18 m, Boston Celtics)

Rudy Gobert (2,16 m, Minnesota Timberwolves)