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Cinco excentricidades del fútbol en Arabia Saudí

Cultura diferente, costumbres diferentes. Adaptarse al fútbol saudí no es un proceso sencillo.

El fútbol en Arabia Saudí no deja de crecer. /GETTY
El fútbol en Arabia Saudí no deja de crecer. GETTY

Cultura diferente, costumbres diferentes. Adaptarse al fútbol saudí no es un proceso sencillo.

Equipo Relevo

Equipo Relevo

El fútbol en Arabia Saudí viene creciendo en los últimos años. Se vio en el reciente Mundial con la hazaña de los hombres de Renard frente a Argentina. Sin embargo, la distancia con el fútbol europeo aún es considerable. No solo en términos de nivel general, sino en cuestiones satélites a lo estrictamente deportivo. Como no podía ser de otra forma, una cultura diferente también se refleja en el día a día de los jugadores de fútbol.

En Arabia Saudí, todos los clubes entrenan por la tarde y no por la mañana. El calor provoca que los equipos opten por ejercitarse a partir de las 18:00 horas. La temperatura tiene su impacto en el juego. Cuando hay más calor, los partidos son de ritmo bajo y son pocos los equipos que se atreven a hacer presión alta. En invierno, cuando hace una temperatura más agradable, los envites cobran chispa.

La vida de los jugadores es nocturna. En el buen sentido, pues hay que recordar que el consumo de alcohol está prohibido. El rezo condiciona el ritmo de vida y son muchos los profesionales que esperan al rezo de las 05:00 de la mañana para irse a dormir. Por consiguiente, la mayoría de jugadores se levantan a la una del mediodía, algo que pueden permitirse ya que los entrenamientos son por la tarde.

Primas multimillonarias e inesperadas tras victorias de caché

Los equipos cuentan con un propietario con mucho poder adquisitivo, pero alrededor de esa figura hay varios príncipes. Cuando un equipo logra una victoria de caché, dichos príncipes muestran su generosidad con primas desorbitadas para cada jugador. Por ejemplo, el triunfo de Arabia Saudí ante Argentina en el Mundial supuso más de un millón y medio de dólares para cada jugador. Tras ese triunfo histórico, además, se decretaron dos días de fiesta nacional en el país.

El tráfico se convierte en un quebradero de cabeza para los jugadores extranjeros. Estos se tienen que acostumbrar a hacer trayectos de más de una hora para ir a entrenar o a jugar. Y todo eso sin salir de la ciudad. Los foráneos suelen vivir en hoteles, mientras que los locales residen en urbanizaciones que son como mini-ciudades dentro de la ciudad.

En partidos entre los equipos con más prestigio de Arabia Saudí (Al-Hilal, Al-Nassr, Al-Shabab...) se opta por árbitros internacionales. De hecho, el número uno del comité de árbitros es el suizo Manuel Navarro. No se confía en el nivel del arbitraje local y además se teme que en redes sociales se les pueda condicionar con amenazas o intimidaciones. Dicho en otras palabras, hay mucho prestigio en juego y los propios clubes son quienes costean esas designaciones arbitrales.