CURLING

El resurgir del curling en España: a la élite del Europeo, 14 años después

La Selección masculina inicia el campeonato con opciones de lograr la plaza para el Mundial tras el ascenso a División A. La femenina busca afianzarse en la categoría de plata.

Parte del equipo masculino de curling, durante un lanzamiento. /WCF
Parte del equipo masculino de curling, durante un lanzamiento. WCF

La Selección masculina inicia el campeonato con opciones de lograr la plaza para el Mundial tras el ascenso a División A. La femenina busca afianzarse en la categoría de plata.

Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Cuando uno escucha hablar del curling, si conoce el deporte, por lo general se va a países nórdicos donde el frío y el hielo van unidos de la mano. Y eso sin contar quienes dicen eso de "ah, es la petanca pero en hielo y con escoba". Sin embargo, pocos conocen realmente la intrahistoria de un deporte que se hizo olímpico hace un siglo y que en España tiene selecciones, masculina y femenina, que no dejan de lograr hitos y que incluso cuentan con medalla mundial. Precisamente este sábado arranca el Europeo en el que la Selección masculina regresa a la División A, la más alta del continente, con opciones de clasificarse para el Mundial 2023. Pero, antes de nada, empecemos por el principio. ¿Qué es el curling?

Un deporte de precisión y equipo

El curling es un deporte de precisión y de equipo, que se practica sobre una pista de hielo. La mecánica de juego consta de dos equipos de cuatro participantes cada uno y un reserva, que compiten entre sí deslizando ocho piedras de granito sobre un corredor de hielo. Hasta aquí, lo cierto es que bien podría parecerse a la petanca, con la que guarda alguna similitud, pero la dinámica no termina aquí. Vamos a explicarlo de un modo exprés.

Una vez se realiza el lanzamiento de la piedra, otros miembros del equipo a los que se denomina barredores (sweepers, en inglés) van acompañando a la piedra lijando el hielo para que esta deslice mejor. ¿Y eso cómo lo hacen? Con un broom, una especie de cepillo con el que friccionan el hielo. Pero, ¿cómo se decide quién gana? Según los puntos que se consigan en función de donde se pare la piedra.

Al final del corredor de hielo hay una diana en el centro y según donde se detenga, acumula más o menos puntos. La piedra más cercana al centro de la diana suma un punto. Si la siguiente es del mismo equipo, cuenta con dos. Y así sucesivamente. Además, se va jugando por mangas -unas ocho o diez por partido-. Y para pasar de una manga a otra se cuenta como end. Al acabar cada una de ellas, solo uno de los equipos -el que ha sido mejor esa manga- es el que suma puntos. Esto es un poco como los juegos en tenis, que uno puede ir 40-40 y finalmente el punto solo va para el que finalmente gana el juego.

La historia

Aunque apareció por primera vez en los Juegos Olímpicos hace ya casi un siglo (1924), recoge el grueso de su historia durante los últimos 25 años. Y es que fue en los Juegos de Nagano de 1998 cuando se hizo olímpico, de forma oficial, porque hasta entonces se consideraba un "deporte de exhibición". Y también se incluyó la categoría femenina.

Eso sí, en el año 2006 el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió considerar aquella competición en los Juegos Olímpicos de Invierno de Chamonix en 1924 como oficial. De este modo, Gran Bretaña fue el primer equipo ganador del oro olímpico en la historia del curling. Y desde el año 2018 también se incluyó en los Juegos de PryeongChang la categoría mixta, en la que España ostenta una plata mundial.

La plata mundial

En el año 2018, España se proclamó subcampeona del Mundo por equipos mixtos en el Campeonato que se disputó en Kelowna (Canadá). Y, precisamente, fue la anfitriona la única que logró imponerse al conjunto español y quedarse con el oro.

Eso sí, cuatro años antes ya se había logrado un bronce en el Mundial de dobles mixtos celebrado en Dumfries (Escocia).

La élite del Europeo, 14 años después

Ahora, España arranca el Europeo de curling en Ostersund (Suecia), que se celebrará hasta el próximo 26 de noviembre, con dos retos por delante. Por un lado, la Selección masculina, que vuelve 14 años después a la División A y que está formada por el Txuri-Berri Curling, buscará mantener su gran momento de forma tras el bronce el pasado año en División B.

Solo en el año 2008 el combinado español disputó esta categoría en la que, de firmar un buen campeonato y quedar entre los ocho primeros, podrá lograr la clasificación para el Campeonato del Mundo 2023. En el round robin enfrentarán a la República Checa, Dinamarca, Alemania, Italia, Noruega, Escocia, Suiza, Suecia y Turquía.

En el caso de la Selección femenina, configurado por el Harrikada Curling, se buscará la consolidación de la División B a la que accedió el pasado mes de mayo, al lograr la plata en División C. En su caso, el round robin lo disputará ante Austria, Bélgica, la República Checa, Inglaterra, Estonia, Finlandia, Lituania, Eslovenia y Eslovaquia.