MUNDIAL DE CATAR

Walid Regragui, el último de la revolución africana de los banquillos

Todas las selecciones africanas compiten en este Mundial con un seleccionador nacional por primera vez en la historia, con el técnico marroquí como última apuesta.

Walid Regragui liderará a Marruecos desde el banquillo tras su reciente nombramiento./Getty Images
Walid Regragui liderará a Marruecos desde el banquillo tras su reciente nombramiento. Getty Images

Todas las selecciones africanas compiten en este Mundial con un seleccionador nacional por primera vez en la historia, con el técnico marroquí como última apuesta.

Patxo De la Rica

Patxo De la Rica

Se acabaron los tiempos de ver entrenadores europeos en los banquillos africanos. Por primera vez en la historia, en el Mundial de Catar las cinco selecciones africanas están lideradas por seleccionadores nacionales. Toda una revolución en el continente, que en gran parte tiene que ver con el buen hacer de técnicos como Aliou Cissé, líder absoluto de Senegal desde 2015 y que ha conseguido llevar a Los Leones de Teranga a ser considerados la mejor selección de África. Walid Regragui, el técnico de Marruecos, ha sido el último en sumarse a esta lista y debutará hoy en partido oficial con el conjunto del norte de África.

Hasta ahora, sin contar el presente Mundial, solo 14 selecciones africanas fueron dirigidas por preparadores del continente en sus 44 participaciones en una cita mundialista. Un porcentaje que contrasta radicalmente con la situación actual y que evidencia un cambio de tendencia. "Nuestro sueño es que también se valore la experiencia africana, que la gente entienda que en África hay muy buenos entrenadores", dijo Cissé en una entrevista con Reuters, consciente de que "algo está cambiando" en este sentido.

Más allá de la presencia actual en el Mundial, el cambio ha sido progresivo y evidente en todo el continente. Por ejemplo, en la última Copa de África 16 de los 24 entrenadores eran africanos. Son muchos los profesionales que han reconocido a Cissé como gran inspirador de este cambio, liderando una revolución silenciosa que se ha redondeado en la presente Copa del Mundo. "El fútbol africano finalmente tomó las riendas de sus asuntos", dijo en una entrevista a FIFA el seleccionador senegalés.

"Queremos demostrar que somos capaces de tomar las riendas y no solo correr detrás de un balón"

Aliou Cissé Seleccionar de Senegal

"Si hay entrenadores competentes a nivel local, no veo por qué vamos a buscar en otro sitio, deberíamos confiar en ellos", defendió, aunque él siempre ha destacado el aporte histórico que profesionales europeos y sudamericanos hicieron al fútbol africano. Ahora, el líder de Senegal ha conseguido éxitos pero, sobre todo, una identificación con los valores del país.

Cissé celebra con la bandera senegalesa el título de la Copa de África. Getty Images
Cissé celebra con la bandera senegalesa el título de la Copa de África. Getty Images

La afición se siente representada a todos los efectos, aunque al mismo tiempo es un reto para los propios técnicos. "Queremos demostrar que somos capaces de tomar las riendas y que no solo sabemos correr tras un balón. Somos capaces de pensar, de planificar y de implementar cosas", completó en su análisis.

Walid Regragui se sentará en el banquillo de Marruecos en el choque ante Croacia en el que será su debut en partido oficial. La suya ha sido la designación más sorpresiva, sobre todo teniendo en cuenta que el cambio llegó en agosto, tras el despido de Vahid Halilhodzic por problemas internos. Regragui representa esta revolución de entrenadores, varios de ellos formados en Europa. En su caso, tuvo una carrera en clubes franceses como el Toulouse, el Dijon o el Ajaccio, antes de iniciar su carrera en los banquillos. En este caso, muy ligada a su país de origen.

Hasta ahora, solo el 32% de las selecciones africanas compitieron en un Mundial con un entrenador africano. En Catar, las cinco están lideradas por técnico nacionales.

En clubes marroquíes ha brillado en el Fath Union y en el Wydad Athletic Club, donde en apenas unos meses logró una final de la Copa, así como los títulos de Liga y la Champions de África. Éxitos que le llevaron a ser considerado como uno de los seleccionadores más preparados del país y, ante su sorpresa y la de todo Marruecos, al banquillo nacional a solo tres meses de la cita mundialista en Catar, donde también dirigió en el pasado.

La Copa de África, clave en los cambios

Túnez también tendrá un líder nacional en el banquillo, algo que no es noticia ya que en la pasada cita mundialista ya comparecieron con un técnico nacido en el país. Ahora, bajo las directrices de Jalel Kadri, elegido tras el fracaso de Túnez en la última Copa de África, vuelven a competir con el orgullo de tener un preparador del país.

Los cambios también han llegado en Ghana y Camerún tras la Copa de África. "Hay africanos que son muy buenos, están en el nivel de los mejores de Europa. Pero no hay confianza en ellos. Hay una falta de confianza en los entrenadores de color, somos vistos como seres humanos de segunda clase", dijo Samuel Eto'o, gran leyenda camerunesa, en 2019.

"Hay falta de confianza en los entrenadores de color, somos vistos como seres humanos de segunda clase"

Samuel Eto'o Presidente de la Federación de Camerún

Ahora, con el ex jugador del Barça como presidente de la federación de su país, la elección estaba clara: Rigobert Song, un viejo amigo y compañero de Eto'o en Los Leones Indomables se hizo cargo del equipo tras el torneo continental.

Rigoberto Song posa en las fotos oficiales del Mundial de Catar. Getty Images
Rigoberto Song posa en las fotos oficiales del Mundial de Catar. Getty Images

Situación similar la vivida en Ghana. El mal papel de Las Estrellas Negras (Black Stars) en la Copa de África, eliminados en fase de grupos, supuso el despido del serbio Milovan Rajevac y la apuesta por el talento nacional. Otro ex futbolista internacional, en este caso Otto Addo, fue elegido como líder de una selección ghanesa que consiguió el pasaporte al Mundial eliminando a Nigeria en la última eliminatoria. Toda una proeza que ahora buscan ampliar con un grupo repleto de nacionalizados que ha despertado la esperanza del país. Con el orgullo del liderazgo nacional, África sonríe en el Mundial.