MUNDIAL DE CATAR

Senegal, una roca que va mucho más allá de Mané

La baja de la gran estrella del Bayern de Múnich deja coja a la campeona africana, pero cuenta con muchas otras armas.

Los jugadores de Senegal celebran el triunfo en la última Copa de África./Getty Images
Los jugadores de Senegal celebran el triunfo en la última Copa de África. Getty Images

La baja de la gran estrella del Bayern de Múnich deja coja a la campeona africana, pero cuenta con muchas otras armas.

Patxo De la Rica

Patxo De la Rica

Senegal es la gran esperanza africana para competir en el Mundial de Catar. Lo era con Sadio Mané en sus filas, y lo sigue siendo pese a la baja de última hora del delantero del Bayern de Múnich, lesionado en el último encuentro con su club. Los argumentos de Los Leones de Teranga siguen siendo sólidos, liderados por un técnico como Aliou Cissé, con experiencia amplia en el banquillo nacional, y una convocatoria de jugadores que compiten en Europa al completo con nombres tan importantes como Mendy, Koulibaly, Gueye o Boulaye Dia.

La ausencia de Mané ha sido un golpe muy duro para el país, pero las esperanzas siguen en alto merced a un grupo trabajado con mimo durante años y que se ha caracterizado por ser una roca. El equipo africano más europeo, les han catalogado en alguna ocasión. Una forma de definirlo un tanto paternalista, con un prisma europeísta, que no hace justicia a un equipo de autor. Aliou Cissé, ex internacional, ha trasladado a su equipo lo que era en el campo. Un jugador de corte defensivo, fuerte, líder y regular, quizá el mayor déficit de una selección repleta de talento que necesitaba orden para poder brillar.

Koulibaly en un partido con la selección de Senegal. Getty Images
Koulibaly en un partido con la selección de Senegal. Getty Images

Sin su estrella, es lógico pensar que el equipo se abrazará aún más a estos ideales. "Mboloo Mooy gagner" (algo así como "la unidad trae la victoria"). Una forma de ver la vida y el fútbol que ha consolidado a Senegal como la gran esperanza del continente para mejorar los cuartos de final que firmaron ellos mismos en Corea y Japón 2002, la mejor participación africana junto a la de Ghana en Sudáfrica 2010. El físico de jugadores como Koulibaly, Gueye o Pathé Ciss se une al talento del joven Papa Matar Sarr o Ismaila Sarr, dos de los proyectos de la Génération Foot Academy de la que también surgió Mané.

Encuadrado en uno de los grupos más abiertos del Mundial, con Ecuador y Catar como rivales para la segunda posición y con Países Bajos, país con el que debuta, como principal candidato al liderato, Senegal buscará hacer historia. No por cualquier cosa Cissé es apodado "el táctico" en su país, conscientes de que ha formado un grupo casi irrompible en el que ha introducido normas tan significativas como no llevar relojes caros para no distanciarse de una afición que aprecia a sus jugadores como héroes nacionales.

Aliou Cissé, seleccionador de Senegal. Getty Images
Aliou Cissé, seleccionador de Senegal. Getty Images

Todo esto se une al gran momento deportivo que vive la selección senegalesa. Durante años han cargado con el cartel de equipo decepción, sin títulos a nivel continental y con un debe histórico que han destrozado este mismo año venciendo a Egipto por penaltis en la final de la Copa de África. Sin esa losa, el conjunto de Cissé se ha liberado y ha podido brillar en todo su esplendor, sumando otro gran éxito al eliminar también en penaltis a los de Salah en la eliminatoria previa para clasificar al Mundial por segunda edición consecutiva, algo que nunca habían logrado.

El núcleo del Chelsea

Sin Mané, seguramente las dos palabras más repetidas en este artículo y en todos los análisis que se hagan de esta selección, el núcleo duro del equipo está en Londres. En el Chelsea militan Mendy y Koulibaly, dos jugadores con etiqueta de estrellas. El portero ha perdido cierto protagonismo desde la llegada de Graham Potter al banquillo blue, pero es sin duda uno de los referentes del equipo. En la zaga, Koulibaly le acompaña como gran capitán de la selección.

Su importancia no solo radica en su nivel deportivo. El zaguero pudo jugar con Francia e incluso llegó a ser mencionado por Didier Deschamps como una alternativa, pero su amor por su país de origen le ha llevado a defender la camiseta senegalesa en un segundo Mundial. Ese amor por la selección es el que se ha venido inculcando a todo el que participa de las convocatorias de Los Leones de Teranga desde el 2015, cuando Cissé se hizo cargo del equipo.

La pregunta es quién asumirá el liderazgo de Mané en la zona ofensiva. Allí aparece con fuerza Boulaye Dia, ex Villarreal y hoy brillando en la Salernitana italiana. Pese a que no ha tenido gran recorrido en la selección, fue clave anotando el gol de Senegal ante Egipto en la eliminatoria previa al Mundial. Los focos le apuntan ahora como referencia goleadora, acompañado de Ismaila Sarr, del Watford. Con seis goles y tres asistencias en Championship, demuestra llegar en gran forma a la cita mundialista y ya fue clave en la Copa de África de hace unos meses.

Aun así, más allá de nombres, Senegal es un equipo de autor cincelado durante años para lucir en este importante mes. Macky Sall, jefe de estado senegalés, en la previa de la Copa de África dijo una frase a los jugadores que bien podría repetir hoy: "Un león nunca debe tener miedo". El tiempo dirá cuánto echan en falta a Mané pero seguro que competirán con sus señas de identidad.