SUIZA 1 - CAMERÚN 0

A Embolo le duele el gol: primer jugador que le marca a su país de nacimiento

El delantero decidió el triunfo de Suiza ante Camerún. Pidió perdón tras el tanto.

Embolo pide perdón. /GETTY
Embolo pide perdón. GETTY

El delantero decidió el triunfo de Suiza ante Camerún. Pidió perdón tras el tanto.

Manuel Amor

Manuel Amor

El primer gol de Breel Embolo (Yaundé, Camerún, 1997) en un Mundial será uno de esos instantes que quedarán grabados para siempre en la historia del torneo. Nada más perforar la meta de Onana, el delantero juntó sus palmas y pidió perdón. Su sonrisa se contuvo y sus ojos transmitieron emoción. Acababa de alcanzar su cénit deportivo ante el rival al que menos querría herir: el país de sus padres y el que le vio nacer.

Embolo solo pasó cinco años en la capital camerunesa, suficientes para dejarle una profunda huella. "La clave de todo lo que consigo está en no olvidar de dónde vengo", afirmó en una entrevista reciente con Monaco Life. Cuando era pequeño, sus padres se separaron y su madre decidió emigrar a Europa en busca de un vida mejor. Francia fue su primera parada; Suiza, la estación definitiva.

Su talento y exuberante físico llamaron pronto la atención de los grandes clubes del país helvético. El Basilea le blindó en edad infantil y Suiza y Camerún iniciaron entonces una pugna para que Embolo representase a sus selecciones. Su precocidad le obligó a tomar una decisión clave demasiado pronto. "¡Solo tenía 17 años! Fue una época difícil. Recuerdo que retrasé mi decisión durante unos meses. Siempre hubo una parte de mí que quería representar a mi país de nacimiento. No fue fácil, pero mi familia respetó lo que elegí y eso es lo más importante", reconoce ahora el ariete. Sus palabras clavaron el diagnóstico sobre el partido de este jueves: "Sé que será especial para mí y para mi familia y que habrá muchas emociones".

Embolo choca el puño con Freuler.  GETTY
Embolo choca el puño con Freuler. GETTY

Su diana, histórica, hace creer a Suiza en el pase a octavos. Helvéticos y cameruneses se encuentran encuadrados en uno de los grupos más duros del Mundial (sus otros rivales son la todopoderosa Brasil y Serbia) y su duelo directo cobraba una importancia vital. Embolo no se sintió cómodo en los primeros compases, pero ganó peso con el avance del choque y culminó con gol la mejoría de su selección tras el descanso. Según Míster Chip, el tanto le convierte en el primer futbolista que le marca a su país de nacimiento en las 22 ediciones de la Copa del Mundo.

Su reacción fue inmediata. Antes de que el cuero besase la red, Embolo ya estaba disculpándose. Su infancia regresó a su cabeza por unos segundos. Había tocado el cielo contra el único equipo al que hubiese deseado no hacerle un gol. La globalización del fútbol arroja gestos tan curiosos como estos: pedir perdón en un Mundial como si de un partido entre clubes se tratase. El gol más doloroso de Embolo ya forma parte de la historia del torneo.