MUNDIAL DE RUGBY

Las 'Black Ferns' retoman su trono mundial ante Inglaterra

Una tarjeta roja en el minuto 17 condicionó la final cuando Inglaterra ganaba 0-14 y acabó 34-31 para las neozelandesas. Las 'Red Roses' se consolidan como la gran amenaza de la campeona.

Las Black Ferns celebran el título mundial. /Foto World Rugby
Las Black Ferns celebran el título mundial. Foto World Rugby

Una tarjeta roja en el minuto 17 condicionó la final cuando Inglaterra ganaba 0-14 y acabó 34-31 para las neozelandesas. Las 'Red Roses' se consolidan como la gran amenaza de la campeona.

Rodrigo Contreras

Rodrigo Contreras

No hubo sorpresas. La final de la Copa del Mundo de Rugby que entraba en todas las apuestas, fue la que la se celebró en la mañana del sábado en un estadio Edén Park (Auckland, Nueva Zelanda) abarrotado que firmo un nuevo dato histórico, 42.579, en el Mundial de los récords.

Nueva Zelanda jugaba en casa, con la seguridad que da ser la campeona del mundo con cinco títulos en sus vitrinas, y un país entregado a ellas en el torneo preparado por y para el título neozelandés. La profesionalización llegaba de cara a esta Copa del Mundo, y el título se lo quedó la anfitriona. Inglaterra, con una copa del mundo, había conseguido arrebatarle el papel de favoritas a las neozelandesas gracias a sus gran juego refrendado por sus grandes resultados. Tras un comienzo de torneo avasallador, las de La Rosa se han ido deshinchando poco a poco para finalmente acabar cayendo en la gran final ante las de casa.

Las Black Ferns se convirtieron en la primera selección organizadora del torneo en ganar un Mundial. Cerca, muy cerca, estuvieron las Red Roses de conseguir llevarse la Copa de campeonas a Inglaterra, pero la inferioridad numérica durante 67 minutos pesó mucho a las inglesas que no se rindieron hasta que el luminoso final reflejó el 34-31 definitivo.

Una roja que condicionó el partido

La delantera inglesa salió muy "enchufada" en los primeros minutos de partido. Quizá ahí estaba la llave para haber ganado su segunda copa. Así llegaron las dos primeras marcas por parte de las Red Roses poniendo el 14-0 en el marcador. Tras los primeros minutos de dominio, llegó la jugada que determinaría el partido.

La tres cuartos inglesa Lydya Thompson veía la tarjeta roja directa en el minuto 18 de partido. Pese a ello, las Red Roses aguantaron por delante en el marcador hasta el minuto 72. Fue entonces cuando la tres cuartos neozelandesa Stacey Fluhler destapó el tarro de las esencias y con un offload magistral asistió a su compañera Leti I'ga que apoyó el ensayo de la victoria para las Black Ferns.

Aunque las inglesas lo intentaron hasta el último segundo, la defensa neozelandesa supo aguantar el empuje de las Red Roses, y de esta manera consiguió levantar por sexta vez el título de campeonas del mundo.

El podium y los números

Portia Woodman (Nueva Zelanda) acabó como tryman del torneo con 7 marcas, Emily Ascarat (Inglaterra) como máxima anotadora del Mundial con 44 puntos y la galesa Alex Callender fue la jugadora con más placajes realizados.

Nueva Zelanda se convierte en el gran coco de las inglesas habiendo ganado todas las finales de Copa del Mundo disputadas ante ellas.

Por su parte, Francia se impuso a Canadá en el partido por el tercer y cuarto puesto en un encuentro en el que solo hubo un equipo. Las francesas se llevaron el bronce mundial, tras el contundente 36-0 final. El sexto bronce para Les Bleuses, y la tercera vez que se imponen a Canadá en el partido por el tercer y cuarto puesto.