TENIS

Serena Williams revive su difícil irrupción en la élite: "¡Una niña negra ha ganado un Grand Slam!"

La tenista más dominadora de la historia repasa lo complicado que fue gestionar el hecho de revolucionar un deporte de blancos siendo joven, negra y de un barrio pobre.

Serena Williams celebra el triunfo sobre Martina Hingis en la final del US Open 1999, su primer grande. /AP Photo/Richard Drew
Serena Williams celebra el triunfo sobre Martina Hingis en la final del US Open 1999, su primer grande. AP Photo/Richard Drew
Nacho Encabo

Nacho Encabo desde París

El 12 de septiembre de 1999, el tenis mundial entró en shock. Martina Hingis, la niña prodigio, campeona ya de cinco Grand Slam con apenas 18 años, sucumbía en la pista central del US Open en una final para la historia: la suiza, que ya no volvería a levantar un grande, perdió 6-3 y 7-6 contra otra niña, de nombre Serena y de apellido Williams. La estadounidense, de 17 años, escribió aquel día la primera página de una carrera de leyenda.

Y, aunque han pasado 25 años, Serena Williams lo recuerda como si fuera ayer. Pero de lo que se acuerda realmente no es del partido en sí, sino todo el revuelo que provocó que ella, una niña de 17 años de uno de los barrios más pobres del país, Compton, en California, se convirtiera en la primera campeona negra del US Open desde la década de los 50.

Retirada desde hace dos años, la campeona de 23 Grand Slam va a protagonizar una docuserie titulada In the Arena: Serena Williams que verá la luz el 10 de julio a través de ESPN. Durante los ocho capítulos, la exjugadora hace un repaso a su carrera y trata con especial atención sus inicios en el circuito a finales de los 90 y principios de los 2000. Serena llegó y revolucionó. Y dice que su irrupción no sentó nada bien.

"Definitivamente, tenía una X roja en mi espalda. Y fue difícil", dice la estadounidense en una entrevista publicada este fin de semana en The New York Times con motivo del lanzamiento de la docuserie. "La gente asume que no eres una persona amigable cuando normalmente no suele ser así. Tú como tenista estás ahí para ganar y la gente no quiere hablar con los ganadores en un deporte individual. Es como el dicho ese de 'Aves del mismo plumaje vuelan juntas'. Pero como en el tenis solo hay un ganador, ¿con quién vas a volar?"

Resultó que erea negra, que gané un Grand Slam, que era joven y fue como: 'Vaya, esto no ha sucedido desde los 50, vamos a asegurarnos de que vamos a volver'

Serena Williams

"Si estuviésemos jugando al fútbol, sería una situación totalmente diferente, porque tienes un equipo de jugadores detrás. Yo tenía a mi madre y a mi padre, y nos manteníamos muy unidos porque teníamos que hacerlo", añade la mujer que estuvo 319 semanas en el número uno de la WTA . "Yo siento como que aquel título sacudió el mundo. Era como ¡Una chica negra ha ganado un Grand Slam con 17 años y encima es de Compton! Obviamente tomaron nota. El tenis era un deporte que había estado dominado por caucásicos, así que fue como: 'Vaya, estamos teniendo un cambio en nuestro deporte. Eso no nos gusta, eso no es lo normal. No dejemos que gane'".

Serena Williams, no obstante, quiere dejar claro que no se sintió discriminada por ser negra, sino por ser diferente. "Yo no hablo de raza. No digo que fuera algo racial. Digo que fue un cambio", insiste en su conversación con The New York Times. "También habría ocurrido si llega una persona asiática y gana todo cuando antes sólo ganaban personas blancas. Pero resultó que era una negra, que era yo, resultó que gané un Grand Slam, resultó que era joven y fue como: 'Vaya, esto no ha sucedido desde los años 50, no estamos acostumbrados a esto, así que vamos a asegurarnos de que vamos a volver'".

Serena quiere que su padre entrene a su hija

Serena Williams también habla durante la entrevista sobre sus hijas, Olympia (seis años) y Adira (que no llega a uno). Y, a diferencia de otros tenistas como Rafael Nadal o Carla Suárez, a la americana no le importaría que sus hijas se dedicaran al tenis. En ese sentido, habla del papel que jugó su padre, Richard, tanto con ella como con Venus.

"Yo siempre le digo a mi padre '¿cómo pudiste hacerlo?' Porque yo veo a mis hijas y las veo tan bonitas que solo quiero que se relajen y no quiero presionarlas demasiado. Pero yo estaría devastada si a mí no me hubieran presionado. No estaríamos haciendo esta entrevista y nunca habría habido una Serena Williams. Así que me siento muy afortunada de haber tenido ese empuje. Pero por alguna razón a mí me está costando trasladar eso con mis hijas. Quiero hacerlo, intentar darles esa motivación extra porque vale la pena, lo puedo confirmar por experiencia".

"Olympia es tan atlética que no es humanamente posible. Incluso Venus me decía: 'Esta niña tiene más talento que tú y yo juntas'. Y no miente. Yo ya le dije a mi padre: 'Tal vez tengas que entrenarla, porque yo soy demasiado buena con ella'", añade la menor de las Williams. "Creo que es un debate interesante que muchos padres tienen que pensar. Uno se esfuerza y se exige hasta cierto punto para que sus hijos no tengan que esforzarse tanto. Pero también quiere que logren sus objetivos. Todo esto requiere mucho compromiso por parte de los padres y por eso respeto tanto a mi madre y a mi padre".