MOTOGP

El gran reto para MotoGP en 2023

21 Grandes Premios con 42 carreras. La llegada de las pruebas al sprint traerá uno los mayores cambios de la historia del Mundial.

Márquez y Bastianini, la pasada temporada. /AFP
Márquez y Bastianini, la pasada temporada. AFP

21 Grandes Premios con 42 carreras. La llegada de las pruebas al sprint traerá uno los mayores cambios de la historia del Mundial.

Borja González

Borja González

El invierno de MotoGP va llegando a su fin. En menos de un mes, el próximo 10 de febrero, los pilotos y equipos de la clase reina comenzarán a trabajar en el Circuito de Sepang (Malasia) en uno de los dos entrenamientos que va a tener la pretemporada en 2023. Muchos cambios de asientos, muchas novedades técnicas, sobre todo para los que necesitan contrarrestar el dominio de Ducati, en un año en el que la competición encarará el reto mayúsculo de las carreras al sprint.

Esto ha cambiado la fisionomía de los fines de semana y hará que se vea una carrera de la mitad de distancia habitual los sábados (normalmente a las tres de la tarde), más la clásica de los domingos. El programa se ha fijado para que el número de kilómetros completados en un Gran Premio sea muy parecido, aunque la irrupción de esta segunda prueba añade un factor extra en tres vías: la mental, por el extra de momentos decisivos a afrontar (todas las sesiones cuentan, y el sábado está el trabajo previo siempre estresante de conseguir un buen puesto en la parrilla de salida, que será la misma para las dos carreras); la física vinculada a esa tensión, más a la del mayor riesgo de sufrir un accidente y arrastrar secuelas; y la técnica en los equipos, con un mayor trabajo por parte de los mecánicos.

"Físicamente no es tan diferente", apuntaba en una charla con Relevo el campeón del mundo de Superbikes, Álvaro Bautista. "Tienes que estar fuerte, pero para mí es más estrés mental y saber gestionar los momentos del fin de semana. Por muy bien o muy mal que se haya dado el sábado tienes que resetear porque el domingo empiezas de cero", añadía. Hasta ahora, un piloto contaba con toda la tarde del sábado para superar un mal entrenamiento oficial y encarar de la mejor manera posible el domingo; desde este año tendrá algo más de tres horas para recuperarse y salir a la prueba al sprint, también con la mente puesta en la carrera larga del día siguiente.

Entre los pilotos hay algunos entusiastas con correr más, como Marc Márquez, Jack Miller o Maverick Viñales, y otros que han expresado sus dudas. "Hacerlo de vez en cuando, como la F1, sería interesante, pero cada sábado… Hay pistas en las que terminas agotado", razonaba Fabio Quartararo. "Aquí hay muchos ingenieros, mucha electrónica. Con el formato habitual ya era difícil poner la moto a punto, si nos quitan entrenamientos lo será todavía más ", apuntaba por su parte Aleix Espargaró.

"Uno de los objetivos era poder hacer más interesante el sábado", apuntaba Carmelo Ezpeleta, CEO de Dorna, a Relevo, sobre los motivos que llevaron a crear esta novedad. "Tenemos muy buena asistencia los domingos, en algunos sitios lleno y en otros, casi lleno. Pero todavía hay menos gente los sábados y pensamos que había que hacerlo. No podíamos instaurarlo en unos sitios sí y en otros no. Hemos tenido que cambiar el horario de todo el fin de semana para permitir que hubiera una carrera cada sábado". Un esfuerzo extra que también compete, obviamente, a los equipos y fabricantes.

Además de en sus novedades técnicas, los constructores han tenido que pensar también en cómo aprovechar al máximo estas mini carreras. La normativa dictamina que para estas pruebas deberán usarse un máximo de 12 litros de combustible (para no permitir que los motores vayan más alegres), bien en los depósitos habituales o bien en uno diseñado ex profeso para esta cantidad, que es la línea que seguirá la mayoría. Será uno de los aspectos a seguir en Sepang, además de entender si los equipos se reorganizan internamente. Porque algunos incluso han llegado a plantearse tener un mecánico más por piloto.

"Para nosotros es mucho más estresante", explica a Relevo Pablo Nieto, director del Mooney VR46 propiedad de Valentino Rossi, que compite con Ducati con Marco Bezzecchi y Luca Marini. "Dos carreras en un fin de semana hace que tengas que tener todo muchísimo mejor preparado, mejor organizado, sobre toda en la parte de recambios. Tiene que estar muy organizado por si hay caídas para poder cambiarlo todo muy rápido. E incluso estamos valorando que si hay una caída muy fuerte ni siquiera preparar la moto y correr con una solo, a no ser que haya amenaza de lluvia y podamos necesitar hacer un cambio. No vamos a tener un mecánico más, de momento, a no ser que veamos que vaya a ser algo indispensable, porque es un coste mucho mayor, requeriría tener a dos personas más y queremos probar que lo podemos hacer así, que creemos que sí", apunta Nieto.

Vistas las complicaciones, se espera que el cambio dé ese extra positivo que apuntaba Ezpeleta. "Lo que sí que es cierto es que el espectáculo va a ser mucho mayor, el fin de semana se te va a hacer más corto porque todos los días valen, y sólo tendrás uno, el viernes, para prepararlo todo. Así, el equipo y el piloto que sean más rápidos a la hora de encontrar el setting de la moto y los que mejor estén en ese sentido son los que van a marcar la diferencia. Y eso a nosotros creo que nos beneficia bastante".